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Artículo La joven poeta que se convirtió en una estrella de Internet Now

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La joven poeta que se convirtió en una estrella de Internet

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Elvira Sastre es poeta, tiene 22 años y también 22.000 seguidores en Twitter

Luna Miguel

24 Noviembre 2014 06:00

Que los jóvenes no leen es una de esas mentiras que tanto nos gusta creernos. Quizá lo que ocurre es que los adolescentes no están interesados en cierta literatura casposa, o quizá es que padres, profesores e incluso instituciones culturales no han sabido cómo hacer que las nuevas generaciones se interesen por esos objetos de papel y cartulina llenos de tinta. Afortunadamente las cosas están cambiando, y en los últimos años hemos asistido a un fenómeno muy curioso protagonizado esencialmente por poetas que han conseguido hacer llegar sus palabras a miles y miles de personas a través de Internet.

Hace tan sólo unos meses hablábamos del fenómeno Irene X., ese huracán en forma de delicada poeta que habita Twitter e Instagram con más de 30.000 seguidores en la primera cuenta y más de 10.000 en la segunda. Muchos pensarán que el número de seguidores de un joven escritor no es relativo a la calidad de su obra, pero sin duda demuestra el poder de este autor para conseguir mover a masas de lectores que gracias a ellos conocerán ese género despreciado y aparentemente anticuado. Como Irene, una nueva ola de poetas está moviéndose en la red, entre todos ellos destacan muchos nombres, pero uno de los que más brilla, sin duda, es el de la también jovencísima Elvira Sastre. 

La virtud de la poesía de nombres como lo de Irene X, Elvira Sastre o Sara Bueno es que es sencilla, directa, tan efectiva como una de esas canciones pop tan pegadizas que a veces nos sorprendemos tarareando. No buscan ser las más intelectuales, no buscan diferenciarse del lector ni creerse superiores a otros artistas, lo que quieren es conectar con la gente, apuntar al corazón y recomendar todo aquello que les gusta, para conseguir que la Literatura llegue a donde tiene que llegar: a todos aquellos que salimos desencantados de las aulas, pensando que un poeta era un señor que fumaba pipa y se atusaba la barba hablando de amaneceres. 

Porque hay muchos tipos de poetas, y porque como ocurre con la música en este género literario no hay sólo un estilo, es importante que aquí existan nombres como el de Elvira Sastre. Ella acaba de publicar Baluarte en la editorial Valparaíso y con este libro ha presentado un cuaderno lleno de amor, de adolescencia, de superación y de contradicciones. A veces diario, a veces reivindicación política, a veces grito de amor lésbico, a veces canción de una cara b de un grupo rock que escuchábamos a los 15 años y, a veces, también, un homenaje a los autores de siempre.

Aunque Baluarte acaba de salir a la calle, redes como Facebook o Twitter ya se han llenado de imágenes de lectores que suben fragmentos, selfies con el libro o pequeñas reseñas muy personales. Un fenómeno fan que ha convertido a la autora en una de las más vendidas de nuestro país, y que ha creado una comunidad de jóvenes que están deseando coleccionar todo cuanto ella recomiende. Porque los poetas pueden ser las nuevas estrellas de rock, y porque los poetas pueden tener más seguidores que un futbolista, nosotros hemos decidido charlar con ella, desvelar algunos de sus secretos e invitar a que los lectores más inquietos descubran en ella una nueva forma de comunicar eso que tanto nos importa: el placer de la lectura. 


¿Por qué crees que nos mienten? Es decir, ¿por qué crees que nos enseñan que la poesía no es una cosa para jóvenes, ni una cosa que llegue a la gente, ni una cosa que pueda tener miles de lectores?

Nos mienten para ocultarnos la verdad, que es lo que se encuentra en la poesía. Creo que se intenta modelar a los jóvenes en acto y en pensamiento, crear una especie de ejército autómata, anclado a unos límites. La poesía es todo aquello que está después, detrás, al otro lado; hay que hacer un esfuerzo para llegar allí donde está la libertad, y la poesía nos ayuda. Por eso nos engañan, ponen trabas e impiden que la poesía sea una lectura de fácil acceso: para privarnos de nosotros mismos. 

