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Artículo Fondos de inversión y hoteles 5***** : la otra cara de la ONG más respetada Now

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Fondos de inversión y hoteles 5***** : la otra cara de la ONG más respetada

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El trabajo de Cruz Roja tiene un valor incalculable. Pero algunas prácticas internas, los caprichos de sus cargos institucionales y algunos procedimientos ponen en duda la ética que debe guiar una ONG con una imagen pública sin manchas.

Rafa Martí

11 Octubre 2016 06:00

Sacudidos por el huracán Matthew, algunos haitianos acaban de tomar una decisión: pedir al mundo que no donen su dinero a Cruz Roja. El motivo, contaba hace un par de días el Independent, son las sospechas que se ciernen sobre el uso de los recursos económicos.

Mientras, días atrás Cruz Roja celebraba su fiesta en España. En el Día de la Banderita, la Casa Real acompañó a la cúpula de la organización para apoyar y visibilizar el trabajo que que realiza la ONG.



En esa foto, unos veían una imagen incuestionable: la de una de las organizaciones humanitarias con más prestigio del mundo. Sin embargo, otros veían todo lo contrario: una organización con prácticas que se acercan más a las de una firma multinacional que a las de una ONG.  

Algunos activistas como vienen denunciado el presunto negocio de la pobreza que llevan a cabo organizaciones como Cruz Roja. Nosotros hablamos con voluntarios, extrabajadores, un consultor y un ex alto cargo para saber más.

También, claro, con la propia Cruz Roja.

I

Dudas sobre los gastos de Cruz Roja

En el año 2010 un brutal terremoto sacudió Haití. Centenares de ONG de todo el mundo acudieron al país caribeño para prestar asistencia humanitaria. Cruz Roja estaba entre ellas. Una investigación de  ProPublica y NPR que data de 2015 destapaba las deficiencias que había tenido la actuación de Cruz Roja durante esa crisis: resultó que la Cruz Roja de EEUU había recaudado 500 millones de dólares para terminar con un resultado real de 6 casas construidas.

ProPublica y NPR hablaban de que la organización había justificado todos los gastos. Sin embargo, apuntaban a que los conceptos eran muy amplios como para seguir la ruta del dinero de origen a destino. También afirmaban que de cada euro donado a Cruz Roja, había una gran parte que no terminaba directamente en los proyectos.

En 2014, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid firmó un convenio para que la Cruz Roja se encargase exclusivamente de las donaciones de sangre. Por este contrato, la ONG ya ha recibido 16 millones de euros. La Comunidad paga a la institución 67 euros por cada bolsa de sangre recogida. La cantidad aparece fijada en 2013 como “precio público por la prestación de los servicios y actividades de naturaleza sanitaria”. Quienes trabajan en este proyecto son profesionales con salario y voluntarios. No obstante, el material y los vehículos son cedidos por la administración, por lo que no representan un coste.

La hermana de la exgerente de Cruz Roja en Madrid había trabajado en Baxter, Fenwal, Bromatos o Fresenius Kabi, las empresas sanitarias que vendían las bolsas y otro material al Centro de Transfusión de la Cruz Roja

Los trabajadores públicos de la Asociación de Empleados del Centro de Transfusión de Madrid (Adecetma) denuncian que la organización hace negocio con la extracción de sangre. Aseguraon que el precio establecido por bolsa de sangre es arbitrario, a lo que Cruz Roja dice que es el coste que tiene la prestación del servicio.

Dato relevante: Nancy Castro, la hermana de la exgerente de Cruz Roja en Madrid (Emma Castro, apartada del cargo) había trabajado en Baxter, Fenwal, Bromatos o Fresenius Kabi, las empresas sanitarias que vendían las bolsas y otro material al Centro de Transfusión de la Cruz Roja.

Según un consultor que ha trabajado evaluando distintos proyectos de Cruz Roja en España, al igual que ha sucedido en otros puntos del mundo como en el caso de Haití, muchos proyectos nacionales tienen cuentas con conceptos de justificación "insuficientemente desglosados". El consultor hace mención a proyectos sociales con menores en la Comunidad Valenciana, aunque no hemos podido confirmar los datos que nos proporcionó.

La pregunta que queda al final es la misma: ¿qué hace la Cruz Roja con todo ese dinero?

II

¿De dónde sale el dinero?

