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"Trump violó a una yegua becaria": así matamos a la verdad

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Facebook ha anunciado que pondrá medidas para parar las noticias falsas, la palabra del año según el Oxford es «post-truth», el editor de un medio radical ha sido elegido como jefe de estrategia de Trump… Una mirada con expertos a la forma en que nuestra comprensión de la realidad está cambiando

Germán Aranda

18 Noviembre 2016 15:47

El titular de este artículo es una mentira flagrante (al menos, que sepamos nosotros), ¿pero a quién le importa? 

Son numerosos los bulos amplificados en redes sociales los que han ayudado a que Trump se convierta en presidente de Estados Unidos. El origen de muchos de ellos se encuentra en distintos medios afines que han allanado su campaña. Sirvan como muestra estos ejemplos:



Una nueva teoría sugiere que Clinton habría asesinado al juez Scalia



Breaking News: mientras su salud se resiente, encuentran a la doble de Hillary

En un escenario como este, el recién elegido líder con más poder del mundo ha nombrado como jefe de estrategia a Steve Bannon, presidente ejecutivo de Breitbart, uno de los medios de la alt-right o derecha alternativa (y supremacista blanca, xenófoba, machista…) que han aupado a Trump a la vicepresidencia en la era post-truth, elegido término del año por el Diccionario de Oxford. La decisión dice mucho del momento que estamos viviendo.

De 'Breitbart' a 'Ok diario': la nueva propaganda conservadora

Fundada en 2007, Breitbart se despliega como un medio de extrema derecha que en 2016, ya bajo el mando de Bannon, se ha declarado como “la plataforma de la alt-right”, según la web progresista de información política Mother Jones. Sin embargo, Breitbart no es única en su especie.

“Estos medios de comunicación de post-veracidad (porque la verdad se nos escapa a todos) juegan con malicia. En España serían OK Diario, Mediterráneo Digital o Alerta Digital y comparten contenidos buscando complicidad con los lectores que comparten estereotipos y premisas sobre el mundo sin preocuparse por la veracidad”, dice David Vidal, profesor de periodismo de la Universitat Autònoma de Barcelona.

“Los grandes medios también han hecho una gran campaña coordinada a partir de medias verdades sobre Trump y lo han reducido a un loco sin pies ni cabeza. Estos medios de extrema derecha, al no estar en el ‘establishment’, han conseguido tener más credibilidad para muchos”, explica Pere Rusiñol, redactor de Alternativas Económicas, Mongolia y autor de Papel Mojado. La crisis de la prensa y el fracaso de los periódicos en España.

"Los medios post-veracidad juegan con malicia", señala el profesor de periodismo David Vidal

¿Tiene Facebook responsabilidad?

Un reciente estudio del Pew Research Center asegura que el 44% de los estadounidenses accede a las noticias —falsas o no— a través de Facebook. A la luz de esta cifra, las opiniones que señalan a la red social como una de las responsables del resultado han aumentado.

Días después de las elecciones, Facebook anunciaba que no aceptaría publicidad de “apps o páginas que contengan contenido ilegal o engañoso”. También hizo hincapié en aquellos que publican “noticias falsas”.

Ahora bien, ¿debe Facebook responsabilizarse de los artículos que sus usuarios comparten?

“Sinceramente, me horroriza la idea de tener un Big Brother que establece cuál es la 'verdad verdadera', expresa Alessandro Bernardi, data scientist y Co-founder de Social Elephants, herramienta de gestión y monetización de las Redes Sociales.

Bernardi evita culpar a las redes sociales de la evaporación de la verdad: “Es como el boca-oreja en las calles. Los bulos que leemos en Facebook los compartimos en Whatsapp o los comentamos en el bar. Y los que escuchamos en la plaza, luego los compartimos el Facebook. No es lógico echarle las culpas a las redes sociales, que son un reflejo de lo que realmente somos y creemos”.



El profesor de la IE Business School Enrique Dans eva un poco más lejos con la empresa de Zuckerberg: “Aunque lo niegue, ha demostrado que quiere influir en las personas con experimentos como el que realizó con grupos que sólo recibían feedbacks negativos y pesimistas en sus muros, demostrando que afectaba a sus estados de ánimo”.

