PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Europa está enviando miles toneladas de basura electrónica a Nigeria ilegalmente

H

Adobe Stock
 

La Universidad de Naciones Unidas inspeccionó qué llegaba a los puertos del país africano entre 2015 y 2016

A.O.

23 Abril 2018 13:31

Miles de toneladas de basura electrónica -tu smartphone, frigorífico, aires acondicionados- acaba ilegalmente en Nigeria. La Unión Europea está convirtiendo a los países africanos en un vertedero de chatarra electrónica.

El Convenio de Basilea permite que se exporten equipos electrónicos que todavía funcionen. Con un precio reducido, los residentes con economías raquíticas acceden a aparatos de segunda mano. Sin embargo, ese acuerdo que firmaron 170 países del mundo prohíbe enviar basura. Chatarra. Ordenadores, planchas o televisores inservibles.

Y esto se está incumpliendo.

Durante 2015 y 2016, la Universidad de Naciones Unidas inspeccionó lo que llegaba a los puertos de Nigeria. Desembarcaron cerca de 60.000 toneladas de aparatos electrónicos usados, de los que casi 41.500 fueron metidos en automóviles de segunda mano cargados en los barcos.

Como las autoridades del país todavía no están capacitadas para detectar qué funciona y qué no, se colaron 15.600 toneladas -casi un cuarto de las importaciones- de basura electrónica. En el caso de los televisores LCD, al 55% de los enviados era completamente imposible darles una segunda vida.

Alemania, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos y España son los que más envían. El 77% de las importaciones a Nigeria proceden de países Europeos. Les sigue EEUU y China.

La investigación enfatiza la impunidad con la que operan estos países. “Las estipulaciones del Convenio de Basilea (…) se infringen diariamente sin consecuencias”.

Gran parte de los aparatos contienen mercurio, altamente contaminante. La ONU advierte que se generan 45 millones de toneladas de residuos electrónicos en el planeta y que se situará en los 52,2 millones en 2021. El consumo frenético y la obsolescencia programada llenan de mierda lo que Occidente ya no quiere.

share