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El gusto por el mal cine podría estar relacionado con una inteligencia superior

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Según un estudio, que te gusten las películas malas podría ser señal de tener más cultura

María Yuste

08 Agosto 2016 13:28

Ya lo decía el rey del cine trash, John Waters: “Tienes que tener buen gusto para poder disfrutar de la ironía del mal gusto. Si tienes mal gusto, no lo entiendes”.

Así que, si estás cansado de que la gente no entienda que seas capaz de ver las peores películas hasta al final y de que, además, las disfrutes, esto te interesa.



Por primera vez, los académicos han investigado y discutido sobre este fenómeno en un ensayo publicado la pasada semana en la revista Poetics.

Los implicados se decidieron a indagar en este tema ante la paradoja de que algunas personas sean capaces de ver deliberadamente películas tan mal hechas que hasta dan vergüenza ajena. Pero, sobre todo, por el hecho de que puedan disfrutar con ellas.

Lo primero en lo que se centró el equipo fue en identificar qué era lo que hacía a una película mala. La característica más citada por los participantes en el estudio fue lo "barato" de las mismas. En este sentido, el ejemplo más recurrente fueron las películas de terror de bajo presupuesto.

Los investigadores se dieron cuenta de que aquellos que solían disfrutar más con este tipo de películas eran, paradójicamente, los más cinéfilos. Esto se debe a que, en su mirada, entra en juego la ironía y disfrutan analizando la estructura de la trama, los diálogos y la producción.


Los más cinéfilos son los que más películas malas ven



Para este tipo de espectadores, el mal cine se convierte en una interesante y agradecida desviación de la norma. Es decir, en algo que va más allá de la cultura generalista.

El estudio también determinó que se trata de unos espectadores de una educación por encima de la media que podrían ser descritos como “omnívoros culturales”. Personas interesadas en un espectro muy amplio del arte que trasciende los límites tanto de la baja y alta cultura.

O sea que como alguien te vuelva a mirar mal por ver Colega, ¿dónde está mi coche? Ten muy presente que el problema es suyo y no tuyo.

Vía The Independent

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