Según las memorias anuales de la Cruz Roja, el dinero entra por dos vías principales: la privada y la pública. Luego existe una tercera vía, única de la institución, que es el Sorteo Anual del Oro. Solo en 2015, este sorteo aportó ingresos por valor de 34,5 millones, dentro de los 55 que la organización recibe por sorteos.

Con los años, la organización ha ampliado sus campos de actuación. Ha pasado de ser una institución dedicada solo a la atención sanitaria para abarcar proyectos de todo tipo, desde la atención a parados a la asistencia a mujeres víctimas de la violencia de género, pasando por actuaciones con inmigrantes y refugiados. “Es un monstruo en la absorción de dinero público, una multinacional de la caridad”, dice el consultor.

En 2015, Cruz Roja Española recaudó más de 178 millones de euros en concepto de “ventas y prestaciones de servicios” y más de 151 millones en subvenciones.

En España en 2015 la ONG contó con 556,5 millones de euros de ingresos, de los que quedan un remanente de 25 millones

Por el lado privado, la organización recoge donaciones de empresas y fundaciones, así como de particulares (alrededor de 47 millones). Tiene, en la actualidad, 1.250.000 socios que ingresan 122 millones de euros anuales. Estos socios son realmente donantes, ya que apenas el 1% tiene capacidad de participación en los procesos electorales de la organización.

En total, en España en 2015 contó con 556,5 millones de euros de ingresos, de los que quedan un remanente de 25 millones. Según la organización, el dinero se reinvierte en proyectos o se ahorra para ser autosuficiente.

Los críticos dicen que parte de este dinero va a engrosar el Fondo de Ayuda para Emergencias internacional, creado en 1985. Durante la crisis del tsunami del sudeste asiático de 2006, el resto de ONG pidieron no recibir más donaciones por su incapacidad de gestionarlas. Cruz Roja, por el contrario, fue la única que siguió pidiendo dinero, destinándolo a ese fondo. No obstante, la finalidad de este fondo internacional no está clara. El caso de Haití es un ejemplo de ello.

III

Fondos de inversión; viajes en preferente

Los mecanismos internos y externos de control de dinero público son estrictos y apenas dejan margen para desviar fondos. Es decir, cualquier miembro de Cruz Roja que quisiera llevarse un millón de euros sería descubierto enseguida. Es por esto por lo que las irregularidades contables detectadas por una auditoría interna hicieron saltar a la cúpula de la organización en Zaragoza en 2013.

Cruz Roja cuenta con otros certificados de firmas como Aenor, sobre la gestión de subvenciones públicas y la de transparencia y buen gobierno de la CONGDE. Sin embargo, las cuentas no tienen el certificado de transparencia que la Fundación Lealtad ha dado a más de 150 ONGs en España. Este sello es el más aceptado en el país como garantía de buenas prácticas.

Pero lo cierto es que no todo el dinero termina en proyectos. Una parte de ese dinero va a parar a fondos de inversión ISR (inversiones socialmente responsables). Estas operaciones se justifican a través de conceptos amplios como “reinversión”. Los rendimientos de los fondos de Cruz Roja en España fueron de al menos 2,6 millones de euros en 2015.

Se hacían visitas a donantes para pedir dinero para programas contra el hambre mientras algunos jefes se permitían comidas escandalosas, viajes en clase preferente y visitas a proyectos en el extranjero durmiendo en hoteles de 5 estrellas

Este tipo de fondos se comprometen a mover el dinero en negocios que no contradigan los principios éticos del inversor. Por ejemplo, aseguran no reinvertir en petróleo, gas natural o armamento. Sin embargo, según una analista financiera, los ISR “son muchas veces una operación de relaciones públicas”. Es decir, si no invierten en armamento, sí lo hacen en otras empresas sobre las que igualmente existen sospechas de prácticas no del todo éticas respecto al medio ambiente, los derechos de los trabajadores, etc. Además, estos fondos no tienen rendimientos inferiores a los de otros tipos de fondos de inversión.

Un ex alto cargo de la ONG —que ha pedido anonimato— afirma que nadie roba en la Cruz Roja, aunque sí cree que hay prácticas internas que dejan mucho que desear desde el punto de vista ético: “Se hacían visitas a donantes para pedir dinero para programas contra el hambre mientras algunos jefes se permitían comidas escandalosas, viajes en clase preferente y visitas a proyectos en el extranjero durmiendo en hoteles de 5 estrellas...”.

