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Un gran capo del porno acaba de poner precio a la cabeza de Donald Trump

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10 millones de dólares para quien pueda aportar información que lleve al 'impeachment' del presidente

PlayGround

14 Octubre 2017 18:08

Getty

Pionero del porno duro, dueño de un imperio empresarial levantado alrededor del sexo, el ladrillo y el juego, superviviente de una vida cargada de ofensas y excesos, y también icono de la lucha por la libertad de expresión en EEUU. Todo eso, y varias cosas más, es Larry Flynt, el fundador del imperio Hustler, una aventura que empezó como cadena de clubes de striptease y acabó dando lugar a una de las revistas porno más importantes de la Historia, así en mayúsculas.

En sus mejores años, Flynt despachaba tres millones de ejemplares de cada número de Hustler, pero su relevancia va más allá de esas cifras. Si no sabes de qué hablamos, lee esta sentencia.


En 1988, Hustler terminaría convertida en un símbolo de la libertad de expresión en EEUU gracias a una sentencia del Tribunal Supremo. En respuesta a una demanda contra contra Flynt como editor de la revista, el alto tribunal dictaminó que la sátira es un ejercicio de la libertad de expresión y está protegida por la Primera Enmienda


El que fuera toda una autoridad del mal gusto y la incorrección moral durante los 70 y los 80 —él se atrevía a publicar lo que nadie se atrevía, las fotos más explícitas, las prácticas más vejatorias, los chistes más ofensivos— hace tiempo que reenfocó su energía hacia otro tipo de incordio. Flynt es sinónimo de azote de políticos, sobre todo los corruptos, los que mienten, los pacatos. Y Trump le ha dado motivos para llevar las cosas a otro nivel.

En enero, Flynt ponía en circulación una carta abierta en la que acusaba a los medios de haber dado alas el magnate al cubrir su campaña pensando solo en las audiencias, sin dedicar suficientes esfuerzos a exponer sus argumentos falsos. Ahora, harto de ver lo que pasa en su país, Flynt acaba ponerle precio a la cabeza del presidente: 10 millones de dólares para quien pueda aportar información que lleve al 'impeachment'.



En el amplio texto que acompaña al anuncio con su oferta, Flynt se refiere a la presidencia de Trump como “ilegítima” y retrata al magnate como una persona que en sus meses en el cargo ha demostrado ser “preligrosamente inadecuada para ejercer el extremo poder acumulado” en sus manos.

Entre los gestos que supuestamente le desacreditarían como presidente se citan su tibia respuesta ante la violencia desatada durante las marchas promovidas por supremacistas blancos —en 1978 un supremacista disparó contra Flynt a la salida de uno de sus juicios; lleva en silla de ruedas desde entonces—, su polémico despido de James Comey como director del FBI, “varios cientos de mentiras desvergonzadas” soltadas en mítines, entrevistas y ruedas de prensa desde su llegada a la Casa Blanca y su “completa ignorancia en materia de asuntos exteriores”.


No es la primera vez que Flynt ofrece dinero a cambio de información que pueda comprometer a políticos republicanos. Hace años ya logró fulminar al congresista Bob Livingston al sacar a la luz el affaire extramatrimonial que mantenía mientras lideraba el impeachment contra Bill Clinton por perjurio con respecto a su relación con Monica Lewinsky


En realidad, no es la primera vez que Flynt ofrece dinero a cambio de información que pueda llevar a la desgracia de Trump. Ya lo hizo en octubre del año pasado, en plena campaña. Entonces ofreció un millón de dólares a cambio de “metraje de vídeo verificable o grabaciones de audio que muestren claramente a Donald Trump participando en actividades ilegales o actuando de acuerdo a actitudes sexuales humillantes o despreciativas”.

La intención era usar esos materiales comprometedores para apartar a Trump de su carrera hacia la Casa Blanca. La cosa no funcionó. Ahora, toca bajarle del trono. Y eso merece una nueva y más jugosa recompensa.

Trump, de momento, no ha tenido palabras para esta nueva afrenta del 'rey del porno'. La Casa Blanca ha declinado hacer comentarios públicos al respecto.


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