PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left
Artículo Todo mal: llevan 30 años con el campo torcido y les pillan por Google Maps Sports

Sports

Todo mal: llevan 30 años con el campo torcido y les pillan por Google Maps

H

 

Un disparate hecho estadio

Omar Naboulsi

04 Octubre 2016 20:03

El Liniers es uno de tantos equipos de Buenos Aires que se bate el cobre cada fin de semana en la 4ª división argentina. Lo que le hace particular es su estadio: está torcido.

Más o menos así:



Ahora la AFA ha clausurado el Estadio Juan Antonio Arias, fundado en 1987, hasta que se modifiquen sus líneas.

Así es, las autoridades argentinas han tardado 30 años en darse cuenta de que las líneas perimetrales estaban torcidas.

"Desde la AFA nos avisaron que no iban a programar más partidos porque el campo de juego era antirreglamentario. Fui personalmente para comprometerme a que, en 90 días, íbamos a realizar las obras", explicó el presidente del Liniers, Marcelo Gómez. 

Las dimensiones son un disparate. Un área mide 37 metros de ancho, mientras que la otra tiene 39. Una mitad de campo llega a los 48 metros de longitud y la otra casi 54. Esta locura geométrica despista a los porteros, que alucinan cada vez que sacan de portería y se dan cuenta que el balón no acaba donde esperaban. Se trata de un trapecio, no de un rectángulo.



De hecho, muchos centros inofensivos acababan en gol porque los guardametas perdían la referencia de la portería. Tanto, que los lanzadores de córner aprovechaban la coyuntura para intentar el gol olímpico con insistencia.

El origen de sus imperfecciones es un misterio. Gómez dice que el campo se construyó asi para aprovechar las partes más niveladas del terreno, mientras que los más sugieren que el campo está cruzado para que la salida y puesta del sol no molesten a ninguno de los arqueros.

Aunque las irregularidades del terreno son evidentes, Gómez reclama que la decisión de la AFA se tomó a pesar de que la Comisión de Estadios y Medidas nunca se presentó a hacer una verificación in situ del campo.

Además, asegura que la clausura viene motivada por algunos problemas burocráticos con el contrato dos futbolistas que la temporada anterior jugaban en una categoría superior.



Esto sugiere que el cierre del estadio puede que solo sea una reprimenda por las malas artes en los despachos, y no porque a la AFA le importe que unas líneas hayan estado torcidas 30 años.

Nunca habían recibido un advertimiento. "Lo vieron por satélite, fue por eso", asegura Gómez. Cualquiera puede consultar las líneas del estadio usando Google Maps. 

"Es una obra que somos conscientes de que teníamos que hacer, pero no así de buenas a primeras, de un día para otro", replicó Gómez. Los arreglos comenzaron la semana pasada, con el relleno del terreno, al que todavía tendran que allanar y extender. Un cambio radical.

El objetivo del club, que mostró el avance de las actividades en las redes sociales, es finalizar las obras antes del 15 de diciembre, cuando vence el plazo fijado por la AFA.





Gómez también criticó la actual situación de la AFA. "Al no tener presidente (AFA) y haber una Comisión Regularizadora, se complican todas estas cuestiones. No tenemos con quién hablar directamente. Los empleados de AFA tienen la misma buena predisposición de siempre, pero no hay quien tome decisiones".

Las quejas del presidente del Liniers no son en vano. Resulta extraño que una AFA descabezada moleste ahora a un club humilde que llevaba 30 años jugando con las líneas torcidas. Quizá es el encanto del fútbol modesto, un encanto que unos señores con traje y corbata no han entendido.


share