En las cuentas, todo esto se justifica como gastos de “Estructura o personal” o, en términos más desglosados, como “Gastos de representación”. El ex alto cargo avanza: “¿Cómo puede ser que Cruz Roja se gastase 10 millones de euros en la ampliación de su nueva sede en Barcelona? Se podrían financiar muchísimos más proyectos, que es el fin de cualquier ONG”.

Casos como el que el ex alto cargo describe se han dado al menos en Cataluña, Málaga, Cáceres, Madrid, Zaragoza, Murcia y a nivel nacional, con los dos anteriores presidentes de Cruz Roja Española, Carmen Mestre y Juan Manuel Suárez del Toro. 

III

La ONG que funciona como una empresa del Ibex: nepotismo y puertas giratorias

Carmen Mestre, presidenta en los 90, fue obligada a dimitir por varias irregularidades. Durante su mandato, firmó contratos blindados con cargos de la organización. Acumuló, desde 1984, 37 contratos con cuantiosas indemnizaciones en el caso de rescisión. Entre ellos destacaba el del director de un hospital, cuya cláusula ascendía a 31 millones de pesetas (186.313 euros).

En la época de Mestre, la ONG también debía 7.530 millones de pesetas a la Seguridad Social (unos 45 millones de euros) y 1.154 millones a Hacienda (unos 6 millones). Además no había justificado 3.000 millones de pesetas (unos 18 millones de euros) de subvenciones.

En el año 1994, el Consejo de Ministros nombró presidente a Juan Manuel Suárez del Toro. Se trataba de una decisión política porque entonces la organización estaba constituida como una Asociación de Voluntariado tutelada por el Gobierno, declarada de utilidad pública.

Suárez del Toro presidió la organización hasta 2015 y su gestión tampoco fue ninguna renovación: gracias a su posición, alcanzó el consejo de administración de Caja Insular de Canarias. Posteriormente, con la absorción de las cajas de ahorros en 2011 por parte de Bankia, pasó a la mesa de la institución financiera nacional. Tenía un sueldo de 250.000 euros, sin renunciar a su cargo en la ONG. En 2012 fue imputado por varios delitos relacionados con el agujero financiero de Bankia.



Juan Manuel Suárez del Toro, a la izquierda de Rodrigo Rato.

Las historias de estos altos directivos se replican a nivel autonómico y provincial. No solo en los excesos de gastos de representación; también en la colocación de familiares en puestos contratados. Es el caso de la hija de Suárez del Toro como Directora Financiera en Cruz Roja Sevilla. O el de los hijos de la Secretaria de Cataluña, Carmen Rico, y del Coordinador, Enric Morist, según confirman varios exempleados en la Comunidad. En Madrid, el vicepresidente hasta 2012, David Fernández, contrató a un hijo, a dos sobrinas y a una cuñada. El Código de Conducta de los directivos de la organización prohibe la los favoritismos en la contratación de familiares. Por su parte, Cruz Roja dice que todos estos procesos se hicieron de manera pública.

Mientras, un trabajador que se ha dedicado a la vigilancia de playas en Tenerife se queja de las dificultades que existen para ser contratado, a pesar de su formación y la experiencia. Los mismos testimonios se repiten en lugares como Málaga, Murcia, Terrassa o Sabadell, especialmente a través de foros de internet. Algunos dicen que existe una gran desconexión entre las cúpulas y los voluntarios que realmente sacan adelante el trabajo.

“En mi Asamblea, el manejo por parte de los jefes era total. A ciertos voluntarios se les daban privilegios impensables y al resto se les trataba como si fueran escoria. He visto de todo: humillaciones, amenazas, pagos en negro, voluntarios sin carnet conduciendo ambulancias”, cuenta un voluntario de Málaga.

Igualmente, la Cruz Roja parece haberse convertido en una plataforma para establecer contactos en altas esferas. “No hay puertas giratorias directas, pero sí indirectas”, dice el ex alto cargo.

Las prácticas poco éticas de los cargos institucionales de la Cruz Roja son un cáncer estructural en la organización

Aparte de casos como el de Suárez del Toro, el expresidente de Cataluña Josep Marqués, por ejemplo, formaba parte de la Fundación Agbar. Uno de los miembros del patronato de la Fundación Bancaria La Caixa, Antoni Aguilera, también es de la Cruz Roja. Al revés también sucede: Amalia Gómez, la presidenta  de Sevilla, fue Secretaria de Estado de Asuntos Sociales en la primera legislatura de José María Aznar. No tiene sueldo por el actual cargo pero, para los críticos, ejemplifica las conexiones entre la ONG y los estamentos políticos. La lista de casos similares es interminable.

