PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

¿Protegerá Europa a quienes hacen nuestros Estados menos corruptos?

H

GETTY
 

Una nueva propuesta de la Comisión Europea busca proteger a los denunciantes de corrupción de ser degradados y despedidos por revelar corruptelas y malas prácticas. Hablamos con algunos de ellos sobre la medida

anna pacheco

23 Abril 2018 17:39

Algunos los llaman “chivatos”, “soplones” o “denunciantes”. Pero la terminología es clave para combatir el estigma: quienes denuncian por el bien e interés general, y a veces hasta se juegan su propia seguridad, precisan de una nueva etiqueta. En los últimos años, el filtraje de casos de corrupción y malas prácticas, se ha convertido en una herramienta esencial de contrapoder y de limpieza de las instituciones.

En la legislación anglosajona tienen un nombre para ellos desde los años 70: los “whistleblowers”. En España, se ha traducido como los “alertadores”, similar a la versión francesa “lanceurs d’alerte”. Este lunes, la Comisión Europea ha anunciado una propuesta de ley que precisamente busca proteger a estos alertadores. Esta nueva normativa blinda a los trabajadores de ser despedidos, degradados o intimidados por divulgar información en aras del interés público. De hecho, el 36 % de los trabajadores que han notificado conductas irregulares ha sufrido represalias según lo publicado por el observatorio Global Business Ethics Survey en 2016.

Según la nota de prensa difundida por la Comisión Europea, esta propuesta garantiza protección para los denunciantes que notifiquen infracciones de la legislación en la UE. La lista es amplísima: desde contratación pública, blanqueo de capitales hasta financiación de terrorismo o seguridad de los productos.

“Es una muy buena noticia porque, en primer lugar, dejará en papel mojado la Ley Anticorrupción propuesta en 2016 por el partido de Ciudadanos en el Congreso. Y, además, deja bastante trecho para mejorarla”, explica Simona Levi, activista y fundadora de Xnet, uno de los portales online que puso en marcha el primer buzón de denuncia anónima hace ya diez años.

"La Ley Anticorrupción propuesta por Ciudadanos es una trampa que está muy por debajo de los estándares internacionales y europeos" (Simona Levi, fundadora de Xnet)

La ley llega en un momento clave, al menos, en España, uno de los países a la cola en materia de protección de informadores. La Ley Integral de Lucha Contra la Corrupción y Protección de los Denunciantes, apunta la activista, es “una trampa que está muy por debajo de los estándares internacionales y europeos”.

Hay tres puntos problemáticos en la ley española que la directiva europea podría combatir: en primer lugar, está limitada exclusivamente a funcionarios y a casos de corrupción. En segundo lugar, no protege el anonimato. “Eso es una estupidez”, confirma tajante Levi. En España hay muchos casos de corrupción política, pero hay muchos otros que afectan al medioambiente, al Ejército, a los derechos humanos. “Limitarlo a la corrupción es absurdo, ¿qué pasaría, por ejemplo, con el caso Volkswagen? No estaría contemplado por la ley. O fuera de nuestro país, ¿qué pasaría con los papeles de Irak difundidos por Wikileaks?”, crítica. Los "Iraq War Logs" fueron más de 400.000 documentos filtrados por uno o varios individuos a Wikileaks que documentaban la guerra desde la invasión de Estados Unidos en 2004 hasta el 31 de diciembre de 2009. Los documentos aportaban nombres y cifras escalofriantes —inéditas hasta la fecha— que, por primera vez, certificaban la magnitud de la masacre.

“Por otro lado, que solo puedan denunciar funcionarios y fuentes no anónimas dejaría fuera, por ejemplo, la filtración de los correos de Blesa [una filtración que se hizo por parte de una fuente anónima al equipo de Xnet y que fue clave para desenmascar toda la de Bankia en España]”, explica. Para Levi, el anonimato es una garantía esencial para que el “ciudadano raso” —que normalmente se encuentra en una situación muy difícil, además— se atreva a denunciar. "Si le obligas a dar nombres y apellidos, nunca denunciará".

Otro de los puntos problemáticos de la ley, agrega Levi, es la propuesta de un organismo autónomo para la integridad. La teoría suena bien. A la práctica, “se convertirá en un refugio dorado para algún enchufado que, además, tiene superpoderes sin mandato judicial. Esto significa que puede hacer registros e interrogatorios sin ninguna orden judicial en nombre de proteger a los alertadores”, argumenta. Levi sostiene que este organismo persigue, en realidad, todo lo contrario: desprotege al alertador funcionario y criminaliza al resto. “Tampoco podremos hacer nada si se extralimita de sus funciones, porque nadie tiene competencias sobre él”.

La fundadora de Xnet, sin embargo, se muestra optimista con la directiva europea: “Es un paso muy importante porque evitaremos todo lo mencionado anteriormente”. El cumplimiento de la directiva europea está por encima de la ley estatal. Entre otras medidas: esta nueva normativa protege el anonimato y se extiende a cualquier caso que afecte al interés general más allá de la corrupción política. En ese sentido, la activista reconoce que el juicio contra los responsables de los LuxLeaks, que arrancó hace dos años, “ha sido muy importante para el desarrollo de esta normativa”.

