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Sports

La aburrida pachanga en que se ha convertido el All Star... y cómo solucionarlo

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Era el partido con más glamour del año y ha pasado a ser un velatorio con piruetas sin competitividad. Pero hay solución

Omar Naboulsi

16 Febrero 2018 16:05

No vamos a hacernos trampas al solitario. Con el paso de los años el All Star Weekend está convirtiéndose en un muermo difícil de digerir y el que comienza esta madrugada en Los Ángeles no parece que vaya a ser diferente.

El principal culpable es el All Star Game –el gran partido del domingo donde juegan todas las estrellas-, que hasta no hace tanto era la gran atracción del evento: en los últimos 10 años ha pasado de ser un partidazo donde se podían ver a los mejores jugadores de la liga compitiendo con garra, a una pachanga de julio en la que no se defiende un pimiento.

Por si fuera poco, las graves lesiones que han sufrido algunos grandes jugadores que iban a jugar el partido –DeMarcus Cousins, Kristaps Porzingis o John Wall- hacen que casi sea más sugerente ver los concursos de triples, habilidades y mates del sábado noche.

Para intentar revitalizar el aburrimiento del partido de las estrellas, la NBA ha optado por cambiar su formato. Este año los 2 jugadores más votados –Lebron James y Stephen Curry- serán los capitanes de su equipo y han escogido a sus compañeros a dedo, como en el patio del colegio. Despedirse del clásico Este vs Oeste es una manera como otra cualquiera de intentar subir las audiencias.

Además, esta temporada la NBA incentiva a los jugadores con un premio en metálico para el equipo ganador, aunque teniendo en cuenta el salario del que disponen los mejores jugadores del mundo, de poco va a servir.

“Este cambio es positivo. Se buscan formas de sacudir la mala dinámica de los últimos tiempos. No tengo mucha fe de que haya un gran cambio, a no ser que se llegue a un final ajustado”, nos dice Jordi Colomé, periodista especializado en NBA que trabaja en Catalunya Ràdio, RAC1 o L’Esportiu, entre otros medios.

Getty

Se agradece que desde la liga estén intentando animar el cotarro, pero el último precedente ha sido un fracaso.

Hasta hace un par de temporadas, el partido de los mejores novatos de la NBA se disputaba entre Rookies –jugadores de primer año- y Sophomores –de segundo-, pero los dirigentes decidieron cambiar este formato por el de “USA vs Resto del Mundo” y sigue siendo un espectáculo triste.

"El Team Curry y Team LeBron con premio económico para los ganadores es un intento, pero debería salir de los jugadores y no lo veo viable. Demasiado miedo a las lesiones, la idea de que el All Star es sinónimo de fiesta también está excesivamente instaurada”.

Getty

No obstante, el mayor problema durante las últimas ediciones es la falta de competitividad de los jugadores.

Las estrellas de la NBA de ahora no se toman el enfrentamiento como los jugadores de los 90 o principios de la pasada década. Para Michael Jordan, O’Neal o Iverson, el All Star era una oportunidad para demostrar quién era mejor y se producían piques de primer nivel.

Hoy en día parece que vayan a pasar el rato y ya.

“Alrededor del All Star hay una serie de fiestas que son el principal foco de atención de los jugadores. La NBA ha extendido los días de All star precisamente para favorecer el descanso”, nos explica Colomé. “La competitividad es una cuestión de dinámica. La NBA ha apostado por los clips de jugadas y la única obsesión de los jugadores es ser el MVP. El ego de unos cuantos. Antes había menos franquicias, menos estrellas dispersadas y un reglamento más permisivo con los contactos, así que las tensiones eran mayores entre algunos jugadores”.

Para que los jugadores cambien su predisposición quizá sea necesario que reciban un estímulo lo suficientemente grande, como que el equipo ganador tenga el factor cancha en las Finales de la NBA –o algo extrapolable al “Team James” vs “Team Curry”-.

Sobre esta propuesta ya se ha hablado largo y tendido en las últimas ediciones, pero no todo el mundo coincide.

“Creo que sería injusto que el factor cancha estuviese en juego en un partido. La temporada es muy dura y creo que debería mantener los 'premios' que reparte”, defiende Sergio Andrés, periodista cubre la actualidad NBA en el Diario AS.

Quizá la mejor solución para que el All Star deje de ser un recopilatorio de mates sin oposición y triples que nunca fueron punteados sea la que nos propone Jordi Colomé… un campeonato en medio de la temporada.

“Copiar el formato de la Copa del Rey de aquí o hacer algún tipo de competición con partidos más cortos podría ser la solución. Que el esfuerzo sea más corto, pero más intenso”, apunta.

De todas formas, lo único que queda claro es que todo depende de la actitud con la que los jugadores se tomen las competiciones.

¿Cuándo se pondrán las manos a la obra para que el All Star deje de ser un velatorio con piruetas?

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