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Artículo Dilema: No tienes trabajo, ¿quieres un casino cerca de tu casa? Now

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Dilema: No tienes trabajo, ¿quieres un casino cerca de tu casa?

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Preguntamos a los vecinos de Salou y Vila-seca qué opinan sobre el futuro complejo de ocio conocido como BCN World. Sus respuestas plantean un complejo dilema

28 Septiembre 2016 06:00

Fotos de Guillem Sartorio.

En Salou, capital turística del sur de Cataluña, se va a construir un polémico resort de casinos conocido como BCN World. He venido hasta aquí en plan reportera de televisión para saber qué piensan los vecinos: aunque el proyecto actual es más comedido que el que se presentó en 2012, no me imagino cómo puede cambiar la vida el hecho de tener uno o más casinos cerca de casa. Pienso en limusinas, dados rodando, tiroteos.

Lo cierto es que BCN World se ha convertido en una guerra ideológica a nivel nacional. Para los barceloneses y una minoría crítica, la ciudad del juego es un escándalo, un modelo obsoleto que sólo puede atraer crimen y decadencia. Para la mayor parte de los políticos y empresarios, una oportunidad de oro que no hay que dejar escapar.

¿Pero, qué piensan los vecinos de Salou y Vila-seca? Como dirían en la tele: “Vamos a averiguarlo”.

“¡Franco parece bueno!”


Es finales de septiembre y aún hay viejecitos y niños holandeses, alemanes y británicos en el paseo marítimo de Salou. Pido hablar con el dueño de una heladería que parece antigua, y en seguida se me acerca un señor muy dispuesto.

—Dígame, señorita.

—Estoy haciendo un reportaje y quería saber qué opina usted de BCN World.

De pronto el señor aprieta los labios, los puños. Se me acerca a la nariz.

—¡A mi padre lo mató Franco y aquí lo están haciendo bueno! Yo no hablo porque tengo miedo, ¿me oye?

—¿A qué se refiere? No le entiendo, señor.

—Port Aventura, ¡los políticos lo han hecho a su medida! Pujol, Mas, todo es una estafa. ¡Tengo un miedo que me cago encima!

El hombre me arrincona, me da unos toquecitos en barbilla.

—Oiga, ¡no me toque!

—¡Antes te mandaban a la policía social, ahora te mandan a Hacienda! ¡Fot el camp! 

"De lunes a domingo, durante 17 años"



Me seco las gotas de saliva la cara y pienso que he elegido mal a mi primer entrevistado. O eso o el asunto de los casinos no está tan muerto como parece y en realidad, levanta ampollas.

Hasta hace muy poco este Las Vegas catalán iba a cambiarlo todo: 6 casinos, 4.500 viviendas, un beach club. Se hablaba de 40.000 puestos de trabajo directos e indirectos, de miles de chinos ricos llegando en crucero y arrasando con las tiendas outlet y la ruleta. Tarragona, la provincia conocida por la industria petroquímica y una central nuclear, iba a convertirse en un destino de lujo a nivel mundial. El viejo sol y playa daba paso a las luces de neón.

Ahora pocos lo creen. Salou parece un geriátrico donde los turistas de toda la vida van desapareciendo de sus habitaciones.

“Los rusos ya no vienen tanto ni tienen tanto dinero, y con los españoles se nota mucho la crisis. Ha bajado mucho todo”. Meri Llorens trabaja como dependienta en una tienda de ropa del paseo marítimo de Salou y tiene una idea de cómo la Costa Dorada está dejando de ser un destino mediterráneo valorado para convertirse en el plan B de los turistas con poco presupuesto: “Los extranjeros vienen con packs low cost con todo incluido, ya no compran. Es como cuando vas con la pulserita a República Dominicana, de fiesta y ya está”.

"Me tiro así de marzo a octubre. No tengo ni un día libre para ir a la playa, es muy duro"

—Si se hubiera celebrado el referéndum, ¿qué hubiera votado usted?

—Yo soy de Ciudadanos, eh.

—No, me refiero al referéndum que se propuso desde el gobierno para votar sobre BCN World.

—Yo creo que será bueno, ¡pero luego nos tocará pagar a nosotros! Estas cosas son como una ruleta.

—¿Qué quiere decir?

—Traerá más trabajo, pero quién te dice que no cerrarán otros negocios y la gente se irá a la calle.

—Entonces, ¿cree que el proyecto puede generar una competencia destructiva para los negocios de Salou y Vila-seca? Es lo que afirman algunos expertos en turismo.

