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Artículo 12 personas nos cuentan las peores experiencias que han tenido planeando un viaje Avianca

Avianca

12 personas nos cuentan las peores experiencias que han tenido planeando un viaje

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¿Crees que viajar 7 horas con un bebé que haga berrinche es lo peor que te puede pasar? Espera a leer estos testimonios y averigua cómo evitar que te suceda algo parecido de la mano de Avianca

Cristina Tosca

23 Enero 2018 14:06

En cuestión de planear viajes, es mejor prevenir que lamentar*.

*(Sí, sabemos que este consejo lo habrás oído de tu abuelita cientos de veces, pero cuando se trata de viajes, PRÉSTALE UNA ESPECIAL ATENCIÓN. Ella también te lo diría).

¿El principal motivo de nuestra insistencia…? Evitar que el disgusto de una de estas sorpresas BOMBA te desilusione el resto del viaje.

Todo ese éxtasis viajero y todas esas ganas de descubrir el mundo… directos al vertedero. Por eso, de la mano de Avianca, te advertimos de situaciones de gente que la fastidió (¡y que ahora se ríen!) para que tú estés pendiente y no te pase lo mismo:

1.

El sorpresote

“Para nuestro aniversario, le quise regalar a mi novio un finde romántico fuera de la ciudad. No tenía demasiado presupuesto, pero conseguí unos billetes de avión y un alojamiento por buenísimo precio. ¿El sorpresote? Las tasas de los billetes de avión que no me aparecían en el precio inicial. Costaban casi el doble”.

2.

Mi. Móvil. Murió.

“Sí, sí. Lo hizo. Y recién llegada al aeropuerto de mi destino. Llevaba en formato digital todos los documentos de reservas de hoteles para el viaje y billetes de avión de vuelta. ¿Lo peor de todo? Que viajaba sola y lo primero que tuve que hacer al llegar a mi destino fue ir en busca de una copistería”.

3.

Fallé. Fallé muy fuerte

“Lo resumiré en pocas palabras. Soy fan del fútbol. Compré los boletos para ir a ver una final SÚPER IMPORTANTE en Bucarest. Convencí a mis amigos de acompañarme también. Aterrizamos en Budapest. No quieran saber las caras que pusieron”.

4.

Casi… ¡pero no!

“Debo decir que mi organización es fatal. Y como era de esperar, también lo fue la planificación de mi último viaje. Me iba dos semanas a Chile y tenía que cambiar pesos argentinos. La cosa es que fui tan rápido pidiendo el cambio de moneda, que en vez de pesos chilenos pedí pesos colombianos. No me di cuenta hasta que intenté pagar un café en un puestecito de Temuco”.

5.

Equipaje “extra”

“Me cobraron casi el doble de lo que pagué por mi billete de avión sólo por las maletas (¡de mano!). ¿Qué pretendían? ¿Qué viajara con lo puesto…? Pero eso no es todo. También me cobraron por el pasabordo. Repito: LA-MA-LE-TA-DE-MANO-Y-EL-PA-SA-BOR-DO. ¿Cómo es posible que eso no estuviera incluido?”.

6.

Papeles por aquí, pasaportes por allí…

“Odio la burocracia. Pero me odio aún más a mí mismo por haber pagado el visado de un país al que no iba a viajar. Si tenéis que ir al consulado alguna vez, estad atentos para ir exactamente al país al que vais”.

7.

Un día incluso nevó

“Si te has planteado viajar a algún sitio a tomar el sol y ponerte moreno, que no te pase como a mí y chequea cuál es la temporada de verano. No querrás estar allí con una maleta llena de ropa de baño cuando ellos están en pleno invierno".

8.

Mi sobrino jamás lo recordará, pero mi hermana sí

“Llegué tarde a un bautizo porque no calculé bien el cambio de horas entre países. Era el de mi sobrino. Mi hermana nunca me perdonará que sólo llegara a la hora final del convite”.

9.

Demasiado recargada

“Aquel día lo llevaba todo puesto: pendientes, cinturón, botas altas con cordones… TODO. Pasé tanto tiempo en el paso de seguridad del aeropuerto quitándome y poniéndome todo lo que llevaba encima que perdí mi vuelo por 4 minutos. ¡4 MINUTOS!”.

10.

Independizado de Internet… emm la mayor parte del tiempo

“No quería tener red en ningún momento porque quería vivir la experiencia lo más distante posible con mi rutina. El problema lo tuve cuando ni con un mapa en papel podía encontrar bien el apartamento que había alquilado”.

11.

Viaje - 1. Souvenirs - 0

“Yo lo llevaba todo calculado para el día a día. Pero no calculé en las tasas turísticas por cada día que estaba en la ciudad. Nadie me avisó y ni siquiera lo ponía en la web de reserva del hotel. Al final decidí no comprar ningún recuerdo para no privarme de nada. Mi mamá siempre me recordará que no le traje un imán, ¿lo puedes creer?”.

12.

"A mí no me pagan para eso"

"Mido 1,48m. Lo sé. Soy bajita. ¡Y lo mejor es que no me importa! Pero cuando viajo, necesito que alguien me eche una mano para subir la maleta cuando la llevo muy cargada. La cosa es que en un vuelo le pedí ayuda a una azafata para subir la maleta y me contestó justo esto: "a mí no me pagan para eso". El hombre que venía detrás de mí se quedó tan (o más) sorprendido que yo, que no sólo me ayudó con la maleta, sino que se quejó de forma escandalosa para que todo el avión se enterara de la mala educación de los azafatos".

Evitar situaciones como estas es fácil prestándole un poquito más de atención. Y en lo que a compañías aéreas respecta, Avianca te permite planear tu viaje sin sorpresas y sin costos adicionales. Ni por registrar tu maleta, ni por llevar tu pasabordo impreso o digital, ni por disfrutar del servicio y entretenimiento a bordo te cobrarán nada más. Una opción para ahorrarte disgustos e inconvenientes y sentir tranquilidad a la hora de planear (y sobre todo disfrutar) de tu viaje.

Échale un vistazo a la web y redes sociales de Avianca y descubre todas las comodidades que te ofrecen a la hora de planear tu próximo viaje.

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