Para Dans, Google “ya ha tomado medidas” con respecto a las noticias falsas “al cambiar sus algoritmos de búsqueda”. Estos algoritmos, explica Dans, primero priorizaba en sus búsquedas los contenidos más compartidos y después colocó en primer lugar en sus búsquedas a las webs con mayor credibilidad.




“Facebook es menos transparente y tendrá que hacer algo”, comenta Dans. En este sentido el profesor recuerda las quejas de los republicanos que llevaron a la red social a rectificar en la edición y de trending topics, después de que trabajadores de Zuckerberg reconocieron haber frenado cuando se trataba de contenidos conservadores.


No es inocuo decidir lo que es verdad y lo que no (Enrique Dans)


Pese a apuntar la responsabilidad de Facebook, Dans también se muestra receloso con la medida anunciada de vetar publicidad a las webs que publiquen noticias falsas, “porque no es inocuo decidir lo que es verdad y lo que no”.

Pero no todos piensan igual: “[Trump] Está en la Casa Blanca gracias a mí”, dice ni corto ni perezoso Paul Horner, uno de los mayores creadores de noticias falsas, en una entrevista con el Washington Post.

Horner fue el responsable de colar en la red informaciones como que el voto de los amish garantizarían la victoria de Trump, o que Obama habría prohibido el himno nacional.

También existe el caso de unos adolescentes de Macedonia que incluso han creado noticias fasas con más motivos económicos que ideológicos, como han explicado The Guardian.

Unos adolescentes de Macedonia se dedicaron a crear noticias falsas para ganar dinero

El concepto post-truth

Además de las clásicas “calumnia que algo queda” o “una verdad repetida adecuadamente mil veces se convierte en una gran mentira”, otra de las frases que ha dado por buenas la campaña de Trump es esa máxima según la cual “que hablen bien o mal, lo importante es que hablen de uno”.

Lo apunta de nuevo Bernardi, que muestra con estadísticas que Trump gana por goleada en búsquedas en google y en ‘Share of voice’ (¿de quién habla más la gente?) en Facebook.

“Me preocupa la difusión de noticias falsas, pero sobre todo me preocupa que la gente sea tan pasiva y no se haga responsable de contrastar sus fuentes”, lamenta Bernardi.




En esa línea, David Vidal cree que tanto los medios de comunicación como la enseñanza “tienen que preocuparse más de que los niños sepan vivir en una sociedad en red y crear un contenido crítico sobre los medios y el contenido que se comparte”.

Vidal pone el foco en la “emocionalidad extrema” de los mensajes que conectan con la audiencia independientemente de su veracidad.

El periodista y académico recuerda las promiscuas relaciones entre ficción y realidad aludiendo al (falso) documental ‘Operación Palace’, con el que Jordi Évole hizo creer que el fallido golpe de Estado del 81 en España fue una farsa, aunque al término del programa reconoció que se trataba de una ficción.


Efecto burbuja


Tanto Dans como Vidal y Bernardi están de acuerdo en destacar el “efecto burbuja” que generan las redes sociales, donde la mayor parte del contenido que visualizas se alinea con tu pensamiento porque tus contactos piensan parecido a ti.

La acusación los políticos de “mentirosos” y de no cumplir con su campaña parece haber perdido importancia. A su vez, ña “falta de referentes morales” y el hecho de que “todo el mundo miente” son para David Vidal dos factores clave en la era del post-truth.

Una idea más profunda en torno a una “gran mentira” del sistema es en cambio el argumento principal de Pere Rusiñol:

“La mentira primera y mayor, instalada por los bancos, por el poder y por los medios que han comprado, fue que en este sistema si trabajábamos duro y estudiábamos todo saldría bien. Los medios dicen que hemos salido de la crisis, que el sistema de pensiones es insostenible o que la crisis en parte fue culpa nuestra. Es más nocivo este marco de verdad única que es mentira que un mundo de muchas mentiras puntuales sobre Trump o Hillary Clinton”.




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