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Artículo Enmascarados atacan brutalmente a manifestantes prodemocracia en Hong Kong Now

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Enmascarados atacan brutalmente a manifestantes prodemocracia en Hong Kong

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La entrada en escena de la Tríada, organizaciones criminales de origen chino, marca un punto de inflexión peligroso en las protestas. Los expertos aseguran que provocará aún más violencia

Gemma Cuadrado

24 Julio 2019 16:20

Hong Kong se ha vuelto a convertir en un campo de batalla. Durante el séptimo domingo consecutivo de movilizaciones masivas, varias bandas de hombres enmascarados y vestidos de blanco —en contraposición al negro de la protesta— han atacado con palos de madera, paraguas y tubos de metal a manifestantes prodemocracia que regresaban a sus casas tras tomar parte en las concentraciones.

La carga ocurrió en la parada de metro de Yuen Long y acabó con 45 personas hospitalizadas entre manifestantes, periodistas y transeúntes.

Las redes sociales han mostrado imágenes terribles de las agresiones que, según los medios locales, fueron perpetradas por miembros de las llamadas tríadas, organizaciones criminales de origen chino.

No es la primera vez que estas mafias actúan para defender los intereses del régimen chino en Hong Kong. De hecho, durante la “Revolución de los Paraguas” de 2014 ya sucedieron ataques similares.

Los ciudadanos de Hong Kong han criticado abiertamente a la policía, en su día considerada como una de las más avanzadas de Asia, por mirar hacia otro lado, bloquear su línea de teléfono, llegar tarde a los hechos y mostrarse pasivos ante los disturbios. Para muchos analistas, es otra prueba de que estas mafias estarían reclutadas por políticos simpatizantes con el régimen, y gozarían de cierta connivencia con la propia policía.

En sus orígenes, la Tríada era parte de un movimiento que se oponía a la dinastía manchú, cuya etnia no era china. Pero tras la revolución de 1912 y el establecimiento de la república, se convirtió en una mafia y en ocasiones en un órgano represivo del gobierno chino. En 1993, el ministro de Policía Tao Siju, afirmaba: "Mientras que sus miembros sean patriotas, debemos unirnos a ellos".

Si bien estos grupos mafiosos son menos numerosos que hace unas décadas, siguen dedicándose a la prostitución, el juego, el narcotráfico y el fraude en Hong Kong, Macao y Taiwán. Y según Tit Wing Lo, profesor de la City University of Hong Kong, también “están dispuestos a asumir trabajos sucios”. “El Partido Comunista les da mucho dinero y a cambio ellos deben mantener la estabilidad a través de lo que llamamos ‘gobierno extra-legal'”, explica.

Algunos analistas ven la escalada de violencia en Hong Kong como una excusa perfecta para la entrada en escena del ejército chino, a pesar de que la opinión pública no aceptaría su actuación.

Aunque llegara a restablecerse el orden, muchos de sus ciudadanos sienten que el daño es irrevocable y que estos actos radicales han roto para siempre el Hong Kong que solían conocer.

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