—Yo lo que digo es que a la hora de cobrar no nos beneficia. Yo llevo 17 años cobrando lo mismo y trabajando de lunes a domingo. Me tiro así de marzo a octubre. No tengo ni un día libre para ir a la playa, es muy duro. Los empresarios se aprovechan de los trabajadores, podrían cambiar y no hacen nada.

— Ya veo.

— No digas el nombre de la tienda, que a mi edad no me cogen en ningún lado.  

"Salou no es Cataluña, es Kansas City"


Una forma optimista de ver el turismo de masas es la de Abel Mestre, dueño de un bar de Salou desde hace 25 años: “Son más pulmones, así tragamos menos contaminación”. Abel es un pragmático crítico. Eso significa que está en contra de los casinos, pero que si tienen que construirse, prefiere que sea cerca de su bar.

“A mí me hubiera gustado que Salou fuera distinto, con menos hoteles y mejores, con menos masificación, porque ambiente de pueblo no hay. Pero está hecho así, ya no se puede cambiar. Yo tampoco era partidario de Port Aventura, pero ya que tiene que venir, mejor aquí que a 50 kilómetros".

Para imaginar cómo será BCN World es habitual que se ponga como ejemplo a Port Aventura, el parque de atracciones de Salou que sigue funcionando después de dos décadas. Se trata de un caso de éxito a nivel europeo, pero está empezando a mostrar debilidades: la mayoría de los turistas que pagan entrada son visitantes de un día, no se hospedan en hoteles ni consumen fuera de recinto.

Según datos de la Fundación Port Aventura, la mayoría de los empleados son jóvenes, de los cuales un 68% trabajan en restauración y limpieza. De los 1.900 trabajadores del parque, solo un 0,9 son directivos y el 33% tienen contratos temporales de verano.

—Siempre dicen que se generarán puestos de trabajo, pero ¿qué puestos? Muchos conocidos míos empezaron a trabajar en Port Aventura, tuve hasta cinco familiares dentro. Pero solo conozco a tres personas que sigan allí.

—Ya.

"Siempre dicen que se generarán puestos de trabajo, pero ¿qué puestos? Trabajos basura"

—La gente no se gana la vida, son puestos de trabajo mal pagados. Aquí quienes salen ganando siempre son los inversores. Especulación pura y dura.

—¿Seguro que está a favor de BCN World?

—Mira, cuando llegó Port Aventura a mí me pagaban un billete a Estados Unidos, pero tenía que decir que aquello era la octava maravilla del mundo.

—¿Quién le pagaba?

—Port Aventura. Pero no fui a aplaudir algo que no me gusta.

Abel se resigna al modelo turístico de su ciudad pese a detestarlo. Parece la contradicción personificada, en realidad es sentido común. “Salou no es Cataluña, es Kansas City. Aquí la gente prefiere conformarse con las rebajas, estar bajo un mandato exterior. Nadie dice: yo soy de aquí y quiero lo mío”.

"Demasiado tiempo en el paro"

Llego a Vila-seca, el otro municipio limítrofe con el futuro BCN World. El lugar parecería un pueblo fantasma si no fuera por la ropa tendida, y por Santiago y su perra Mona. Este jubilado ha venido a sentarse en un banco en la sombra que hay junto a una rotonda.

Al preguntarle por BCN World, me dice que "todo eso está allí, allí”, señalando con el brazo a lo lejos. Ni siquiera Santiago tiene una opinión clara sobre el proyecto: “Ni sí ni no. Como yo no soy jugador ni nada…Más trabajo podría traer, pero en Port Aventura la gente cobra poco”.

Es lógico que la gente de Tarragona dude y tenga opiniones matizadas: desde 2013, esta provincia es la que más paro registra de toda Cataluña. También sufre una renta familiar inferior a la media catalana, según datos de Idescat.

De modo que es difícil rechazar cualquier iniciativa que pueda significar un sueldo, aunque sea muy bajo. Lo cual se parece demasiado a un chantaje: lo coges o lo dejas. Lo coges. O juegas a las tragaperras para probar suerte. Ya hay voces que alertan de que BCN World traerá problemas con la ludopatía.

En la provincia con más paro de Cataluña, es difícil rechazar cualquier iniciativa que pueda significar un sueldo, aunque sea una mierda. Pero, ¿es una situación de chantaje?

