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Artículo Cómo hacer frente a la procrastinación en solo 5 pasos y salir victorioso Now

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Cómo hacer frente a la procrastinación en solo 5 pasos y salir victorioso

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Todos tenemos bien claras las consecuencias de procrastinar, pero seguimos cometiendo el error de posponer tareas. ¿Por qué?

silvia laboreo

26 Agosto 2016 17:04

Imagen de Jon Rafman

La procrastinación se ha convertido en una de las constantes de nuestra ajetreada vida. Todos posponemos las tareas, atrasamos citas y alargamos el momento de empezar las cosas hasta el infinito.

Cuando nos damos cuenta y queremos subsanar el error, muchas veces es demasiado tarde. Llega el estrés, los dramas y los por-qué-no-hice-esto-antes-y-no-ahora-que-estoy-a-punto-de-morir-de-un-infarto. Sabemos que es un mal hábito y todos tenemos claras las consecuencias fatales de procrastinar, y aún así repetimos una y otra vez el mismo vicio. ¿Por qué?

Según un estudio publicado en The American Economic Review, todo se debe a que nuestros cerebros están programados para posponer las tareas. Tan sencillo como eso. El atractivo de una ganancia a corto plazo es mayor que el de una recompensa futura.

Frente a esto, la revista Harvard Business Review ha elaborado una lista de trucos para hacer frente a la procrastinación.


1. Cuéntale a la gente lo que tienes que hacer

Compartir lo que tenemos que hacer con alguien nos crea una presión social que nos puede llevar al éxito a la hora de completar esa tarea.

Nuestro sistema de recompensas cerebral es muy responsable y no quiere que perdamos nuestro estatus social. Nadie quiere ser considerado un vago o un caos por los demás y todos queremos ser respetados. Es por eso que decirle a tu jefe “te enviaré el artículo al final del día” o contarle a tu compañero de piso que hoy por la tarde limpias el baño, puede ayudar a que por fin lo hagas realmente.



2. Márcate una meta pequeña y así será más fácil hacer frente a la grande

Agobio. Muchas veces procrastinamos por simple angustia ante lo que se nos viene encima. Tienes cinco libros por leer, un trabajo por repasar, tres exámenes por delante y no puedes dejar de ver vídeos de ballenas jorobadas en peligro de extinción, sin saber por donde empezar.   

Pues bien, lo único que debes hacer es marcarte un objetivo pequeño y tirar por ahí. Da igual que realmente tengas que acabar toda la tarea, tu cerebro se centrará y empezará a ser más productivo. También puedes probar a desconectar todo tipo de dispositivos y aislarte completamente del mundo exterior, pero creemos que es un reto un poco más complicado.



3. Une la meta pequeña a una que ya pensabas hacer

Si reduces la meta pequeña del punto anterior a otra más pequeña aún pero que ya pensabas hacer, estás evitando la procrastinación. O el típico truco de “si leo estas cuatro hojas me cojo una cerveza del frigorífico”. El conejo y la zanahoria trasladado al mundo anti-procrastinador.



4. Elimina los bloqueos ocultos mediante preguntas

Empieza a preguntarte por qué no haces las cosas. Por qué procrastinas, por qué pospones, por qué.

Imagina que te cuesta mucho ponerte a trabajar por las mañanas. Si te cuestionas a ti mismo igual encuentras razones que no esperabas. Por ejemplo, te gusta demasiado desayunar tranquilamente con tu novia, gastar horas en el desayuno. Frente a esto, quizás debas cambiar tus rutinas y pensar en trabajar por la noche... evitando así la procrastinación mañanera.



5. Y lo más importante...

Céntrate en las consecuencias de posponer las tareas. Cuando dejamos de hacer algo incurrimos en unos costes que pueden causarnos muchos problemas en el futuro. No queremos sonar alarmantes, pero ¿cuántas veces te has pasado la noche sin dormir haciendo algo? ¿Cuántos trenes has perdido por no hacer la maleta a tiempo? ¿O cuánto de más has tenido que pagar por pillar ese vuelo a última hora?

Si pensamos más en los efectos negativos de dejar una tarea sin hacer, estaremos más motivados para evitar estos efectos y hacer el trabajo. Los psicólogos le llaman a esto el enfoque de prevención porque la mayoría de la gente, más que intentar recibir resultados positivos, quiere evitar la consecuencias negativas de sus acciones.

Si aceptamos que la procrastinación forma parte de nuestra naturaleza, será más fácil hacerle frente y conseguir que nuestro cerebro consiga superarla. Y no morir en el intento.


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