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Artículo La República Independiente de Cataluña nacerá primero en Internet Now

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La República Independiente de Cataluña nacerá primero en Internet

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La Generalitat lleva dos años levantando su Estado independiente en Internet. El modelo de 'gobernanza digital' de Estonia es el ejemplo a seguir

L.M.R.

14 Octubre 2017 15:38

Jeff J Mitchell/Getty

“Van a impedir la tragedia, pero continuarán la comedia”. Lo tuiteaba el exministro Josep Borrell tras el anuncio de independencia con marcha atrás, o en diferido, de Puigdemont. Ese 'sí pero aún no' de formulación tan deliberadamente ambigua que creó desconcierto entre buena parte de los defensores de una república catalana, y que ha llevado al Gobierno de España a requerir una aclaración al President del Govern.

Rajoy ha puesto sobre la mesa de Puigdemont dos nuevos plazos. El primero concluye el próximo lunes, 16 de octubre. El president tiene hasta ese día para confirmar de manera formal y por escrito si ha declarado o no la independencia de Cataluña. El segundo de los plazos se activaría en caso de respuesta afirmativa y tiene que ver con la exigencia de una revocación inmediata de dicha declaración, un 'sí pero ya no' que nadie espera que suceda.

Más bien al contrario, el requisito de ese requerimiento como paso previo a la activación de las medidas contempladas en el artículo 155 de la Constitución lleva días dando argumentos al frente separatista para subir el pistón y multiplicar sus reclamaciones de presteza.


La CUP exige a Puigdemont que responda "un sí nítido" al requerimiento del Gobierno y que proclame la república catalana 


Primero fueron los diputados de la CUP quienes urgieron por escrito a Puigdemont a levantar la suspensión de la declaración de independencia. A la presión se suma gran parte de ERC y la ANC. En las últimas horas también miembros del PDeCAT han pedido al presidente de la Generalitat que “dé por finalizada la suspensión” de la declaración de independencia y proclame la república catalana, al considerar demostrado que el Estado no tiene intención de dialogar. “Proponemos con el mayor respeto y con toda claridad que el vergonzoso requerimiento del Gobierno español quede sin respuesta al ser [Cataluyna], ya, un Estado soberano”, reza su manifiesto.

Todo son empujones para dar impulso a Puigdemont. Todo son demandas de urgencia, llamadas a la no-espera. Y de producirse ese paso que unos y otros le reclaman —y que tantos otros le piden que no se atreva a dar—, todo empezaría por Internet.

De hecho, hace tiempo que empezó.


Hacia la soberanía digital

La República Catalana se materializará primero en Internet. Incluso se podría decir que ?la estructura básica de esa república ya existe de manera soterrada? entre los muchos millones de enlaces y bits de información que conforman la red. Eso es lo que se deduce de varios documentos encontrados por la Guardia Civil durante los registros que realizó del 21 de septiembre en las sedes de Administració Oberta de Catalunya, el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información y la Fundación PuntCat, y a los que ha tenido acceso El País.

Según varias informaciones publicadas hoy por ese diario, el Govern tendría prácticamente lista la sustitución de las estructuras del Estado español por una Administración digital soberana en la que viene trabajando desde hace dos años. Esa Administración digital paralela a la Administración General del Estado estaría diseñada a imagen y semejanza del modelo que funciona a día de hoy en Estonia, el país más avanzado del mundo en gobernanza digital.


El documento Bases para la Administración Digital de la Nación apela a la necesidad de crear una "sociedad digital catalana" y un "sistema catalán de gobierno digital" como "iniciativas críticas para poder llevar a cabo una visión de país"


El documento que supuestamente habría servido como punto de partida para el diseño e implementación de la administración digital de Cataluña se elaboró por iniciativa de Manel Sanromà, que lidera el consorcio Administració Oberta de Catalunya, entre los meses de junio y noviembre de 2016.

A instancias de Sanromá, un grupo heterogéneo de expertos se reunió en varias ocasiones en lugares apartados de los focos, como el monasterio de Montserrat o La Roca del Vallès, para definir las líneas maestras de un proyecto de gobernanza digital que, según la opinión de los investigadores, representa uno de los ejes centrales en la hoja de ruta del bloque independentista.

Esas sesiones de trabajo acabaron impulsando el llamado Pacto Nacional para una Sociedad Digital, firmado por el consorcio Administració Oberta y la fundación PuntCat en octubre de 2016 y ratificado cinco días antes del referéndum del 1-O. En el documento, la Generalitat reconoce que las redes informáticas son una "cuestión estratégica que condicionará el nivel de competitividad económica del país y su cohesión social y territorial".

Fuentes de las investigaciones abiertas contra la Generalitat en los juzgados de Barcelona consideran ahora que ese pacto buscó, desde el principio, la creación de unas estructuras de Estado digitales con la vista puesta en la declaración de independencia. Ese proyecto pasaría, entre otras cosas, por la elaboración de un registro civil propio —que tomaría sus datos del Registro Central de Asegurados, y que a su vez serviría como base para elaborar un registro tributario y la sustitución de todas las formas de identificación del Estado español (DNI, NIE, CIP, registro mercantil, registro de la propiedad, catastro) por un sistema propio de identificación digital.

El proyecto apela a la necesidad de crear una “sociedad digital catalana” y un “sistema catalán de gobierno digital” como “iniciativas críticas para poder llevar a cabo una visión de país”. Para llegar a esta meta se crea una Agencia de la Administración Digital de Cataluña, que se eleva a la categoría de “estructura de Estado”.


La Generalitat habría trabajado durante los dos últimos años en la eleboración de un registro civil digital como punto de partida para la sustitución de todas las formas de identificación del Estado español (DNI, NIE, etc.) por un sistema propio de identificación digital


A imagen y semejanza del modelo estonio, tras la implementación de esa "sociedad digital" los ciudadanos del Estado catalán dispondrían de una identidad digital única con la que podrían hacer todo tipo de trámites burocráticos a través de internet relacionados con la seguridad social, los servicios sanitarios, las obligaciones tributarias, la enseñanza y otras cuestiones administrativas. Pero ese impulso para la transformación de las instituciones en entes digitales basados en tecnología blockchain también tendría un segundo objetivo: hacerlas invulnerables a cualquier medida de intervención que se pueda tomar desde fuera e incluso facilitar un escenario de autogobierno en Cataluña en el que las nuevas instituciones soberanas podrían mantenerse en funcionamiento desde el exilio, sin tener traducción física sobre el terreno del país.

El informe incautado fijaba un plazo de dos años para el establecimiento de un “Gobierno abierto efectivo” en todas las administraciones. Según fuentes de la Guardia Civil a las que ha tenido acceso El País, existen indicios de que esa estructura de Estado para consumar la desconexión está muy avanzada.



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