PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Sports

70 años de Israel: así es como el deporte contribuyó a la propaganda nacional

H

Reuters
 

El deporte juega un evidente papel de propaganda política en el 70º aniversario del Estado de Israel, celebrado con más de 40 muertos en Gaza

Ignacio Pato

14 Mayo 2018 18:17

Es el 70º aniversario de la creación del Estado de Israel, cimentado sobre la expulsión de 750.000 palestinos de sus propios hogares. La catástrofe que autores como Ilan Pappé han llamado limpieza étnica de Palestina. La Nakba.

Este año las autoridades israelíes celebran el aniversario con más muertos en Gaza -más de 40 en el momento de escribir estas líneas- en las protestas contra la apertura de la embajada estadounidense en Jerusalén. La representación diplomática se encontraba hasta ahora en Tel Aviv, pero la decisión de Trump ha roto el consenso internacional: Naciones Unidas no reconoce la ocupación desde 1967 de Jerusalén Este por parte del gobierno israelí. Hasta hoy, ningún país tenía embajada en la Ciudad tres veces santa.

Esta especie de regalo político de la administración estadounidense no es el único para el 70º cumpleaños de Israel. La cantante Netta ha ganado el festival de Eurovisión con una canción sobre el bullying, pero es el deporte quien está jugando un papel especialmente activo este año.

No hablamos de la camiseta conmemorativa -cuyas ventas favorecerán a una asociación que se ocupa del estrés postraumático de los militares- del Maccabi Tel Aviv, el equipo que Israel ha exportado con mayor frecuencia y que cuenta con fuertes vínculos históricos y actuales con las fuerzas armadas.

Este año el Giro de Italia comenzó en Israel. Presentado oficialmente como un homenaje a la memoria de Gino Bartali -el ciclista toscano ayudó a que casi un millar de judíos a salvarse de la muerte bajo el fascismo italiano-, el Estado ha pagado, según la prensa israelí, unos 10 millones de euros para que la Corsa Rosa haya comenzado desde Jerusalén. Es la primera vez que el Giro sale del continente.

La lucha por que a nivel deportivo el país sea reconocido como Europa es una de las puntas de lanza de sus autoridades. La selección que representa un territorio político que limita con Líbano, Siria, Gaza, Jordania, Cisjordania y Egipto juega competiciones de la UEFA, pero la historia de la federación israelí de fútbol es una historia política. Los territorios bajo mandato británico, con el nombre de Palestina, jugaron la clasificación para los mundiales de 1934 y 1938, sin éxito. En 1948, precisamente con la creación del Estado de Israel, la entidad federativa palestina -creada en 1928- pasó a ser la Israel Football Association. Israel comenzó encuadrada en la federación asiática, representando a la cual disputó su único mundial, México'70.

Muchos países árabes, especialmente tras la Guerra de los Seis Días de 1967, se negaban a jugar contra Israel, y la selección acabó expulsada deportivamente del organismo asiático. Recaló primero en la federación de Oceanía para jugar la clasificación europea para España'82 antes incluso de ser aceptada como miembro de la UEFA. En 1991 sus clubes empezaron a jugar competiciones europeas y en 1994 la federación israelí fue aceptada como miembro de pleno derecho de la UEFA. La federación palestina no fue reconocida por la FIFA hasta 1998, tras los Acuerdos de Oslo.

La última ofensiva políticodeportiva de las autoridades israelíes ha sido proponer Jerusalén como una de las sedes de la Eurocopa 2020, que se disputará en 12 ciudades. Finalmente, y tras una campaña crítica por parte de colectivos de Derechos Humanos, la UEFA rechazó la candidatura.

La idea era que el partido se celebrase en el Estadio Teddy Kollek, popularmente Teddy Stadium. Kollek, alcalde laborista de Jerusalén entre 1965 y 1993, se llamaba Theodor en honor a Herzl, el fundador del sionismo, a quien su padre admiraba profundamente. Bajo un retrato de Herzl se leyó la declaración de independencia de Israel, y es en el estadio Teddy Kollek donde juega el ultraortodoxo Beitar Jerusalén, que acaba de añadirle "Trump" a su propio nombre oficial.

En ese estadio -que comienza a barajarse como una de las sedes en las que Israel celebrará Eurovisión 2019- jugará un amistoso Argentina el 9 de junio. Será también con la oposición de colectivos del BDS que han pedido "Argentina No Vayas"; será con el beneplácito personal de Benjamin Netanyahu y de la ministra de Deportes Miri Regev que ha dicho que "Messi viene a orar al Muro de las Lamentaciones".

Que política y deporte son indisociables es evidente en Israel. En Palestina.

Por eso tiene algo de familiar ver imágenes como la que ha captado el fotógrafo Ibraheem Abu Mustafa en un ataque a Gaza hace unos días: un hombre repeliendo botes de humo con una raqueta de tenis. De momento Israel no ha organizado un open mundial en territorios ocupados.

Ibraheem Abu Mustafa / Reuters

share