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Artículo 8 personas nos enseñan cuánto han mejorado después de 8 años Ron Brugal Extra Viejo

Ron Brugal Extra Viejo

8 personas nos enseñan cuánto han mejorado después de 8 años

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Para que veamos su antes y después de la mano de Ron Brugal Extra Viejo

Nadia Elgabu

04 Enero 2018 13:07

¿Recuerdas dónde estabas hace 8 años?

Aunque parezca muy lejano ponerte a pensar en qué estabas haciendo allá por el 2009, seguro que si te paras un momento a darle vueltas te vendrán a la mente algunos recuerdos y sensaciones agradables.

Puede que estuvieras en un Erasmus, explorando lo que la despreocupación de la adolescencia te tenía que ofrecer o de vacaciones en algún sitio lejano.

Lo que es seguro es que, ya sea por las experiencia adquirida o los buenos recuerdos que se han quedado grabados en nuestra memoria, aquello vivido no lo cambiaríamos por nada. Y eso se nota hasta en nuestro aspecto.

Estamos mejor que nunca y, junto a Ron Brugal Extra Viejo, te lo queremos demostrar.

Joaquín, 34. Murcia.

"Me fui a Buenos Aires de rebote en 2007 con la excusa de hacer un máster. La foto es de una de esas noches locas en las que nos divertíamos en casa antes de salir de joda por Palermo Soho. Ya sabes que dicen que si no haces estas cosas durante la veintena nunca las harás. Y me lo tomé tan enserio que al final casi me caso y me quedo a vivir allí.

Tenía 26 añicos, madre mía.

Lo de la guitarra era todo postureo y mira que aun no estaba de moda.

Fue una experiencia increible pero hoy por hoy agradezco no haber tomado esa decisión. Ahora trabajo de algo que me encanta y que no tiene nada que ver con lo que fuí a estudiar a Argentina.

Estoy mejor que nunca."

Joana, 28. Francia.

"Me acuerdo perfectamente de la fecha: 12 noviembre 2009, (bueno vale, me lo ha recordado Facebook).

Eran mis primeros años emancipada en Barcelona después de haberme movido mucho. Con una amiga, nos apuntamos a un curso para aprender a "pinchar". El trabajo final era hacer una sesión en una discoteca muy kinki (ahora mismo no sabría decirte dónde).

Recuerdo los nervios, las ganas y que justo antes de salir a actuar a la especie de tarima que hacía de escenario, nos dijeron que nos teníamos que poner un alias. Para hacer unas risas, dijimos que éramos las reinas y al final el nombre se quedó . Y así aparecimos en el pantallote de la sala. Las Reinas.

No sé si llegábamos al nivel de "realeza" pero la confianza que nos transmitieron nuestros amigos, dándolo todo en primera fila, es algo que agradezco.

Con los años tengo la suerte de que esa experiencia haya reforzado la confianza que tengo en mí misma y creo que eso se refleja en que estoy donde quiero estar (tanto a nivel laboral como vital). La verdad es que no echo de menos ser dj (no sé ni si se me daba del todo bien), pero acumulando vivencias de este tipo, me he dado cuenta de que pase lo que pase, mis amigos siempre estarán en la front row."

Guillem, 32. Barcelona.

"En esta foto tenía 23 años y estaba en Lucca, en la Toscana italiana.

Estuve de Erasmus ahí unos meses, tenía novia y estaba enamoradísimo de ella. Fue aquella primera experiencia en la que te sientes lejos del hogar, pero te encanta esa sensación de cómoda (y falsa) independencia.

Se podría decir que mirándolo ahora, me veo como la viva imagen de la inocencia. Más que nada por mis kilillos y la barba incipiente. Hoy en día creo que no he perdido ese punto y, además, he ganado en experiencia. La vida me ha curtido y se nota en mi aspecto. Soy un hombre independiente y seguro de mi mismo.

La verdad, me gusta. "

Marta, 28. Barcelona.

"Cuando veo esta foto recuerdo aquellos momentos en los que creía que ir a la peluquería era una pérdida de tiempo. "¿Quién me va a cortar el flequillo mejor que yo misma?", pensaba.

Maldita mi inconsciencia.

Bueno, mejor no hablemos del resultado de los experimentos. Solo diré que tengo un remolino justo en la parte donde crece el flequillo. Ni el Mar Rojo se abría más que eso.

Moda de 2007= 1. Marta= 0.

