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El problema es que nos matan

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⁄ OPINIÓN ⁄ : El tema de siempre. En una comida, en una cena, estas navidades, alguien te pregunta que si no te estás pasando con lo del feminismo. Y mientras nos sigan matando, no me estoy pasando con "lo del feminismo"

anna pacheco

28 Diciembre 2017 13:36

Sale el tema de siempre. En una comida, en una cena, estas navidades. Alguien te pregunta, entre hastiado y contrariado, que si no te estás pasando con lo del feminismo. Que si estás exagerando. Que si todo está cambiando y ya no es como antes. Que si caza de brujas, que si feminazis, que si no generalices.

El problema es que nos matan.

Y mientras nos sigan matando, no me estoy pasando con lo del feminismo.

Y mientras nos sigan matando, el sistema es fallido.

Esta última semana asesinaron a Kenya, la víctima número 52 de 2017. El día de Nochebuena acabó degollada por su expareja en el barrio de La Mina, en Sant Adrià del Besòs (Barcelona). Tan solo dos días antes, el 23 de diciembre, asesinan a otra mujer. Andrea, 20 años recién cumplidos, la mata su expareja estampando el coche en el que iban los dos, en Benicàssim, después de arrastrarla hasta el interior del vehículo.

Hoy, el mismo día que escribo estas líneas, un hombre de 40 años mata a su pareja de 37 en San Miguel de Azuqueca de Henares. Lo hace delante de sus tres hijos y, luego, intenta suicidarse.

Tres mujeres en una semana. A ellas las preceden muchas más: Jessica, María del Pilar, María Sánchez, Ana Belén, Noelia Noemí, Rosa María… Un total de 53 mujeres han sido asesinadas este año por sus parejas o exparejas. Las matan porque esos hombres aún tienen la legitimidad moral y social para hacerlo. Las matan por ser mujeres. Las matan porque existe un sistema patriarcal que lo posibilita.

El sistema sigue siendo fallido cuando tanto Kenya como Andrea ya habían denunciado. Sus asesinos tenían antecedentes por malos tratos y órdenes de alejamientos. Andrea también anticipó su muerte: le dijo a su madre que ella pasaría a engrosar las listas de feminicidios

El sistema sigue siendo fallido cuando tanto Kenya como Andrea ya habían denunciado. Sus asesinos tenían antecedentes por malos tratos y órdenes de alejamientos. Andrea también anticipó su muerte: le dijo a su madre que ella pasaría a engrosar las listas de feminicidios. Y no se equivocaba.

LEER MÁS: No, no es lo mismo insinuación, tocamiento o violación. Pero todo forma parte de la misma lacra

El día después del asesinato de Kenya, en Sant Adrià del Besòs, el barrio en el que vivía, se organizó una concentración de repulsa. Los vecinos tardaron solo unas horas en movilizarse, prueba de que la ciudadanía está cada vez más sensibilizada. Pero las instituciones siguen sin estar a la altura. El pacto de Estado contra las violencias machistas se quedó en un acuerdo de mínimos. Ninguna de las 213 medidas planteadas preveía una fecha de ejecución ni siquiera un presupuesto. Ninguna de las medidas se ha puesto en marcha desde el pasado septiembre.

El Pacto de Estado, más allá de la foto, es papel mojado.

Falta prevención, pero también falta asesoramiento, acompañamiento de la víctima, seguridad, protección. Faltan medidas efectivas que garanticen a la víctima que si descuelga el teléfono y marca el 016 no acabará degollada. Como las otras. Mientras tanto, resulta tan comprensible denunciar como no hacerlo.

Falta prevención, pero también falta asesoramiento, acompañamiento de la víctima, seguridad, protección y medidas efectivas que garanticen a la víctima que si descuelga el teléfono y marca el 016 no acabará degollada

Los asesinatos a mujeres no son solo a mujeres. Y no los perpetran únicamente hombres con quienes mantienen o mantuvieron un lazo afectivo. Erradicar la violencia machista también supone revisar el mismo concepto y ampliarlo. Ampliarlo dolorosamente. Al menos 53 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas este 2017, nueve mujeres más que en 2016. Nos vamos acercando a las 57 asesinadas en 2015.

Pero la realidad es que las víctimas no oscilan entre 50 o 60: son muchas más.

El portal independiente Feminicidio contabiliza hasta 97 feminicidios y asesinatos en España a causa de la violencia machista. Su registro incluye otras mujeres que interesadamente no cuentan en las cifras “oficiales”: se trata de feminicidios no íntimos (no existía lazo afectivo), feminicidios a familiares de la víctima de violencia machista, feminicidios a niños, feminicidios a trabajadoras sexuales, incluso feminicidos a hombres por parte de hombres.

Este 2017, 7 niños han sido asesinados por su padres. En algunas ocasiones se mata al hijo como instrumento para infligir dolor a la madre, como el caso de un hombre que asesinó el pasado mes de junio a su bebé de 8 meses y luego apalizó a su pareja embarazada. En otras se mata a algún familiar conectado a la víctima, como Hilda, la mujer que fue asesinada en mayo por denunciar al maltratador de su sobrina. Violencia machista amplificada y extensiva.

El gran desafío ahora, y de los próximos años, del Estado es dotar a las instituciones de las herramientas necesarias para proteger la vida de las mujeres. Mientras el problema siga siendo que nos matan, todo sigue por hacer.

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