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Sports

'El caso Lopetegui' no es nada comparado con el motín de Francia

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Insultos gravísimos, expulsiones y un motín que pasó a la historia. Los futbolistas franceses dejaron el listón demasiado alto en Sudáfrica'10

Omar Naboulsi

13 Junio 2018 17:29

Las últimas 24h de la selección española son las más locas que se recuerdan. El Madrid anunciando que ficha a Lopetegui, una rueda de prensa eterna, Rubiales echándole por obrar a sus espaldas y Hierro llegando a un vestuario que se había rebelado para que el vasco siguiera en el banquillo hasta que acabara el Mundial.

Si esto te parece un despropósito sin precedentes es porque no te acuerdas de la Francia de Raymond Domenech en el Mundial de Sudáfrica'10.

"Les Bleus" fueron eliminados en la fase de grupos tras conseguir un empate contra Uruguay (0-0), una derrota contra México (0-2) y otra contra Sudáfrica (1-2), aunque el fiasco deportivo fue sólo una anécdota si se compara con los escándalos disciplinarios del equipo.

Tras perder contra México el vestuario era un polvorín harto de los métodos de entrenamiento de Domenech. Hasta Henry, que en ese momento llevaba 12 años yendo a la selección, le dijo al entrenador antes del Mundial que algo tenía cambiar.

Nicolas Anelka fue menos diplomático e insultó gravemente al seleccionador tras la derrota con un "sucio hijo de puta".

La Federación de Fútbol de Francia -FFF- expulsó al delantero de la concentración de inmediato. Hasta Nicolas Sarkozy intervino públicamente para criticar el comportamiento de Anelka. "La gran presión que pesa sobre Les Bleus no es excusa para equivocaciones. Los jugadores deben recordar que portan los colores de Francia y que son considerados modelos por muchos jóvenes. Eso les obliga a la contención y a la dignidad", reivindicó.

El conflicto no terminó ahí. La expulsión de Anelka provocó que sus compañeros, a modo de protesta, se negasen a entrenar en una sesión previa al último partido de la fase de grupos ante Sudáfrica.

La imagen de Domenech leyendo ante los periodistas la carta que habían redactado sus futbolistas negándose a entrenar forma parte de las grandes historias del fútbol mundial.

"La Federación nunca ha intentado proteger al grupo. Ha tomado una decisión unilateral basada en hechos relatados por la prensa. Como consecuencia, y para mostrar nuestra oposición a esta medida, todos los jugadores hemos decidido no participar en la sesión de entrenamiento de hoy", pronunció Domenech avergonzado.

Por si fuera poco, Patrice Evra tuvo un enganchón delante de algunos aficionados con el preparador físico Robert Duverne. Ante tal descalabro, Jean-Louis Valentin, director de la selección decidió abandonar su cargo en pleno Mundial.

"Los jugadores no quieren entrenarse. Es una vergüenza. En estas condiciones he decidido volver a París y dimitir", dijo en su momento.

El equipo cayó eliminado en su partido contra Sudáfrica y la prensa apuntó a la vieja guardia -los Henry, Govou, Evra etc- como culpables del desastre. Por aquellos incidentes la Federación decidió suspender con 18 partidos en la selección a Anelka, 5 para Evra, 3 para Ribéry y 1 a Toulalan.

La prensa definió aquello como "desastre moral", abriendo tal crisis en el fútbol galo que Domenech y Jean-Pierre Escalettes -presidente de la FFF- perdieron sus puestos y tuvieron que dar explicaciones ante la Asamblea de Diputados.

No parece que Lopetegui y Rubiales vayan a acabar delante de la Cámara, aunque poco les ha faltado.

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