PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left
Artículo La contaminación de los mares ha convertido a los peces en... adictos al plástico Now

Now

La contaminación de los mares ha convertido a los peces en... adictos al plástico

H

 

Las larvas de los peces están cambiando su dieta con unas consecuencias devastadoras para sus especies

PlayGround

03 Junio 2016 15:20

Fotografía de Oona Lönnstedt

Por nuestra culpa, los peces se están volviendo adictos al plástico. Desde hace años conocemos los alarmantes niveles de contaminación a los que están llegando nuestros mares y océanos, pero lo que no sabíamos era la forma en la que estos plásticos afectaban a la vida de las especies marinas.

Según un estudio publicado el año pasado en la revista Science, cada año acaban en el mar entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de residuos plásticos. El grado de contaminación de las aguas es tal, que los residuos plásticos han pasado a formar parte de la dieta de los peces que allí habitan.


Se calcula que entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de residuos plásticos acaban cada año en el mar


Una nueva investigación de la Universidad de Upsala se ha centrado en cómo las micropartículas de plástico afectan al desarrollo de las larvas de peces, y sus hallazgos, según Oona Lönnstedt, autora principal del estudio, "son muy preocupantes".

Los peces no solo tragan plásticos de gran tamaño. Las larvas también ingieren micropartículas que proceden, sobre todo, de las microesferas de plástico que se usan en la fabricación de productos cosméticos y de aseo. Estas microesferas, según los científicos, están ocasionando serios problemas reproductivos y amenazando la supervivencia de numerosas especies.

Sin embargo, lo que los científicos no esperaban encontrar durante su experimento es que las larvas de los peces prefieren comerse esas microesferas plásticas a comer su comida habitual.

"Los alimentábamos con zooplancton. Sin embargo, en el agua también había micropartículas de plásticos, y en lugar de tomar su alimento natural optaban por el plástico. Fue una gran sorpresa", explica Lonnstedt.


Una larva de perca del Mar Báltico con el estómago lleno de micropartículas de plástico. Fotografía de Oona Lönnstedt


Esa ingestión de micropartículas tiene además una explicación muy curiosa. "Investigaciones que hice anteriormente sugieren que las micropartículas plásticas tienen algún componente químico o visual que desencadena en los peces una respuesta y les incita a ingerirlos. Así que las larvas ingenuas que se encuentran con esas partículas de plástico las ven como un recurso y creen que necesitan ingerir grandes cantidades. Podría compararse con los adolescentes que solo toman comida rápida", señala la investigadora.


"Los alimentábamos con zooplancton. Sin embargo, en el agua también había micropartículas de plásticos. En lugar de tomar su alimento natural optaban por el plástico. Fue una gran sorpresa"


Larva de un pez pez Damisela con el estómago lleno de micropartículas de plástico. Fotografía de Oona Lönnstedt


Lo verdaderamente preocupante, es que estas partículas tienen además el efecto de la comida basura. Cuando las larvas solo ingieren plástico, no obtienen energía y las micropartículas demasiado grandes pueden causarles la muerte al obstruirles el intestino.

Además, las larvas comedoras de plástico tienen 4 veces más probabilidades de ser atrapadas y devoradas por sus depredadores. "Todos los peces expuestos al plástico murieron en 16 horas", ha explicado Lonnstedt.

La ingesta de plástico conlleva otro problema importante: el plástico del interior de la presa pasa al depredador y de ahí, siguiendo la cadena alimentaria, a los humanos. "Cuando los plásticos se degradan pueden actuar como disruptores hormonales o liberadores de tóxicos en sangre", asegura Luis Suárez, responsable del programa de Especies de WWF España, en declaraciones a El Mundo.


El plástico del interior de la presa pasa al depredador y de ahí, siguiendo la cadena alimentaria, a los humanos



share