PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Ni iniciativas feministas ni LGTBI: la religión marca el paso de las elecciones mexicanas

H

 

El auge del conservadurismo en México, aupado por evangélicos y católicos, ha retirado de la agenda de los partidos de izquierda cuestiones como el aborto o la diversidad sexual

astrid otal

25 Mayo 2018 16:52

En la campaña electoral mexicana no está el aborto o derechos como el matrimonio igualitario entre los temas de discusión.

“No se sabe si es por el contexto de violencia o es una estrategia deliberada. En boca de todos los candidatos está la seguridad, la corrupción, la crisis económica o la construcción del nuevo aeropuerto. Todos los días asesinan a gente y a candidatos políticos. Me inclinaría a decir que no se debaten por estas otras preocupaciones", dice René Valdiviezo, profesor de la Universidad Iberoamericana-Puebla y Doctorado en Ciencias Sociales y Políticas.

Pero colectivos LGTBI y feministas achacan la ausencia a otra razón: no importa y detrás se halla una creciente influencia de la religión en la política del país. En los últimos años, América Latina, la región del mundo que impulsó más mujeres presidentas que en ninguna otra parte, ha vivido una ola de conservadurismo. México no se libra.

El auge de una corriente que habla de fortalecer "valores tradicionales", aupados por pastores católicos, evangélicos y movimientos como el Frente Nacional por la Familia (FNF), ya ha logrado calar en las decisiones políticas.

En varios estados, estas asociaciones conservadoras han contribuido a tumbar iniciativas legislativas como la adopción homoparental o la educación sexual en las escuelas. En 2016, organizaron manifestaciones en contra de la propuesta que envió Enrique Peña Nieto al Congreso para que la Constitución reconociera el matrimonio entre personas del mismo sexo. La medida, que finalmente no salió, iba a garantizar que todas las parejas tuvieran garantizado el derecho a formar una familia y el acceso a los beneficios fiscales, de propiedad o permisos por enfermedad o muerte. El matrimonio igualitario solo es viable en 12 de los 32 estados.

Recientemente, el Senado aprobó la objeción del conciencia en caso de aborto para todo el personal sanitario con los votos del PRI, PES y PAN. Si no se hubiera logrado introducir excepciones como el riesgo para la madre, la reforma hubiera dado pie a que hospitales enteros se negaran interrumpir el embarazo, legal en Ciudad de México.

"Existe un deseo de los partidos políticos, no solo de los de la derecha, de llegar a estos grupos conservadores. Debería generar alarma que los partidos de izquierda hayan invisibilizado de sus agendas nuestras reivindicaciones. Es peligroso desandar logros o quedarse quieto”, sostiene Rocío Suárez, del Centro de Apoyo a las Identidades Trans.

Getty

A costa de sumar apoyos que le permitan llegar a la presidencia el próximo 1 de julio y realizar su programa -el cual ilusiona porque afirma que combatirá los abusos de compañías extranjeras y atenuará las diferencias entre las clases sociales-, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), favorito en todas las encuestas, aceptó en sus filas al ex líder nacional de PAN: el ultraconservador Manuel Espino. A este fuerte opositor de los derechos LGTBI, se le colocó en la campaña política de AMLO al frente de la coordinación de organizaciones sociales y civiles.

Antes también había dado otra sorpresa. En coalición -y muchos vieron en esta estrategia pura propaganda- anunció que se suma el Partido Encuentro Social. Así, además de ir de la mano con el Partido de Trabajadores, aparecía el PES, con escaso peso electoral, pero dirigido por evangelistas.

Evangélicos y católicos: contra la 'ideología de género'

Cómo se ha hecho tan fuerte la ola del conservadurismo tiene distintas explicaciones. “En los barrios de la periferia de las ciudades de Guerrero, descuidadas por los sacerdotes católicos, han ido llegando los evangelistas. Llenaron el vacío y aumentaron el número de los mexicanos que profesan ese credo. Se debe entender esto: han ofrecido comunidad, la han organizado y se han acercado a los problemas de la gente", indica Kuri Hernández, de Feministas Guerrero.