Al alejarme de Santiago y Mona, unas formas fluorescentes entre los hierbajos me llaman la atención. Son Ana y Santa con su uniforme de trabajo, están haciendo tareas mantenimiento para el consistorio: “Suerte que nos contrata el ayuntamiento", dice Santa. Las dos trabajarán 28 horas semanales durante seis meses: "Es un contrato ocupacional, es que ya llevamos 4 y 5 años en el paro”.

Santa, la más joven de las dos, tiene tres hijos y asegura que en su entorno "todo el mundo está igual".

—Esperemos que sea mejor que Port Aventura— dice Santa.

—Es siempre es distinto a la realidad. Yo trabajé en Port Aventura y un día hacía 12 horas y al día siguiente 4. No puedes llevar una vida normal, menos si tienes niños. Hasta los de fuera duraban poco— dice Ana.


Santa:"Por malo que sea, será beneficioso. Ahora hay hoteles que ni siquiera abren. Y los que llenan es porque hacen ofertas. Al estar cerca de la costa parece que pudiéramos tener mucho privilegio, pero no es así".

Ana: "A mí los casinos a mí me preocupan un poco".

Santa: "Todo lo bueno trae cosas malas siempre. Con el Saloufest lo destrozan todo, pero dejan unos buenos ingresos. En resumen: los de arriba no saben llevar las cosas. Pero no sé si es que no saben por donde tirar o porque una ve llegan al poder, no les dejan hacer lo prometido".

En las horas que llevo como reportera, los vecinos de Salou y Vila-seca me han dando una lección de nueva economía aplicada al turismo:

¿Se puede vender como éxito empresarial un parque de atracciones y una industria hotelera que se mantiene con contratos precarios? Además de un balance de cuentas positivo a final de año, ¿debe tenerse en cuenta la riqueza que su actividad genera —o no— en el lugar donde se ubica?

El turismo es el único sector en España que aunque crezca, destroza empleo y seguridad laboral

Sobre todo en el caso del turismo, un sector que se nutre del paisaje, del los recursos naturales y de la cultura de un lugar. Y que siempre lo transforma todo a su paso. 

Es un hecho que el turismo moderno es una de las formas más rentables de negocio hoy en día. Es un instrumento de crecimiento económico y de desarrollo territorial. En el caso de España, y según el análisis del experto Antonio Paolo Russo (Universidad Rovira i Virgili), es el único sector que aunque crezcan los resultados, destroza empleo y seguridad laboral. Según datos de 2013 el 88% de los tarraconenses viven con contratos temporales.

El turismo flota en la desigualdad. El círculo vicioso se produce cuando, debido a la precariedad crónica de algunos territorios, complejos con políticas laborales low cost son ansiados por quienes van a sufrirlos.

"Hay que ayudar al inversor privado"


En 2011 Qatar compró el puerto de Tarragona. El año que viene está previsto que se inaugure Ferrari Land, un nuevo parque temático junto a Port Aventura. "Aquí hay un pulmón espectacular, Ferrari no es tonto". Nacho Jacob, dueño desde hace un año del club Tennis Salou H20, está reinvirtiendo en la ampliación de las pistas de este antiguo club. Ha construido un edificio nuevo dedicado al fitness y al spa.

A escasos metros, justo al otro lado de la carretera se levantará BCN World, que prevé atraer a turistas con poder adquisitivo y a empresarios que vengan a las convenciones y a hacer negocios.

En opinión de Jacob, el debate político alrededor de BCN World desanima a los inversores y carece de sentido. "Ninguna inverisón privada es mala, el mundo se divide entre los que ayudan y los que no. Esto de los políticos que ponen palos a las ruedas desanima, no sé qué están pensando. El paro se tiene que frenar, ¿no?".

—¿Qué opina del tipo de empleo, temporal y mal remunerado, que suelen generar este tipo de complejos? Como Port Aventura, por ejemplo.

—No tengo cifras. Solo tengo cosas positivas que decir de Port Aventura. Tengo conocidos que trabajan allí y no me encaja con lo que dices. 

—La gente se queja mucho del empleo basura en hoteles y en el parque de atracciones. Igual es que sus conocidos trabajan en las oficinas.

"Si no les gusta, que no vayan a trabajar. ¿Es que alguien les ha obligado?"

—Los que están en Port Aventura antes no trabajaban. Port Aventura sigue la normativa. Si no les gusta, que no vayan a trabajar. ¿Es que alguien les ha obligado? Yo tengo una vecina que trabaja allí, lleva el chándal de Port Aventura, y está cómoda.

