PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Sports

Escándalo en Dallas Mavericks: dos décadas de ambiente laboral tóxico y agresiones a mujeres

H

 

No quieres saber lo que pasaba allí dentro o de qué manera cobarde algunos implicados están intentando excusarlo. O sí

I.P.

21 Febrero 2018 16:56

Una investigación en exclusiva de Sports Illustrated ha destapado un caso extremadamente grave. Bajo la presidencia (1997-2015) de Terdema Ussery trabajar, especialmente siendo mujer, en los Dallas Mavericks era un verdadero infierno.

En un trabajo de meses, el medio ha logradon testimonios de más de una docena de actuales y exempleadas de los Mavs que han descrito, asegura Sports Illustrated, una cultura corporativa misógina y de comportamientos sexuales depredadores. No solo el expresidente está directamente acusado, también otros directivos de perfil alto. Las trabajadoras también denuncian falta de apoyo o directamente amenazas de superiores cuando les trasladaban las quejas.

Como "casa de animales" -animal house, en un juego de palabras que evoca la película aquí traducida como Desmadre a la americana y que básicamente consistía en un grupo de hombres haciendo lo que les venía en gana- lo etiqueta una de las afectadas. El consumo de pornografía en despachos no era lo más grave. El mismísimo CEO Ussery se sentó una vez junto a una empleada mientras cenaba sola antes de un partido en el pabellón y le dijo "todos sabemos lo que vas a hacer el próximo fin de semana: vas a ir a que te hagan un gang-bang". Algunas de las acusaciones que las fuentes han confiado a Sports Illustrated hablan de Ussery plantándose ante una de sus empleadas y diciéndole con evidente intención sexual "en serio, solo una vez". Algunas tuvieron que pedir la baja por las actitudes que se desarrollaban dentro del funcionamiento cotidiano de los Mavs.

Preguntados por estas acusaciones, uno de los directivos, Paul Monroe, de marketing -que amenazó a una trabajadora con echarla si no ocultaba sus acusaciones, dijo no recordar estos casos excusándose en una manida -y falsa- oda a la excelencia empresarial: "la cultura de la compañía era intensa, se esperaba que rindieras al máximo nivel, Ussery era un líder asertivo muy directo cuando se trataba de motivar a su equipo".

En otra ocasión, le dijo a una mujer si se casaría con él en otra vida. Ésta le respondió "si hubiera otra vida yo sería millonaria y sería la propietaria de este equipo y tú no podrías trabajar aquí".

Ussery ha rechazado las acusaciones poniendo el énfasis en que son -lógicamente por temor a represalias- anónimas. Cuando salió de los Mavs fue a Under Armour, la gran firma de ropa deportiva, donde solo duró menos de dos meses y tuvo que salir también bajo la sombra de comportamientos inadecuados con sus mujeres subalternas. A Mark Cuban, el mediático propietario actual de los Mavericks, una de las fuentes le acusa de haber hecho la vista gorda ante los abusos.

Las trabajadoras salvan a los jugadores. De hecho, el reportaje se refiere al vestuario como una especie de refugio. Una de ellas dice que tuvo cientos de interacciones con los jugadores y que nunca tuvo un problema con ellos. "Cuando iba a algún despacho era un zoo, un show de mierda. Mi ansiedad bajaba cuando trataba con los jugadores y subía cuando me sentaba en mi sitio".

Otra de ellas lanza una buena pregunta: "¿Y todavía la gente se pregunta por qué no hay tantas mujeres trabajando en el mundo del deporte?".

share