PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left
Artículo La hija de Woody Allen acusa a su padre de haber abusado sexualmente de ella Now

Now

La hija de Woody Allen acusa a su padre de haber abusado sexualmente de ella

H

 

Dylan Farrow, hija adoptiva del director, rompe su silencio y acusa a Hollywood de haber mirado para otro lado

José Necky

02 Febrero 2014 13:30

Ha vuelto a estallar la polémica en torno a las prácticas sexuales de Woody Allen. Hace apenas unas semanas que los medios se hicieron eco del twit que publicó Ronan Farrow cuando en los Globos de Oro rindieron tributo al director, recordando las acusaciones de pederastia y cuestionando que se celebrara la figura de un criminal. Pero esta vez la campanada ha sido mucho más sonada, puesto que quien se ha colocado bajo el foco ha sido Dylan Farrow, la hija adoptiva de Woody Allen que supuestamente sufrió el acoso sexual de su padrastro cuando tenía siete años.

Dylan ha escrito una carta abierta que se ha publicado en el blog del periodista Nicholas Kristof, en The New York Times. En ella se dirige principalmente a los fans y artistas que siguen venerando al director de 'Annie Hall' como a un gurú cinematográfico. Por eso el texto empieza cuestionando al lector acerca de cuál es su película favorita de Woody Allen, para pasar luego a relatar en un hiriente tono neutro la serie de abusos que tuvo que sufrir. Farrow explica pormenorizadamente como Allen la tumbó boca abajo en la cama y la puso a jugar con un trenecito de su hermano. Él la asalto sexualmente y no dejó de hablar mientras lo hacía, prometiéndole que la convertiría en una estrella cinematográfica, que la llevaría a París, que lo que estaban haciendo debía ser un secreto.

Farrow habla de otras escenas, de las persecuciones, del descrédito que su madre tuvo que sufrir, del trauma que arrastró y aun arrastra, de su fobia a los trenecitos, del suplicio que supone tener que ver el rostro de su agresor en la tele, en el cine, en carteles, en diarios. Y apela directamente a quienes han trabajado con él, inquiriéndoles cómo reaccionarían si Woody Allen hubiera abusado de ellos o de sus hijos.

Finalmente, confirma que ha tenido bastante suerte: ha conseguido casarse y llevar una vida suficientemente feliz. Sin embargo, abre el debate acerca de celebrar y aplaudir y reír las gracias a un violador de menores. Sacar la cara de Allen del pedestal público en que se encuentra sería la mínima restitución a la que una víctima como Farrow podría esperar.

¿Debemos desechar sus películas? ¿Exiliarlo de la vida pública? ¿La condena moral podrá substituir la legal? Es una problemática importante, pues tampoco podemos olvidar que la carta de Dylan Farrow está precedida por una aclaración de Nicholas Kristof, el periodista del Times, que resalta la presunción de inocencia de Allen. Una presunción que difícilmente podrá ser mantenida tras leer el relato horroroso de Farrow. ¿Debemos dudar de su veracidad? ¿Debería haberse publicado esta carta?

Lo único claro es que siendo imposible toda acción legal, la publicación de esta misiva es una bomba que puede estallar en las manos de Allen, pero también en las de Farrow. El riesgo es que al convertirlo en un juego de acusaciones digno de 'Sálvame', la gente simplemente juegue a posicionarse 'en favor de' uno u otro. La verdad ya no está en juego, y nadie saldrá ganando de este enfrentamiento mediático.

share