Nunca volvería a llevar esas pintas. Me gusta como he evolucionado yo y también como lo ha hecho mi pelo. Aunque sigo experimentando constantemente me conozco a mí misma, sé lo que me gusta y lo que quiero. "

David, 31. Sevilla.

"Durante esta época me buscaba la vida como designer en Berlín, la meca de todo lo que mola. Vivía ahí con una beca de trabajo y me lo curraba bastante para que los alemanes me tomaran enserio (os aseguro que cuesta).

Esta foto en concreto fue de un día que me di un paseo por un museo de tipografía. Bastante molón, la verdad.

Fue una muy buena experiencia y como marca personal, decir que durante aquella época fui capaz de comerme un paquete de caramelos al día sin morir en el intento (y no los he vuelto a probar nunca más).

Aunque hoy en día no tengo el mismo estómago, tengo suerte de haber mejorado el paladar. Además, el hecho de no tener la necesidad de demostrarle nada a nadie es algo que no cambiaría por nada."

Ana, 26. Barcelona.

"Esta foto es de 2009, hace 8 años. Estaba en Camp Crosley en Indiana, Estados Unidos. Era un Summer Camp del rollo YMCA de lo más auténtico.

Al contrario de lo que la gente pueda pensar, al ser de las únicas españolas del camp me tenían súper mimada y me dejaban hacer todo lo que quería. Nada de tópicos de tías explosivas que se meten con los nuevos o de quarterbacks que sólo piensan en machacarse los músculos. Todos muy buena gente y en general muy divertido. Para practicar el inglés y aprender a apañarme yo sola me fue perfecto.

Pero qué sabía la Ana de esos días lo que era salir de la zona de confort. Irse a vivir fuera teniendo que buscarse la vida sin la ayuda de nadie... ¡Eso sí que curte!

Ahora me encanta conocer a gente nueva, no parar quieta y ver los retos que las nuevas experiencias me pueden ofrecer y gracias a eso he conseguido llegar a hacer lo que me gusta."

Daniel, 32. Guayaquil.

"Verano en la playa con unos amigos. Uno de los mejores que he vivido.

Nos hospedamos en la casa de uno de ellos. Tenía muchísimo encanto, era muy antigua y toda hecha de madera. La típica casa de playa que imaginas cuando te ves a ti mismo pasando unos días al lado de la costa.

Fue justo antes de pasar mi último año en Buenos Aires, así que recuerdo la experiencia con aún más cariño.

Actualmente todos estamos cumpliendo nuestros sueños en diferentes partes del planeta, así que cada año puedo pasar mis vacaciones en un lugar exótico y lejano distinto. ¡Es un puntazo!"

Anna, 25. Barcelona.

"Esta fotografía es de la primera vez que fui un festival de música. Tenía 17 años pero ya estaba muy cerca de la mayoría de edad.

Fue, de alguna forma, la primera vez que pude convencer a mis padres de que me dejaran ir de vacaciones con mis amigos sin la supervisión de ningún adulto. Se podría decir que ese momento marca un antes y un después en la vida de un adolescente. Si lo has hecho una vez, ¿por qué no hacerlo más?

Y bueno, no echo de menos pedirle permiso a alguien para hacer lo que me gusta. Digamos que ya no he podido parar de viajar, para ir a festivales o sea donde sea. Soy una persona autónoma e independiente."

Las​ ​personas​ ​mejoran​ ​con​ ​el​ ​paso​ ​de​ ​los​ ​años​ ​a​ ​través​ ​de​ ​las experiencias​ ​vividas,​ ​los​ ​lugares​ ​visitados y ​la​ ​cultura​ ​que​ se va ​adquiriendo,​ ​y​​​ ​todo​ ​eso​ ​está directamente​ ​conectado​ ​con nuestro​ ​aspecto.

Por eso, Ron​ ​Brugal​ ​Extra​ ​Viejo cree que, como el buen ron, ​después​ ​de​ ​ocho​ ​años estamos ​en​ ​nuestro​ ​mejor​ ​momento.​ ​Gracias a la colocación horizontal de las barricas de roble en las que Ron​ ​Brugal​ ​Extra​ ​Viejo se añeja durante 8 años, el ron adquiere unas características de color, olor y sabor únicas.

Si a ti también te gusta perderte entre buenos recuerdos y crees que todo mejora con el tiempo, échale un vistazo a la web y las RRSS de Ron Brugal Extra Viejo.

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