PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left
Artículo Musulmana, refugiada y somalí: así es la mujer que está revolucionando la política en EEUU Now

Now

Musulmana, refugiada y somalí: así es la mujer que está revolucionando la política en EEUU

H

 

La misma semana en la que Donald Trump lo eclipsó todo en la política estadounidense, Ihlan Omar ganaba un puesto histórico como legisladora en Minnesotta

silvia laboreo

17 Noviembre 2016 06:00

Durante toda la carrera de Donald Trump hacia la Casa Blanca, el ahora presidente electo de Estados Unidos fue lanzando sus dardos venenosos contra diversos colectivos. Y tres de ellos destacaron por ser el centro de sus dianas y por recibir los ataques más virulentos: las mujeres, los musulmanes y los inmigrantes.

Ahora, en una especie de ejercicio de justicia poética, una mujer, musulmana y refugiada somalí se ha convertido en la primera legisladora musulmana y africana de Estados Unidos.

Se llama Ilhan Omar y el pasado 8 de noviembre fue elegida miembro de la Cámara de Representantes del Estado de Minnesota por una aplastante mayoría: esta mujer recibió casi el 80% de los votos de los electores. Irónicamente, el mismo presidente Trump había definido días atrás a la inmigración somalí como una “amenaza “ para Estados Unidos.


 


¿Quién es esta mujer que se adivina como un rayo de esperanza en la convulsa política estadounidense?

Omar llegó a Estados Unidos en 1995, tras pasar cuatro años en un campo de refugiados en Kenia, donde vivía a causa de la guerra en Somalia. Con 12 años solo hablaba somalí, pero muy pronto comenzó a entender inglés y tardó solo 2 años más en comenzar a mostrar interés por la política. Omar fue criada por su abuelo y su padre, quienes intentaron siempre que comprendiera el poder de la democracia.

Ilhan tuvo su primer contacto con la política estadounidense a los 14, cuando asistió a los caucus (las asambleas de partido en EEUU) del Partido Laborista Democrático de Minnesota (DFL), donde ejerció de traductora para su abuelo. Más adelante, se licenció en ciencias empresariales, ciencias políticas y estudios internacionales. Tras abandonar la universidad comenzó a ejercer de abogada política en el consejo de la ciudad, desde donde favoreció la rehabilitación de los delincuentes o luchó por los derechos de las personas musulmanas y las mujeres africanas.


Se llama Ilhan Omar y el pasado 8 de noviembre fue elegida miembro de la Cámara de Representantes del Estado de Minnesota con una aplastante mayoría: recibió casi el 80% de los votos


Además, Ilhan es la directora de Women Organizing Women Network, una asociación que pretende empoderar a las mujeres de las primeras y segundas generaciones de inmigrantes para que se conviertan en líderes y ciudadanas comprometidas.

Sus líneas de acción políticas son muy claras y se enfocan en la lucha por una reforma en el campo de la justicia criminal, la igualdad económica, las energías limpias y los derechos sociales de las minorías en general, y de musulmanes y mujeres en particular.



El camino en la política de esta mujer también ha estado marcado por las controversias. La más polémica tuvo lugar hace dos años. Después de una concentración de partido fue atacada brutalmente por siete u ocho hombres. Nunca se llegó a conocer bien qué pasó pese a que la paliza le dejó con una conmoción cerebral. 

Eso no impidió que dos años más tarde se presentara al cargo de legisladora en el mismo caucus del distrito que un día abusó de ella. Se presentó siendo refugiada, inmigrante, mujer y musulmana. Palabras que ciertos sectores de la política estadounidense habían convertido en insultos y que Omar cargaba –con orgullo – a sus espaldas.

 “Todas esas identidades que poseo van a ser un obstáculo. Llevo un hijab y sé que va a ser un problema, pero también sé que una vez que una persona comienza a hacer eso, entonces permite que otras personas sueñen”, explicó en su momento la entonces candidata.

Y son precisamente esas ideas y esas cargas las que la han aupado a convertirse en la primera mujer musulmana, de origen somalí y con pasado como refugiada que llega a ocupar un cargo de legisladora en el distrito 60B. Una victoria histórica para las minorías y los colectivos más desfavorecidos que aporta un poco de esperanza en estos tiempos oscuros para la política estadounidense.


share