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Lo que de verdad están buscando May, Macron y Trump con el bombardeo en Siria

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Arte PG
 

Una agresión en Siria… Tres objetivos diferentes

Rafa Martí

16 Abril 2018 19:49

Después de que Estados Unidos, Francia y Reino Unido bombardeasen Siria el pasado sábado, la opinión pública se pregunta: ¿para qué, y por qué? El argumento moral que han esgrimido las tres potencias para castigar a Bachar al-Assad por el uso de armas químicas contra la población civil en Douma se cae por todas partes: en Siria ha habido ya 500.000 muertos en siete años de guerra —la mayoría civiles— donde se cuentan decenas de miles de niños. Los derechos humanos se han violado de forma constante (como en cualquier guerra) con todo tipo de armas mucho más mortíferas que el gas sarín o el cloro, sin intervenciones posteriores eficaces justificadas por un argumento moral. Un bombardeo selectivo contra tres instalaciones militares secundarias como el del sábado tampoco debilita al ejército de al-Assad; mucho menos si la coalición occidental avisa a Rusia antes de ejecutar el ataque para que no haya bajas en las tropas rusas (y por extensión, en las de al-Assad). Ni siquiera hay constancia de que que las instalaciones señaladas produjesen o almacenasen armas químicas, por la ausencia de efectos tóxicos en las zonas atacadas, entre otros motivos, como explica Margaryta Yakovenko en este hilo. Y esto, como recuerda Simon Jenkins en The Guardian, por no hablar de la enorme hipocresía que representa que un país como EEUU justifique la intervención en el uso de armas químicas cuando no ha firmado la convención de la ONU contra el uso de bombas de racimo, vendidas por EEUU a países como Arabia Saudí y usadas indiscriminadamente en Yemen, que compite con Siria en el ránking de desastre humanitario.

Es tan nimio el peso del argumento moral que en Francia y en en Reino Unido, con mayor tradición parlamentaria que EEUU, ni Macron ni May pidieron permiso a sus respectivas cámaras. En todo caso, lo han hecho con posterioridad para dar las mismas explicaciones: Bachar usa armas químicas y nosotros actuamos así porque defendemos los derechos humanos.

"La lógica de Trump es reaccionar dando un golpe de efecto ante el primer problema que se presente. Pero es una reacción que calcula los riesgos. Un ataque que hubiese afectado a los rusos aumentaría inevitablemente la escalada bélica hacia un escenario que nadie desea. Lo que han hecho es decir que están ahí, pero sin meterse en problemas"

¿Entonces, qué? Lo primero a tener en cuenta, como señalamos hace algunas semanas, es que la guerra de Siria ya no tiene nada que ver con Siria. Y sí tiene que ver con los intereses geopolíticos de las grandes potencias. Eduard Soler, experto en relaciones internacionales y en Oriente Medio del think tank CIDOB de Barcelona señala tres motivos principales para entender por qué EEUU y sus socios dieron luz verde al bombardeo:

1. Trump quiere diferenciarse de Obama. Obama estuvo cerca de impulsar una intervención militar en verano de 2013 después de otro supuesto ataque con armas químicas de al-Assad contra la población civil. En aquel momento la intervención se planteaba como total: ataques aéreos y fuerzas terrestres con el único objetivo de derrocar a al-Assad. Pero Obama no hizo nada. "Ahora Trump viene y le está diciendo al electorado que cuando hay un ataque con armas químicas, él sí actúa", apunta Soler. En este sentido, Kori Schake escribe en The Atlantic que mientras Obama tenía una estrategia de dar esperanza y prometer cambios en países de Oriente Medio sin correr riesgos, Trump tiene la estrategia de no dar ningún tipo de esperanza, pero corriendo riesgos para, al final del día, tener a la maquinaria militar estadounidense "haciendo algo", lo que nos lleva a la siguiente explicación.

2. 'Do something'. La segunda explicación del bombardeo es que Trump quiere demostrar que es quien toma la iniciativa. "Su lógica es la de reaccionar dando un golpe de efecto ante el primer problema que se presente", dice Soler. Pero es una reacción que calcula los riesgos: "Un ataque que hubiese afectado a los rusos aumentaría inevitablemente la escalada bélica hacia un escenario que nadie desea. Lo que han hecho es decir que están ahí, pero sin meterse en problemas", prosigue el experto.

"Se trata de un ataque sin ninguna efectividad pero con un gran eco mediático"

3. Rusia. Detrás de todo está Rusia y Putin. El "hacer algo" va dirigido, sobre todo, al Kremlin. "Es una forma de marcar a Moscú y decirle que en el mundo no se juega con sus reglas, que ellos tienen capacidad militar y toman las decisiones cuando quieren", añade Soler. Este es el punto que también más explica las decisiones de Reino Unido y Francia: con una Rusia que ya se ha anexionado Crimea en plena frontera de la UE y con la que las rencillas diplomáticas están permanente abiertas (como la provocada por la muerte del exespía ruso en Salisbury), el bloque ha querido enseñar a Putin que Trump está de su lado y que la sumisión a la voluntad de Moscú no está en sus opciones.

En definitiva, se trata de un ataque sin ninguna efectividad pero con un gran eco mediático: "EEUU ha enviado el mensaje de que cuando ellos quieren atacar, todo el mundo se asusta", dice el experto. Eso sí, las consecuencias de jugar al tablero geopolítico pueden ser desastrosas.

Soler advierte de que el bombardeo tendrá respuesta por parte de Rusia e Irán, aliados de al-Assad. No será un ataque a EEUU, a Francia o a Reino Unido pero sí la intensificación de su apoyo militar al dictador sirio. "Se sospecha que vayan a por Ildib, al norte del país y no sería extraño que hablásemos de nuevas masacres", señala. A la pregunta de si habrá una nueva respuesta de la coalición ante la escalada, lo descarta, por el hecho de que no hay una estrategia occidental para Siria, sino "la maximización del beneficio" ante cada acontecimiento:

"En Siria todo el mundo quiere maximizar su beneficio. Yo lo considero un showroom armamentístico entre potencias mundiales. Rusia salió rápidamente el sábado a decir que el ataque no había tenido ningún impacto, mientras quiere recordar a todos aquellos que se opongan a EEUU que el régimen de al-Assad resiste gracias al apoyo militar ruso. Occidente, como advertía Trump al anunciar los ataques, quiere tener entretenidos a sus militares y probar misiles "inteligentes". En el caso de Francia, no son los misiles, pero sí los nuevos cazas Rafale. Pero no hay ningún punto adonde llegar, ni un compromiso con los derechos humanos ni con un cambio de régimen. Es más, al final, esto solo refuerza a al-Assad y a que el pueblo sirio le apoye más si cabe".

"Yo lo considero un showroom armamentístico entre potencias mundiales. Rusia salió rápidamente el sábado a decir que el ataque no había tenido ningún impacto, mientras quiere recordar a todos aquellos que se opongan a EEUU que el régimen de al-Assad resiste gracias al apoyo militar ruso"

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