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Este hombre ha asfaltado 10.000 kilómetros de carreteras con plástico de la basura

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Getty
 

Rajagopalan Vasudevan ha encontrado la manera perfecta de que los plásticos desechados no acaben en los mares

A.O.

11 Julio 2018 14:42

Rajagopalan Vasudevan es un químico que hace carreteras con botellas de plástico desechadas. A sus 73 años, 10.000 de kilómetros de autovías en la India se han hecho con su idea.

“El plástico es el amigo del pobre. En las aldeas, donde vive en 70% de las personas, usan esteras de plástico, sillas de plástico, bolsas de plástico. Sin ellas, no pueden vivir”, dijo el pasado enero cuando ganó uno de los galardones civiles más prestigiosos del país, el Padma Shri.

Preocupado por los impactos ambientales a la vez de que la prohibición del material perjudique a los que tienen menos recursos, este profesor de Facultad de Ingeniería de Thiagarajar, en Madurai, pensó una forma de reutilizarlos.

El plástico no obstruiría nuestros océanos o nuestros vertederos si no lo arrojamos allí en primer lugar. Hay tanto que podemos hacer con él”, sostiene en una entrevista a The Guardian.

En 2001, comenzó a hacer pruebas en su taller. Encontró que el plástico combina a la perfección con el betún, sustancia que se junta con la grava en la construcción de carreteras. Luego vino la sorpresa: el plástico reutilizado -de botellas y bolsas- evita que se formen baches. Se convierte en un buen pegamento. El plástico fundido rellena las grietas entre la grava y el betún, lo que también impide que se cuele el agua de lluvia y se generen desperfectos a la larga.

También es una manera de ahorrar toneladas de betún. Cada 10 kilómetros suele emplearse 10 toneladas de betún. Si se mezcla con plástico, la mezcla pasa a ser 9 toneladas de betún más una de plástico que viene de botellas.

Aunque quizá no todos los productos plásticos puedan formar parte del asfalto -debido a su mezcla-, la ocurrencia de Vasudevan reduce un desperdicio que mata la vida marina de los océanos. Esquiva a la vez la emisión de gases tóxicos fruto de la quema de polímeros.

En su fabricación de asfalto, se quema el plástico a 170ºC y no a una temperatura superior a 270ºC, cuando empiezan los problemas.

A pesar de la lucidez, ecologistas enfatizan que es necesaria la transición a un mundo sin menos plásticos para no convertir el planeta en un completo vertedero. Incluso lugares remotos como el Ártico ha llegado están contaminados de microplásticos.

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