¿Qué se siente al ser leída por tantas personas? ¿Y a qué crees que se debe este boom poético en redes como Twitter o Instagram?

Siento respeto y algo de pánico, en el fondo no deja de ser una responsabilidad pero no lo veo como tal. Escribo para mí, así que intento no darle mucha importancia aunque siempre lo agradezco, me hacen sentir comprendida en muchas ocasiones.

No sé a qué se debe, la verdad. Twitter es la expresión digital del 'boca a boca' y a mí me han dado muchos besos en las redes.

¿Crees que ejemplos como el tuyo, el de Irene X. o el de Sara Bueno están abriendo las puertas a que la nueva juventud sea más sensible literariamente hablando?

Por supuesto. Se está abriendo la puerta a otro mundo, como decía antes, donde nos encontramos la verdad, donde está escrita la esencia de las cosas. Y la poesía, los poetas, son los que tienen la llave y la comparten.

Acabas de publicar Baluarte, un libro que habla de amor y de poesía. ¿Cómo hace alguien en nuestro tiempo para poder seguir hablando de "los temas de siempre" y no caer en los clichés?

Todos estamos enamorados, de alguien, de algo o incluso de lugares o momentos. Todos lo conocemos de una u otra manera así que es fácil empatizar con esos temas. Creo que el truco está en contar, en vez de la superficie, de la piel para dentro, la experiencia particular de cada uno en carne viva. Eso lo hace diferente.

Además de las autoras citadas con las que siempre se te ha relacionado, ¿qué relación tienes con los escritores de tu generación? ¿Y de otras generaciones? ¿Quiénes son tus referentes?

Hay escritores de mi generación que me han inspirado en muchos momentos, que me han ayudado y que me han abierto la puerta a mí misma. Tal es el caso de Escandar Algeet, Rubén Tejerina o Ernesto Pérez Vallejo, por ejemplo.

Mis referentes en la poesía son todos aquellos que me enseñan cada vez que les leo que la poesía sigue viva, que existe y se puede aprender de ella, por ejemplo: Benjamín Prado, Luis García Montero o Piedad Bonnett, a quien he descubierto recientemente y me tiene maravillada. 

No sólo de poesía se nutre el poeta. En tu libro hay referencias a Extremoduro, a Ludovico Einaudi, a la adolescencia, a la naturaleza. ¿Qué le inspira a Elvira Sastre?

Las cosas sencillas, lo que tenemos enfrente todos los días y la gente no es capaz de ver. Creo que hay tanta belleza ignorada en el mundo que si alguien no escribe sobre ella tarde o temprano se perderá. 

Los que te siguen en redes pueden verte en conciertos de cantautores, o colaborando con otros artistas que se dedican a la música. ¿El poeta es la nueva estrella del pop?

Siempre recuerdo algo que dijo Escandar: ahora muchos jóvenes admiran más a poetas que a jugadores de fútbol. Eso es algo increíble.

Nos han hecho creer que el arte es algo secundario y los artistas unos muertos de hambre (como ilustran a la perfección Ruben Tejerina y Elio González en el vídeo titulado de igual manera), y la verdad es que los que piensan así son los únicos muertos de alma que existen.

El arte es algo único, y la experiencia de compartirlo es maravillosa.

Tampoco de adolescencia se nutre el joven poeta. Baluarte ha aparecido en una de las editoriales más importantes del momento y además has sido invitada a festivales como Eñe. ¿Crees que es difícil para un escritor que viene de Internet hacerse un hueco en los círculos y circuitos más clásicos?

Creo que es importante creer en uno mismo, pero también es esencial que otros —que a menudo coinciden con tus propios referentes— crean en ti. Eso significa que las cosas se están haciendo bien. 

Escribes desde muy joven, y a los 15 años empezaste a publicar. ¿Qué ha cambiado desde entonces, o qué has conseguido cambiar tú del mundo con tu literatura?

Ha cambiado el respeto que se le da hoy en día a la poesía, el alcance que tiene y las oportunidades que se ofrecen.

Yo no he cambiado el mundo con lo que hago, pero he mejorado el mío con creces. Y eso es mucho mejor.

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