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Sports

LeBron tiene que ganar por Cleveland

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Puestos de trabajo. Construcción de institutos públicos. Murales en las fábricas que quedan. Más trap que guitarras. Vivimos en primera persona la historia de amor entre el downtown de Cleveland y Lebron James

Omar Naboulsi

08 Junio 2018 08:43

Los Warriors tienen contra las cuerdas a los Cavs. Ese 3-0 es una diferencia que jamás se ha remontado en la historia de la NBA y todo el mundo da por campeones a los de Golden State, pero no quieren sorpresas. Tampoco que se repita la paliza que recibieron en el Game 4 de las Finales del año pasado.

"Los errores de ese partido los tengo muy presentes. Vi el vídeo del partido una y otra vez hasta las cinco de la mañana. Cada fallo. Cada triple. Cada perdida. Cada cambio defensivo… No presionamos las líneas de pase… Esas son las cosas que no podemos permitirnos, especialmente ante un equipo que llega desesperado. Van a encontrar la más mínima grieta para hacernos daño. No queremos jugar con los dioses".

Son palabras de Kevin Durant esta misma mañana, consciente de que los Cavs saldrán a muerte para no ser barridos en Cleveland, una ciudad que respira baloncesto y que tiene a LeBron como referente en cada una de sus esquinas.

En el centro se pueden ver murales de LeBron como el gran héroe de la comunidad. Los edificios tienen pantallas en sus fachadas en las que van pasando fotos suyas y lemas de ánimo para los Cavs.

Antes del Game 4 los aficionados entrarán en los pubs para comenzar la previa, todos con el merchandising de su equipo y varios cánticos en la cabeza para endiosar a King James. Las snapbacks, sudaderas y camisetas de todo tipo inundan el centro tanto como los refrescos XL y las grandes cadenas, aunque solo se trate de una pequeña parte de Cleveland. La menos representativa quizás.

Por eso mismo la NBA desplazó su evento solidario al Downtown, donde más se necesita su experiencia y donde los periodistas aquí presentes vemos la verdadera cara de la ciudad.

No hay Subways, Popeyes ni murales de 10 metros, pero sí grafitis bien trazados homenajeando a LeBron en las puertas de las fábricas. La pasión por el baloncesto es algo más real y hay jóvenes jugando en pistas callejeras, ya que en el centro no hay ninguna disponible. Le preguntes a quién preguntes siempre tendrá buenas palabras para LeBron. Los vendedores le aman por atraer a tantos turistas con su juego, mientras que el resto de la población le agradece todas las obras sociales que ha hecho, como la construcción de un nuevo instituto público.

Hasta en la música callejera son diferentes. En el centro se aprecian teclados y guitarras, mientras que en el Downtown se escuchan ritmos noventeros y trap a todo trapo. El jazz vs el funky hiphopero.

Hasta los veteranos de guerra reconocen que LeBron ha salvado a Cleveland. Una ciudad que se basa en la industria pero que hace 15 años sufrió una fuerte deslocalización, justo cuando LeBron entró en la NBA.

Su repercusión genera trabajo para miles de personas directa o indirectamente, ya sea trabajando en The Q -el estadio de los Cavs- o en los establecimientos que lo rodean, así que es normal que él solo eclipse a los Indians, que comparten recinto con los Cavs.

Este viernes tiene la oportunidad de no acabar las Finales con un horrible sabor de boca, aunque si su equipo acaba siendo barrido en el Game 4, la comunidad le perdonará.

No está tan claro cómo responderá la ciudad si se vuelve a marchar a otra franquicia, pero esta vez no parece que vayan a quemar sus camisetas.

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