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Stephen Hawking, el genio que nos acercó a todos el Universo

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Getty
 

El físico británico que sondeó los agujeros negros y soñó con ir al espacio ha muerto a los 76 años en su casa de Cambrigde

astrid otal

14 Marzo 2018 14:27

Stephen W. Hawking, el físico británico que sondeó las estrellas desde su silla de ruedas, se apagó en la madrugada del miércoles en su casa de Cambrigde. Tenía 76 años. El genio pasará a la historia por sus reflexiones sobre los agujeros negros, la relatividad y la naturaleza de la gravedad, además de por empeñarse en acercar los conocimientos a todo el mundo. Su libro Una breve historia del Tiempo, publicado en 1988 y que ha vendido más de diez millones de copias, nació del deseo de que el Universo llegara a todos. Legible, lo imaginaba como cualquier libro que se puede comprar en los aeropuertos.

Le dieron pocos años para vivir. A los 21, siendo un estudiante de posgrado, comenzó a tropezar y a tener dificultades para moverse. Le detectaron esclerosis lateral amiotrófica y los médicos le pronosticaron como mucho sobrevivir dos inviernos más. Para entonces, planeaba su boda con Jane Wilde, una estudiante de lingüística con la que se casó en 1965. Tuvieron tres hijos. “El universo no sería gran cosa si no fuera hogar de la gente a la que amas”, dijo en una ocasión.

La enfermedad fue mermando su movilidad pero dejó intactas tus facultades mentales. Al inicio confesó que se sumió en una depresión profunda y que “pasaba los días escuchando a Wagner”. Sin embargo, fuera totalmente de lo esperado, la enfermedad se desarrolló más lentamente y podía seguir recorriendo distancias cortas. Fue el aliento que le hizo recuperar las ganas de vida.

Volvió a sumergirse en enrevesados cálculos. Conforme pasaba el tiempo y tenía más problemas para escribir, los comenzó a realizar directamente en su cerebro. En 1973 se dedicó a aplicar la teoría cuántica, las reglas que explican la pequeña realidad subatómica, a los inmensos agujeros negros. Éstos últimos fueron una de sus grandes obsesiones. A lo largo de su vida, Hawking cambió complemente la concepción que se tenía de estos sumideros cósmicos. Descubrió que los agujeros negros no son tan negros, sino que filtraban radiación y partículas y que finalmente explotan.

Ni él mismo lo creyó al principio, sobre todo después de haber defendido en una discusión con el físico israelí Jacob Bekenstein, entonces también estudiante, que nada podía escapar de un agujero negro. Estaba equivocado. La tesis la publicó en Nature en 1974. “Simplemente tropecé con ellos. Estaba bastante molesto", declaró después en una entrevista en 1978. La teoría, que se conoce como Radiación de Hawking, implica mucho más. Probó que los agujeros negros tienen temperatura y entropía, una medida termodinámica del desorden.

La lucha por resistir fue continúa. Aun cuando su movilidad ya mengua, hasta 1974 se bajaba de su silla de ruedas y subía las escaleras de su casa reptando con las manos. El humor tampoco lo perdió. En 1985, durante un viaje a Suiza para dar una conferencia, desarrolló neumonía que desembocó en una operación: le implantaron un tubo de respiración que le arrebató la capacidad de hablar. Al enterarse, un experto en informática le fabricó un ordenador con un sintetizador de voz. Su descontento fue que tenía acento americano. Apareció en un capítulo de 'Los Simpson' en el que le decía a Homer que le iba a robar la idea de que el Universo tenía forma de rosquilla.

Se ha escapado el Nobel, premio que se otorga a trabajos de observación y sus predicciones eran sumamente difíciles de comprobarlas empíricamente. Pero posee una larga lista de reconomientos. Fue elegido miembro de la Royal Society, la organización científica más antigua del mundo. Recibió el galardón Física Fundamental y obtuvo la catedrática Lucasiana de Matemáticas en Cambridge, la misma que en su día ocupó Isaac Newton.

Se le ha quedado el sueño de ir al espacio. Aunque tuvo la experiencia de montarse, tras sus 65 años, en un vuelo de gravedad cero. Fue firme defensor de la exploración espacial para buscar un refugio para la humanidad: advirtió que la Tierra cada vez más correo el riesgo de ser aniquilida.

Una de sus últimas declaraciones fue retomar la 'teoría sin límites': asegura que no hubo nada antes del estallido del Big Bang y que el tiempo habría comenzado a existir conforme el Universo se expandió porque hasta entonces estaba contraído.

“Estamos profundamente entristecidos de que nuestro amado padre haya fallecido hoy”, han dicho sus tres hijos, Lucy, Robert y Tim, en un comunicado publicado a primera hora de la mañana del miércoles. “Era un gran científico y un hombre extraordinario cuyo trabajo y legado sobrevivirá por muchos años. Su coraje y persistencia, con su brillo y humor, inspiraron a personas por todo el mundo".

Hawking se divorció de Jane en 1990 tras 25 años de matrimonio. Se volvió a casar, en 1995, con la enfermera de Elaine Mason, que fue su esposa hasta 2006. Fue el mayor de cuatro hermanos y el hijo de unos padres que escaparon de Londres a Oxford para huir de las bombas que caían en la II Guerra Mundial. A la mente insaciable y al gran divulgador nos lo seguiremos encontrando en los estantes de los libros de los aeropuertos y de todas las universidades.

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