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Terry Reintke: "La batalla de nuestro siglo es una batalla contra el patriarcado"

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Margaryta Yakovenko
 

Fue la primera en atreverse a venir a la Eurocámara con un cartel en las manos con las palabras "Me Too". Hablamos con la europarlamentaria Terry Reintke sobre el sexismo institucional, los derechos humanos y la deriva de la izquierda

Margaryta Yakovenko

07 Marzo 2018 19:00

No hay mujer más joven en el Europarlamento que Terry Reintke. No posiblemente ninguna que hable tan claro sobre el acoso y alce la voz sobre el patrircado en el lugar en el que solo un 36% de las mujeres ocupan las sillas del hemiciclo. Nacida en 1987 en Gelsenkirchen, una ciudad que en el siglo XX era la más importante en cuanto a extracción de carbón, Reintke decidió combatir la contaminación uniéndose al partido de los Verdes, al que ahora representa en Bruselas.

Activista por los derechos humanos y defensora de la comunidad LGTBI, el despacho de Reintke destaca entre los de sus compañeros incluso antes de entrar en él. Su puerta está rodeada de pancartas y banderas, manifiestos feministas. "Quería convertir este lugar gris y frío en un sitio más humano y acogedor", responde cuando le digo que he podido encontrarla sin siquiera leer su nombre en el letrero de la puerta.

Pared en le pasillo al lado del despacho de Reintke.

Este miércoles, la parlamentaria ha hablado de empoderamiento de mujeres y niñas en un seminario especial preparado por la UE para los periodistas. Tras haber sido elegida como una de las Personas del Año por The Time por denunciar el acoso sexual en la UE, su lucha, que es la de tantas, sigue estando en primera plana.

¿Cuál la raíz del sexismo en las instituciones europeas?

Hay un desequilibrio de poder y es un desequilibrio de poder muy fuerte. En el Parlamento Europeo solo un tercio de los miembros son mujeres pero si vas a las posiciones más altas el número solo baja y baja. El problema nuclear es que hay una reparto desigual de poder entre hombres y mujeres en todas las instituciones pero también en toda la sociedad.

¿Hay alguna directiva europea que intente combatir esto?

Creo que en cada estado miembro tienen sus políticas, intentan incrementar el número de mujeres en política. En el grupo de los Verdes también tenemos cuotas así que al menos el 50% de nuestros puestos están ocupadas por mujeres y solo las mujeres pueden opositar a ellos. Así hemos creado una distribución de poder más equilibrada.

¿Estás a favor de las cuotas?

En general sí. Creo que han probado ser un instrumento que tiene mucho impacto aunque por supuesto creo que un día llegará el momento en el que las cuotas ya no sean necesarias nunca más. Pero ahora mismo dan mucho equilibrio entre los géneros.

Terry Reinke

¿Hay alguna directiva contra la brecha de género en los salarios?

Hay una declaración general pero no se aplica adecuadamente.

¿Por qué no funciona?

Creo que necesitamos medidas políticas muy concretas. Hay una brecha de salarios gigante en todos los estados miembros y la UE debería responder con más fuerza.

Recuerdo cuando denunciaste en noviembre el acoso sexual en la UE ante el Parlamento y todas las sillas estaban vacías. ¿Es la igualdad de género una prioridad para la mayoría de los miembros?

Es una situación muy mixta. Hay muchos miembros que trabajan activamente por la igualdad, el partido de los Verdes es un ejemplo. Pero al mismo tiempo somos una minoría. Tenemos demasiados miembros en este Parlamento que no priorizan esta agenda lo suficiente pero al mismo tiempo creo que en noviembre cuando hablé del Me Too, muchos de mis colegas no estuvieron allí porque quizá no sabían que ese debate se estaba produciendo pero al mismo tiempo me gustaría que muchos más hubieran acudido porque nos afecta directamente porque como empleados de este Parlamento debemos luchar por crear un espacio seguro para el trabajo.

Puerta del despacho de Reintke.

¿Qué hay del comité anti acoso?

Fue creado en 2014 para ayudar a víctimas de todo tipo de acoso, no solo el sexual. Pero ahora estamos mirando cuidadosamente el asunto del acoso sexual porque es especialmente estigmatizante, hay muchas reservas para ir a denunciarlo a este comité. En octubre dejamos claro que necesitamos medidas especiales para las víctimas de acoso sexual, para que se sientan empoderadas y puedan hablar de lo que les ha pasado. Por eso hemos creado una resolución con distintas medidas para proteger su anonimato y que tengan acceso legal y psicológico. Pero hemos descubierto que sigue habiendo un gran número de compañeros hombres que sienten que este no es un asunto que importe porque consideran que es una cosa de mujeres y eso es algo en lo que debemos seguir trabajando. Especialmente con los hombres cuando dicen comentarios sexistas o actúan inadecuadamente ellos deberían ser los primeros en levantar la voz.