Nadie a la cabeza de los partidos discute que las iglesias son un actor de la sociedad. En un contexto en el que el crimen organizado mata a 71 personas cada día, las iglesias han sido lugares de refugio. Las familias de las víctimas acuden para encontrar consuelo y los criminales, por su parte, el perdón y la expiación de sus pecados.

En una sociedad batida por el crimen, las iglesias han organizado la sociedad, dado consuelo y acercado a los problemas de la gente. Parte del auge del conservadurismo, se debe a esto

De hecho, los aspirantes han tenido reuniones con la cúpula católica para abordar temas como la seguridad en las últimas semanas. La población mexica sigue declarándose mayormente católica. Según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEG) de 2010, serían el 88%. Los evangélicos, el 5%. Estos porcentajes podrían haber variado a favor de los evangelistas en los últimos años.

Getty

Pero la etiqueta, para defensores de LGTBI o feministas, daría igual. “Puede haber diferencias en sus dogmas y en sus prácticas, pero tienen confluencia en su discurso intransigente contra los derechos reproductivos y sexuales”, recuerda Suárez, del Centro de Apoyo a las Identidades Trans.

Tienen un frente común: rechazan lo que han denominado “ideología de género”, un término perverso que niega verdades científicas acerca de la interrupción del embarazo o la evidencia de que las identidades de género son construcciones sociales.

"Están divulgando que adoctrinamos a sus hijos y que los padres deben negarse. Así convencen", advierte Hernández, de Feministas Guerrero.

'Con mis hijos no te metas' es la gran proclama. Se usó cuando el actual gobierno de México intentó implementar una educación sexual en las escuelas en defensa del reconocimiento de la diversidad sexual.

Por las calles de diferentes ciudades de México, salió el autobús tránsfobo naranja del Consejo Mexicano de la Familia, después de hacer una ruta por España de la mano de Hazte Oír. “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

"Esto no solo es un lastre para que se reconozcan nuestros derechos. Genera más violencia. Hubo 80 asesinatos de media a personas trans el año pasado. Por cada caso documentado, se habla de dos sumergidos", apuntan desde el colectivo trans.

El juego sucio

En esta estrategia de mantener el orden patriarcal, homófobo, se han dado hasta declaraciones excéntricas. Después del terremoto que golpeó Ciudad de México en 2017, el cardenal Juan Sandoval Iñíguez, demandado por encubrir casos de pederastia bajo su mando, atribuyó los sismos al aborto y al feminismo.

Tienen un frente común: rechazan la 'ideología de género' y proclaman que se está adoctrinando a los niños

Pero las declaraciones no son lo que preocupan. Los lazos sí. A los partidos políticos conservadores no les ha costado el abrazo el movimiento. De hecho, estaban dentro. En Yunque, la ultraderecha en el poder, el galardonado periodista mexicano Álvaro Delgado destapó que varios líderes del PAN militaban en la que era hasta entonces una organización secreta.

El Juzgado de Primera Instancia número 48 de Madrid probó que el Yunque estaba relacionado con la plataforma Hazte Oír, sobre todo el año pasado y cuando el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero aprobó el matrimonio homosexual en 2005.

Manifestación en México. Getty

"¿Pero qué va a ocurrir con la izquierda? ¿Qué va a pasar si tiene estos vínculos?", se preguntan desde Feministas en Guerrero.

López Obrador solo se ha pronunciado una vez tibio, para salir fácilmente del paso, sobre qué hará para solventar las contradicciones con sus alianzas: consulta popular.

"Es una postura muy cómoda. Ante iniciativas a favor del aborto, leyes a favor reconocimiento de las identidades: consulta popular", dice Valdiviezo. Lo que los colectivos ven es peligro: dejar derechos fundamentales a la suerte.

share