—¿Qué opina de la rebaja fiscal que ha aprobado el gobierno para los casinos? Antes pagaban un 55% de impuestos, ahora pagarán un 10%.

—¿Qué preferimos, que no venga nadie o que venga alguien que pague menos impuestos? Yo prefiero que venga alguien. Si no, ¿cuál es la alternativa?

—Expertos en turismo hablan de aprovechar el patrimonio romano de Tarragona, las rutas verdes, el enoturismo...también lo recomienda la Unión Europea.

—Al final, todos tenemos que ayudar. Y respecto a los casinos, si cumplen la normativa, mal no nos harán.

—¿Y respecto al tabaco? ¿Sabe que en el proyecto incial se permitía fumar dentro de los casinos, ¿no?

—Yo soy antitabaco. Lo que hacen en los hospitales de tirar la colilla delante de la puerta me parece un delito. Un cigarro contiene 4.000 productos químicos, de los cuales solo se conocen 2000. Las normativas hay que seguirlas.

—Pero...acaba de decir que cambiar la ley para que se paguen menos impuestos es necesario.

—Si viene un inversor y dice que te pagará, que generará trabajo, hay que ayudar. Esta gente se tendría que multiplicar por mil. Seríamos una sociedad más rica, habría más vida y más donde escoger. Se está evolucionando en un sitio donde no había casi nada, era desértico.

"El croupier no será de Tarragona"

"Yo no quiero que mi hijo estudie una carrera y que trabaje haciendo camas o como guarda jurado en un casino". Al habla Antoni Peco, líder vecinal y presidente de la Federación de Vecinos de Tarragona. Peco conoce bien los barrios más necesitados de Tarragona, como San Salvador, Torreforta, Bonavista. Por eso la entidad que preside se enfrenta a un dilema moral:

"Claro, como yo trabajo...desde mi posición es muy fácil estar en contra de BCN World. Por eso no decimos que estamos en contra, sino del modelo económico que nos quieren imponer", dice Peco. "Eso sí, este proyecto lanzado en un momento de bonanza económica hubiera tenido a mucha gente en contra. Juegan con los sentimientos".

"Claro, como yo trabajo...desde mi posición es muy fácil estar en contra de BCN World"

Además del desempleo y los bajos niveles de renta, hay otros factores que también explican el apoyo popular resignado hacia el macroproyecto. Como señala un informe publicado por la Universidad Rovira y Virgili el pasado marzo, el nivel de formación de los habitantes de Tarragona es inferior al del resto de Cataluña. Además, es una región que se caracteriza por no tener liderazgos territoriales y con una gobernanza débil: "Las decisiones estratégicas son tomadas por centros de poder de fuera", dice el estudio.

Antoni Peco coincide con este análisis. Cree que las políticas de educación y desempleo de su provincia se enfocan a generar mano de obra para este tipo de complejos. "El plan de barrios se ha anulado completamente y en el INEM sólo hay cursos de carretillero. Puede que ya esté pensado así. Se necesita gente dispuesta a aceptar un trabajo por 600 euros al mes. Tarragona sigue con el modelo de ser el culo de Cataluña, nos quedamos aquello que Barcelona no quiere".

"Tarragona sigue con el modelo de ser el culo de Cataluña, nos quedamos aquello que Barcelona no quiere"



Pero lo que más parece doler a este líder vecinal no son las políticas que les precarizan, sino comprobar que funcionan más allá de la cuenta corriente. "No solo es culpa de los políticos. Solo pensamos en lo que hay hoy para comer a la espera de que un inversor ponga Tarragona en el mapa".

De alguna forma, la filosofía cortoplacista de la economía y la política —agarra el dinero y corre— se ha trasladado al ámbito laboral. Y en una sociedad poco cohesionada como la de Tarragona, hace estragos: "La gente tiene que empezar a opinar, a tener una cultura de la participación. Tarragona tiene potencial y con los casinos vamos a peor".

Antoni Peco está convencido de que lo bueno durará lo que duren las obras. "Esto es lo que traen estas macroempresas. Mucha inversión inicial, contratos en la construcción. Los políticos contentos porque engancharán dinerets de las tasas y podrán hacer su fiesta, pero una vez esté construido, ¿qué queda? Trabajo precario, temporal, porque los puestos cualificados vendrán de fuera...el croupier de BCN World no será de Tarragona". 





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