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Así de desastrosas podrían ser las consecuencias del deshielo del Ártico

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Un nuevo informe de la Universidad de Exeter para Greenpeace augura serias consecuencias para todas las regiones del planeta en el caso de que el Ártico llegue a derretirse

Margaryta Yakovenko

07 Junio 2016 13:34

La idea del calentamiento global es una realidad innegable... que algunos aún se esfuerzan en negar. Entre ellos, varias de las personas que aspiran a gobernar el país más poderoso de la Tierra. Y entre dimes y diretes, entre nuevos estudios y refutaciones peregrinas de las crecientes evidencias, se nos va acabando el tiempo para reaccionar

Creemos que somos conscientes de los efectos del cambio climático, ese que se traduce en temperaturas sospechosamente altas en regiones frías o lluvias abundantes donde hace años no caía ni una sola gota. Sin embargo, no tenemos en cuenta que el verdadero indicador del calentamiento global se encuentra a muchos kilómetros de nosotros, en latitudes que pocos humanos han pisado.

El Ártico, el mayor indicador del cambio climático, se funde a una velocidad vertiginosa.

Su ecosistema se está calentando más del doble de rápido que cualquier otra parte del mundo y las consecuencias de ese calentamiento serán desastrosas.  Según un informe elaborado por la Universidad de Exeter para Greenpeace, la desaparición del hielo ártico tendría consecuencias para todas las regiones del planeta.


Así es y será Londres si el Ártico se sigue derritiendo.

Bajo el nombre de Lo que pasa en el Ártico, no se queda en el Ártico, el informe augura una influencia climática desigual que se traducirá en veranos muy secos en algunas regiones y muy húmedos en otros. Vale, eso ya lo sabíamos. Pero ¿por qué la disminución del hielo afecta al clima mundial?

Las observaciones del satélite durante los últimos 30 años demuestran que la región tiene visiblemente un color más oscuro. Según disminuye el albedo —la proporción existente entre la energía luminosa que incide en una superficie, en este caso la Tierra, y la que se refleja—, aumenta la cantidad de energía solar que recibe el Ártico.

Cuando menos luz solar se refleja más calor absorbe el planeta lo que hace menos probable que se vuelva a formar hielo en la región del Ártico. Además, las emisiones de carbono oscurecen el hielo y contribuyen a que deje de reflejar la luz del sol.


El Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC) estableció con 'un grado de confianza muy alto' que en los últimos 30 años la extensión del hielo marino ártico ha disminuido un mínimo de entre 3,5-4,1 % por década


Todo esto ha hecho que el grosor medio del hielo ártico en verano haya disminuido alrededor del 40% en los últimos 30 años, lo que supone un 75-80% de pérdida de volumen. Las previsiones son tan funestas que incluso vaticinan que para 2050, el Ártico no tendrá nada de hielo en verano. Y, si el hielo se derrite, inevitablemente el nivel del mar tenderá a subir.

Una subida considerable del nivel del mar a raíz del derretimiento del hielo afectará a la circulación de los océanos y la trayectoria de las tormentas mientras los incendios aumentan en los bosques de otros lugares.

"No parece haber ninguna duda de que el calentamiento de la región del Ártico es un importante factor que contribuye a los patrones meteorológicos de latitudes medias. Es extremadamente urgente tomar medidas para combatir el cambio climático y para proteger el Ártico", asegura Sara del Río, responsable de Investigación de Greenpeace.

El registro de fenómenos climáticos sin precedentes como grandes tormentas, olas de calor, sequías, inundaciones o inviernos con nevadas récord, son solo una pequeña muestra de lo que nos espera en el futuro.


Si el hielo se funde, Miami dejará de existir.

Las latitudes norte de nuestro planeta serán las más afectadas por el deshielo. En Estados Unidos y Canadá se vivirán veranos cada vez más calurosos, mientras en muchas zonas templadas de Europa y Asia Oriental se registrarán inviernos muy fríos y nevados. El mar Mediterráneo será más caliente que nunca y el norte de Europa vivirá veranos muy lluviosos.

La conclusión general es que aumentará la frecuencia de fenómenos meteorológicos cada vez más extremos mientras que el deshielo proporcionará a los Gobiernos nuevas zonas de tierra a explotar. De hecho, en el Ártico ya se está desarrollando lo que algunas describen como una guerra de baja intensidad.

Para evitar esta situación catastrófica, Greenpeace ha lanzado una campaña llamada Voces para el Ártico durante la cual pretende concienciar a la población del futuro que nos espera. Para evitar que los malos augurios se cumplan, la organización pide la creación del Santuario Ártico, una zona protegida que prohibiría la actividad todas las industrias extractivas.


Sin el Ártico, la Muralla China estará en medio de un desierto.

La comisión OSPAR, que rige la cooperación internacional para la protección del medio marino del Atlántico nordeste, se reunirá del 20 al 24 de junio en Tenerife para decidir sobre la creación del área protegida que pide Greenpeace.

Mientras tanto, la organización ya ha iniciado una campaña de firmas que recoge las voces de diversas celebridades a favor del Ártico. Como parte de la campaña, Greenpeace ha producido una serie de imágenes editadas por ordenador que muestran cómo quedará nuestro planeta si no paramos ya el cambio climático.

Si tú también quiere evitar la progresiva destrucción de la Tierra y del Ártico, puedes firmar aquí.

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