¿Han levantado la voz las mujeres desde la creación de este comité?

He recibido muchos testimonios de mujeres desde que debatimos sobre este asunto en el Parlamento pero el mismo tiempo esto ocurrió en octubre y ahora estamos en marzo y seguimos sin ver mucha acción. Estas propuestas que hicimos no se han implementado. Por eso he iniciado una petición de recogida de firmas para presionar al presidente de este Parlamento, Antonio Tajani, porque es su trabajo hacer realidad lo que hemos dispuesto. Ha pasado medio año y queremos ver acciones. Quería que aceptara las firmas el 8 de marzo pero Tajani lo ha rechazado, dice que está ocupado ese día.

¿Hay partidos en contra de la resolución?

En general, en la superficie, todo el mundo está a favor de acabar con el acoso. Pero nadie quiero priorizarlo ni luchar por ello como nuestro presidente.

¿Has sido acosada sexualmente en tu trabajo?

Nunca he sido acosada sexualmente en el Parlamento. El año pasado fui sexualmente acosada en mitad de la calle, volvía a casa después de quedar con mis amigos y un hombre me agarró entre las piernas en mitad de la noche. Es muy estereotipado. Yo conté este incidente en el Parlamento en septiembre, quería poner el foco sobre él pero al mismo tiempo estaba aterrorizada porque me estaba mostrando vulnerable, como política que habla de experiencias tan personales… pero lo hice aún así y creo que tuvo un gran impacto porque después de eso muchas personas me escribieron para decirme que era muy importante ver que todo el mundo está expuesto a esto, que no es algo que solo pasa a un grupo muy pequeño de nuestra sociedad sino que nos pasa a todas las mujeres. Creo que al final tuvo un impacto muy positivo el hecho de que yo lo contara.

Las últimas estadísticas muestran que la mitad de las mujeres de la UE han sido acosadas sexualmente ¿pasa también en las instituciones europeas?

Sí, este es el punto exactamente. Pasa en todas partes, en las familias, especialmente en los círculos íntimos pero también especialmente en lugares donde hay un montón de poder. Porque cuando hay poder también hay mucho desequilibrio de poder y los casos de acoso sexual que hemos tenido en el Parlamento son especialmente graves porque siempre han sido perpetrados por abusadores de poder, por superiores, por jefes, por alguien que está por encima de la víctima y le hacen muy difícil contarlo porque puede sufrir consecuencias negativas.

"Los casos de acoso sexual que hemos tenido en el Parlamento son especialmente graves porque siempre han sido perpetrados por abusadores de poder, por superiores, por jefes, por alguien que está por encima de la víctima".

¿Necesitamos también repensar el significado del poder?

Sí. Para mí el núcleo está en la distribución de poder porque vivimos en una sociedad patriarcal y seguimos teniendo el poder concentrado en muy pocas manos y siempre son las de un hombre mayor, blanco. Tenemos que diversificar este poder porque no cumple con la idea democrática. Debemos distribuir el poder entre toda la sociedad.

¿Fueron difíciles tus primeros años en política?

Definitivamente. Como mujer política joven, si hablas muy claro te enfrentas a un montón de rechazo, gente que intenta usar su poder para callarte. Lo más obvio es que cada vez que hablo en los medios me llegan una montaña de correos amenazantes. Quieren callarte con odio. Quieren intimidarte porque no soportan que haya una mujer joven hablando de feminismo o derechos humanos. También estoy en un lugar en el que se hacen muchos comentarios sexistas, muchos comentarios sobre mi apariencia, sobre lo que llevo, por supuesto discusiones sobre por qué no tengo hijos. Esta clase de cosas las tenemos que sufrir todas las mujeres jóvenes que entremos en política o que intentemos hacer carrera en otros ámbitos. A veces solo pienso “¿WHAT THE FUCK?” estamos en 2018 deberíamos haber superado esto pero de nuevo pienso que hay muchas mujeres que han luchado para que tengamos lo que tenemos y nosotras debemos continuar la batalla, no debemos ser complacientes porque pase en todos los lugares. Esto me motiva, me da energía.

¿Te afectan negativamente estos comentarios?

Me encantaría decir que no, de verdad, pero sí. Me afecta. Pero he encontrado estrategias para sobrellevarlo. Una de las cosas más importantes es tener a gente en la que apoyarte cuando soportas una tormenta de mierda. También estoy rodeada de personas solidarias, gente que me apoya incluso online. También estoy con mujeres que soportan cosas como yo, no es algo individual. Es estructural y yo sé que no estoy sola, hay muchas mujeres poderosas que son la mejor red de apoyo.

¿Has sufrido alguna vez mansplaining?