“Las prácticas poco éticas de algunos cargos institucionales de la Cruz Roja son un cáncer estructural en la organización”, prosigue el ex alto cargo. Según él, todo se hace bajo una “complicidad pasiva”. “Los abusos de determinados personajes eran conocidos por todos, y también por el órgano interno de Madrid que vela por las buenas prácticas”, asegura. Según él, la organización los ha ido apartando de manera interna antes de que se desatase un escándalo.

“Es una institución muy valiosa con una organización muy viciada”, apunta el ex alto cargo.

¿Qué dice la Cruz Roja de todo esto?

Para discutir todos estos asuntos hablamos con fuentes oficiales de Cruz Roja.

P. ¿Gana dinero con las subvenciones?

R. Todos los proyectos que cuentan con dinero público son deficitarios, incluido el de la sangre, y ese déficit se cubre con fondos de la organización. En cuanto a las donaciones de sangre en Madrid, no hay ningún negocio. Hay costes de contratación de profesionales sanitarios, de mantenimiento de autobuses, de compra de material… La Comunidad de Madrid cuantifica estos costes y, en nuestro caso, ha calculado una tarifa de 67 euros por bolsa de sangre.

P. ¿Una multinacional de la caridad que solo acapara?

R. En los últimos años, sobre todo por la crisis económica, la institución ha perdido numerosos proyectos y subvenciones.

P. ¿6 casas en Haití con 500 millones de euros?

R. Cruz Roja de EEUU tuvo serias dificultades para operar sobre el terreno en el país caribeño. En esa catástrofe, Cruz Roja Española prestó atención a 1,3 millones de personas, gastando 52 millones de euros. Se realizaron proyectos de recuperación de medios de vida, agua y saneamiento, construcción de viviendas, prevención del cólera, construcción de escuelas (12) y centros de salud, y preparación para casos de desastre. En la catástrofe ocasionada por el terremoto de Haití, ocurrido en enero de 2010. (En este comunicado pueden leerse sus explicaciones completas).

P. ¿10 millones de euros en una nueva sede en Barcelona?

R. La construcción de esa sede fue a través de fondos ahorrados o de donaciones privadas. La ampliación era necesaria para el funcionamiento de la organización.

P. ¿Gastos desmedidos de cargos institucionales?

R. Todos los miembros de Cruz Roja actúan bajo el principio de la austeridad. Desconocemos lo que el ex alto cargo que usted menciona denuncia sobre los gastos de representación. De cara al público podríamos explicar mejor algunas acciones. Por ejemplo, la organización de eventos en grandes hoteles. La mayoría de la gente desconoce que muchos hoteles nos hacen precios especiales porque es su manera de colaborar con nosotros.

P. ¿Una ONG en fondos de inversión?

R. En esos fondos, que son socialmente responsables, no se hace especulación con activos líquidos. Su única finalidad es la autosuficiencia financiera de la organización.

P. ¿El presidente de una ONG imputado por un proceso contra Bankia?

R. La actividad profesional de los cargos institucionales u otros miembros está desvinculada a su pertenencia a la organización.  

P. ¿Desconexión entre algunos cargos institucionales y los voluntarios de a pie?

R. Los cargos institucionales son también voluntarios, y además no tienen ninguna remuneración.

P. ¿Contratos a familiares?

R. Desconocemos los casos que menciona. Cruz Roja contrata a personal bajo criterios de objetividad y de beneficio a las minorías. Todas las ofertas de trabajo están publicadas en portales públicos de empleo.

P. ¿Complicidad pasiva con lo que ocurre dentro?

R. Cruz Roja tiene un canal de denuncias gestionado por un despacho de abogados externo, así como una Comisión de Garantías de Derechos y Deberes que vela por las buenas prácticas.

Fe de errores: en una primera versión de este reportaje se aseguró que Cruz Roja Española había ingresado 55 millones de euros por el Sorteo Anual del Oro. El dato es incorrecto, ya que Cruz Roja ingresó 34,5 millones por ese sorteo. La organización ingresó 55 millones de euros entre ese y otros sorteos. En esa primera versión también se aseguró que el Fondo de Ayuda para Emergencias internacional se creó durante la crisis del tsunami del sudeste asiático en 2006. En verdad el fondo existe desde 1985. En la versión corregida del reportaje también se ha ampliado alguna información que Cruz Roja ha aportado después de publicarse la primera versión.

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