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Todo lo que sabemos sobre la desaparición y la muerte de Gabriel Cruz

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Tras el hallazgo del cuerpo del pequeño de 8 años desaparecido hace 12 días en Almería en el maletero de la actual pareja del padre, la policía busca esclarecer la causas de este crimen

PlayGround

12 Marzo 2018 11:37

Tras 12 días de búsqueda ayer se encontró por fin el cuerpo del pequeño Gabriel Cruz, un niño de 8 años desaparecido el 27 de febrero en la localidad almeriense de Hortichuelas.

El cadáver del niño fue encontrado por la policía en el maletero del coche de una de las principales sospechosas, la pareja del padre de Gabriel, Ana Julia Quezada.

La mujer fue detenida alrededor de las 12:30 del domingo en el municipio de Vícar, justo cuando estaba a punto de acceder a un garaje. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) y del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) interceptaron a Quezada tras seguirla desde la mañana y comprobar cómo recogía el cuerpo del niño de un pozo donde supuestamente lo arrojó el mismo día de la desaparición. Con su detención y el hallazgo del cuerpo del pequeño se pone fin a casi dos semanas de angustia y se da inicio a otra fase de la investigación, llena de incógnitas y de hipótesis.

¿Cómo desapareció el pequeño?

La tarde del 27 de febrero Gabriel Cruz salió de casa de su abuela para ir a jugar con su prima en un piso cercano. Eran tan solo 100 metros de recorrido y el pequeño se lo conocía al dedillo. Alrededor de las 8 de la tarde, el padre del niño, Ángel Cruz, notificaba su desaparición en el puesto de la Guardia Civil. Gabriel no había llegado a casa de su tía y tampoco había aparecido por la de su abuela en toda la tarde.

A partir de ahí, se difundieron imágenes del niño donde se describía el atuendo que llevaba en el momento de la desaparición y se inició un dispositivo de búsqueda en el que participaban efectivos de la Guardia Civil, 112 Emergencias, Protección Civil, Bomberos y Policía Local de Níjar y cientos de voluntarios.

La policía puso en marcha una investigación para intentar esclarecer las causas de la desaparición. El caso era complejo, el niño había desaparecido en una pedanía con muy pocos habitantes que no contaba con comercios con cámaras de seguridad y tenía poca cobertura móvil. Tampoco había testigos. Tan solo una vecina declaró a los investigadores que a la hora de la desaparición de Gabriel escuchó desde su casa el supuesto portazo de un coche.

En un primer momento, las sospechas recalaron sobre Diego F.A, un hombre acusado de acosar a Patricia, la madre de Gabriel. Justo el día de la desaparición, la alarma del dispositivo de pulsera que llevaba el investigado saltó. A día de hoy, el hombre se encuentra aún detenido por quebrantar la orden de alejamiento pero no se han podido encontrar indicios que lo vincularan a la desaparición del niño. Pronto el foco se puso en otra persona: la actual pareja del padre de Gabriel.

Tras 12 días de búsqueda ayer se encontró por fin el cuerpo del pequeño Gabriel Cruz, un niño de 8 años desaparecido el 27 de febrero en la localidad almeriense de Hortichuelas.

La prueba definitiva

Varios días después de la desaparición, el sábado 3 de marzo, Ana Julia Quezada encontró una camiseta que pertenecía a Gabriel en un barranco. El hallazgo hizo aumentar las sospechas de los investigadores ya que la zona había sido rastreada con anterioridad. La sospechosa perdió también el móvil varias veces tras la desaparición del niño y según los psicólogos de la Guardia Civil su comportamiento era más dramático que el de los propios padres. Algunos medios de comunicación se hicieron eco de la tesis, lo que pudo aumentar el nerviosismo de la ya detenida. Los agentes quisieron tenderle una trampa y filtraron que las cámaras de seguridad del hotel Cala Grande de Las Negras habían captado la matrícula de un coche la tarde de la desaparición de Gabriel. Esto hizo que la mujer se acercara al pozo y sacara el cuerpo del pequeño con la intención de trasladarlo. Fue el momento que aprovecharon los agentes para efectuar su detención.

A la espera de la autopsia

Tras conocerse la noticia de la detención de la presunta autora del asesinato de Gabriel, el ministro de interior José Ignacio Zoido pidió que no se difundieran bulos y mostró sus condolencias a los familiares del pequeño. "He hablado con Patricia, la madre del pequeño Gabriel, después de que la Guardia Civil le trasladara el terrible desenlace de la investigación y he transmitido a los padres el sentimiento de profundo dolor y conmoción por lo sucedido”, ha dicho en una comparecencia. Por su parte, el Colegio de Abogados de Almería se ha ofrecido para ejercer de acusación. El Ayuntamiento de Níjar, el de Vícar y la Diputación Provincial han decretado 3 días de luto y el delegado de Gobierno de Andalucía, Antonio Sanz, ha pedido “prudencia” porque “todavía no se tienen todos los datos de lo ocurrido”.

La principal sospechosa ha sido trasladada a dependencias policiales donde está siendo interrogada. Por el momento no se conocen los motivos que podrían haber llevado a Quezada a supuestamente secuestrar, asesinar y arrojar a un pozo al hijo de su pareja. Hay líneas de la investigación que apuntan a los posibles celos de la mujer y otras que sugieren un posible móvil económico. Aún queda por determinar, también, si Ana Julia Quezada actuó sola o con otra persona.

Respecto a la muerte de Gabriel Cruz, las primeras conclusiones de la autopsia desvelan que fue por asfixia: el niño sufrió un fuerte golpe en la cabeza y un posterior estrangulamiento.

La policía continúa con la investigación y ha llevado a la principal sospechosa al lugar del crimen, donde están reconstruyendo los hechos. Por el momento, el caso se mantiene bajo secreto de sumario.

La policía también ha reabierto otro caso en el que podría estar involucrada la sospechosa: la muerte de su hija de cuatro años al caerse por la ventana. Los hechos sucedieron en 1996 en Burgos, ciudad en la que residía la detenida y el caso se cerró al llegar a la conclusión de que la muerte fue accidental.

Tras conocerse la noticia de la muerte de Gabriel, cientos de personas se congregaron en el pueblo para mostrar su rechazo y las redes sociales se llenaron de pequeños pececitos de condolencia por el asesinato.

La madre, Patricia Ramírez, ha intervenido hace apenas una hora en el programa Más de Uno de Onda Cero para mostrar su gratitud a todos aquellos que se han volcado con la investigación y “quienes han mostrado sus mensajes de apoyo". También ha pedido a los medios de comunicación que “no hablen más de esa mujer [refiriéndose a la sospechosa]” y ha lamentado todos los mensajes de rabia en redes sociales. “Veo muchas frases de rabia en las redes sociales y pido que en honor del pescaíto, que nadie hable de esta mujer más y que nadie retuitee cosas de rabia, que tenga que pagar por la justicia. Lo mejor que queda es la fe y las buenas acciones”, ha declarado Patricia en llamada telefónica. "No creo que tenga que terminar así, me gustaría que terminara quedando toda esa gente que nos hemos movido por Gabriel y por los niños", ha remarcado. La madre del pequeño ha finalizado su intervención con una petición: "que la gente mande un 'pescao' con una palabra bonita para Gabriel".

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