La filtración de los LuxLeaks sacó a la luz la concesión por parte del Gobierno de Luxemburgo de acuerdos particulares, llamados tax rulings, gracias a los cuales multitud de empresas como Starbucks, Amazon o Apple recibieron enormes ventajas para evadir impuestos. “Este ha sido un caso muy importante porque afectaba a nivel europeo y sin duda ha facilitado la aprobación de esta directiva. El via crucis que tuvieron que pasar sus alertadores —los exempleados de la auditora PwC Antoine Deltour y Raphaël Halet que llegaron, incluso, a enfrentar penas de prisión— fue una prueba inequívoca de que esto no podía seguir pasando en Europa".

En la actualidad, solo diez Estados miembros de la Unión Europea garantizan la plena protección de los informadores. En el resto se aplica de forma parcial

Desprotección y ausencia de legislación en Europa

El documento de la Comisión Europea justifica la implementación de esta directiva atendiendo a la necesidad urgente de proteger a estos denunciantes porque desempeñan "un papel muy importante". Los recientes escándalos provocados por las revelaciones del Dieselgate, LuxLeaks, los papeles de Panamá o Cambridge Analytica son solo un puñado de ejemplos que ponen de manifiesto la importancia de proteger y promover que estos mismos salgan a la luz, sin que haya represalias ni riesgos para las personas que tienen el valor de expresarlos.

"Actualmente la protección a los denunciantes de irregularidades en toda la UE es dispersa y desigual", describe el documento. En la actualidad, solo diez Estados miembros de la Unión Europea garantizan la plena protección de los denunciantes: Francia, Hungría, Irlanda, Italia, Lituania, Malta, Holanda, Eslovaquia, Suecia y Reino Unido.

En los demás países, como es el caso de España, la protección es "parcial y se aplica únicamente a determinados sectores o categorías de trabajadores".

La propuesta de la Comisión se basa en una recomendación del Consejo de Europa de 2014 que instó a los Estados miembros a "crear un marco normativo, institucional y judicial para proteger a las personas que en un contexto de sus relaciones laborales informan o revelan información sobre amenazas o perjuicios de interés público".

"La condena de un denunciante de corrupción no es perder su trabajo, ni siquiera perder su vida, es perder su futuro. Yo no tengo ningún futuro" (Luis Segura, exteniente del ejército de España)

El teniente que destapó las corruptelas del Ejército de España

Luis Gonzalo Segura denunció hace cuatro años las corruptelas dentro del ejército español. Él era teniente y se negó a ser ignorando las chanchullos de dinero, facturas falsas o desfases económicos en adjudicaciones de material informático que pasaban delante de sus ojos mientras nadie hacía nada. Lo denunció en un libro. Sufrió amenazas, le abrieron expediente y en 2015 lo echaron. Estuvo arrestado cinco meses sin juicio previo. Llegó a declararse 22 días en huelga de hambre hasta que su vida corría peligro.

¿Su vida ahora? "No tengo nada", explica Segura por conversación teléfonica a Playground. Pesa el estigma. No encuentra trabajo. Escribe libros que se leen, pero que apenas le dan para vivir y tiene que avanzar los costes judiciales de los numerosos litigios judiciales en los que anda metido. "La condena de un denunciante de corrupción no es perder su trabajo, ni siquiera perder su vida, es perder su futuro. Yo no tengo ningún futuro", aclara. Segura explica que sus posibilidades de encontrar trabajo son muy reducidas debido a toda la información que hay sobre él en Internet. "Han llegado a escribir sobre mí en cierta prensa con el único fin de desprestigiarme. Tengo denuncias de Maria Dolores de Cospedal, de la Guardia Civil y de la cúpula de la Guardia Civil. Las dos primeras causas están archivadas, la segunda lo estará. Pero, mientras tanto, la información sigue ahí, en Internet, eso daña mi imagen. Aunque ellos pierdan los juicios, en el fondo siempre ganan", argumenta el exmilitar.

"Esta es la vida del denunciante. Eres perseguido por el sistema. Sé que no será la última denuncia", explica. Segura ha recibido amenazas de todo tipo: desde "te vamos a pegar dos tiros" hasta insultos en el tren cada vez que se cruza con militares. Pese a todo: "lo volvería a hacer, estoy seguro, si me arrepiento de algo es de no haberlo hecho antes. Pero eso no significa que este sentimiento conviva con un arrepentiemiento constante por todas las consecuencias que me ha traído".

Segura no es excepcional. Al igual que él, muchos otros denunciantes de corrupción en España han pasado por calvarios similares. En todos los casos, la situación es parecida: tras la denuncia, precariedad y acoso. Ana Garrido, una funcionaria madrileña que destapó la trama Gurtel hace diez años, declaró en una entrevista "que vivía arruinada en una casa okupa tras perder su trabajo". O a la ingeniera agrónoma Azahara Peralta, exdirectora de Obra en Acuamed [un proyecto para limpiar de contaminación el río Ebro], que fue despedida de su trabajo por negarse a firmar unos sobrecostes.

Pese a las dificultades evidentes, en España cada vez existen más plataformas que sirven para denunciar de forma anónima como Fíltrala o el Buzón Ético y de Buen Gobierno de Barcelona. Esta ciudad fue la primera en España en implementar una herramienta de vigilancia de este tipo. También hay muchos otros buzones, recuerda Levi, "que dicen ser anónimos, pero luego no lo son".

Segura se muestra optimista respecto a la propuesta europea y asegura que es una "buena noticia todo lo que implique avanzar en este sentido". El contenido de esta promete. Habrá que esperar si finalmente consigue los votos suficientes para salir adelante.

share