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Sports

La memoria del ciclista que salvó 800 judíos está en peligro

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La familia de Gino Bartali sigue recibiendo cartas de agradecimiento pero su museo está a punto de desaparecer

Omar Naboulsi

10 Febrero 2017 00:00

El Ayuntamiento de Florencia no está respetando la memoria de Gino Bartali. En Ponte Ema, en medio de la Toscana, está el museo dedicado a Gino Bartali, un ídolo local del ciclismo. Sin emabargo, desde la administración local están meditando el cierre del museo.



Tan solo trabaja ahí la recepcionista que abre el edificio los fines de semana y una señora que va a limpiar una vez por semana. El cuidado y la atención al lugar es mínimo, algo que no se comprende.

Bartali es una figura que trasciende del deporte. Aunque muriese en el año 2000 con 86 años, muchos italianos siguen visitando el lugar que le rinde culto. De hecho, cientos de niños lo visitan cada año en excursiones escolares. Italia aún llora la muerte del ciclista que logró salvar a 800 judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

Aún en ese museo está la bicicleta original con la que transportaba salvoconductos para los judíos amenazados por el fascismo, recorriendo una Italia castigada por los bombardeos.



Para justificar esos eternos paseos en bicileta, decía que estaba entrenándose en un periodo en el que no había competiciones a causa del conflicto bélico.

La nieta del ganador de dos Tours de Francia, 3 Giros y 9 clásicas, Lisa Bartali, sigue visitando el museo a menudo. Lisa asegura que ella y su familia reciben continuamente cartas de judíos que consideraban a su abuelo a un héroe y que les encantaría visitar el museo. Como no se den prisa, igual ya está cerrado cuando lleguen a la Toscana.



Bartali puso su vida en riesgo para proteger la de los demás. Su amigo Andrea Bresci ha comentado en más de una ocasión que el régimen de Mussolini quiso adueñarse políticamente de sus logros deportivos, pero no accedió a ello. "Quisieron instrumentalizarlo políticamente, pero cuando le pidieron que le dedicara el Tour del 38 al Duce, él se negó", asegura Bresci. Parece que desde el Ayuntamiento se han olvidado del gesto.

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