(Ríe intensamente) TODO EL TIEMPO. He estado en muchas reuniones en las que los hombres intentaban decirme exactamente lo que yo quería decir. Creo que a veces es muy astuto poner el foco sobre lo que está pasando, hablar un poco sobre ello delante de las personas que lo hacen. La gente lo entiende, entiende que hay un problema.

Viendo los movimientos políticos de los últimos años, parece que estamos retrocediendo en libertades y defensa de los derechos humanos pero al mismo tiempo vemos como surgen movimientos como Me Too, Womens March o Times Up, ¿estamos viviendo un momento histórico?

Definitivamente. Creo que nos enfrentamos a un retroceso que afecta a todos nuestros derechos y que incluso los fundamentos de la democracia están en peligro. Hemos estado muchos años callados y los que quieren atacar todo esto han ganado más y más espacio. Cuando ves estos grupos te das cuenta de lo bien organizados que están, hace 20 años no estaban así. Trump ha sido elegido, el Brexit ha ganado y ahora nos damos cuenta de que todo que creíamos garantizado resulta que necesitamos pelear por ello. Y solo lo ganaremos con alianzas. Tengo esperanzas en las próximas elecciones europeas, de que la gente se levante y diga “no quiero volver a los años 50”.

¿No crees que todos los discursos del odio están representados muy bien por figuras políticas pero no pasa lo mismo con el feminismo? ¿tienen los políticos miedo al feminismo?

La segmentación de los partidos es sin duda un problema pero también tiene que ver con cómo hablas. Y creo que si miramos a los que lideran la lucha de la izquierda nos encontramos con personas que hablan en un lenguaje muy académico y esto hace mucho más difícil una conexión emocional. El Brexit es el ejemplo perfecto: tienes en un lado un discurso emocional muy fácil basado en miedo y odio muy fácil de entender para todos y en el otro tienes un discurso muy académico sobre estadísticas y gráficos de porqué beneficia económicamente quedarse en la UE, y creo que si podemos aprender algo del Bréxit es que no podemos atrapar emocionalmente a la gente con estadísticas, necesitas una nueva narrativa, más emocional, más fácil de entender y necesitas simplificar mucho más el mensaje. Y los que defendemos los derechos humanos muchas veces no nos damos cuenta, vemos el mundo en toda su complejidad pero lo útil es tener un mensaje. Cuando hablamos de los derechos reproductivos, el mensaje que mejor funciona es “Mi cuerpo mis derechos” punto. Y necesitamos más discursos así.

"Si podemos aprender algo del Bréxit es que no podemos atrapar emocionalmente a la gente con estadísticas, necesitas una nueva narrativa, más emocional, más fácil de entender y necesitas simplificar mucho más el mensaje".

¿Necesitamos simplificar la política?

Tenemos que simplificar nuestro mensaje, sí. Tenemos que saber decir lo que defendemos en una palabra, en dos, en tres. Debemos dejar de ‘academizar’ todos los discursos políticos. Debemos ser muy claros aunque nuestros principios sean complejos.

¿Cómo te sentiste cuando The Time te eligió como una de las personas del año?

Es bastante gracioso porque fue entrevistada en Londres y había una sesión de fotos y me dijeron que saldría el próximo més en un número con distintas voces del movimiento Me Too. Y luego de pronto una amiga mía me dijo “Terry, acabo de ver que el movimiento Me Too ha sido elegido Persona del Año y tú estás entre ellas” y yo le dije “NO TENÍA NI IDEA”. Pero es perfecto porque muestra dos cosas: la primera, no importa quién eres, cuando alzas tu voz junto a millones de voces, puedes crear un movimiento social que lo cambiará todo. La segunda, si lo hacéis juntas podéis desafiar hasta a los más poderosos.

¿Crees que la guerra de nuestro siglo será una guerra contra el patriarcado?

No sé si lo llamaría guerra pero definitivamente lo llamaría una lucha, una batalla contra el patriarcado. Si miras de cerca la socidad ves cuánta opresión de género hay en ella. Cuando ves la pobreza, la injusticias todos estos campos están relacionados con el punto de que vivimos en una sociedad patriarcal. Creo que cuando tengamos una batalla feminista contra ello, podremos resolver muchos de los grandes problemas del mundo. El feminismo no es un movimiento pop, es una batalla fundamental que tendrá impacto en todas las partes de la sociedad. Y ahora toca elegir la parte por la que quieres luchar: un futuro en el que la gente sea libre e igual o el otro lado, en el que no estés envuelto y ayudes a los que quieran ir hacia atrás.

"Y ahora toca elegir la parte por la que quieres luchar: un futuro en el que la gente sea libre e igual o el otro lado, en el que no estés envuelto y ayudes a los que quieran ir hacia atrás".

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