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“A partir de otoño todos los programas peligran”: la crisis del sector audiovisual en Cataluña

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El sector audiovisual catalán vive uno de sus peores momentos en años. Hablamos con profesionales del sector sobre cómo las reacciones 'al procés' están perjudicando a la televisión autonómica

anna pacheco

05 Abril 2018 09:43

Estos días es habitual escuchar dentro del sector audiovisual catalán la frase: “La cosa está fatal”. La sensación general es de incertidumbre. Si hace un tiempo advertían que las consecuencias de una nueva legislación del IVA empezarían a notarse en los próximos meses, ahora ya estamos en esa segunda fase: la importante reducción de la partida presupuestaria en TV3 empieza a tener su efecto rebote en las productoras —pequeñas, medianas o grandes— que orbitaban en torno a la televisión pública de Cataluña.

Algunas, como Mediapro, han cancelado programas como “Tarda Oberta” (el magazín de la tarde). A principios de año dejó de emitirse. Una treintena personas se fueron a la calle. Otras, como la productora Minoria Absoluta, han ajustado su programa de la noche, “Està Passant”, a la nueva realidad de TV3. Si antes se hacía en un plató de fuera, ahora se hace desde “la casa”. El programa prescindió en todo ese proceso de camarógrafos y técnicos de sonido.

"Todo está en el aire. Absolutamente ningún programa externo está garantizado a partir de otoño en TV3"(Vicent Sanchis, director de TV3)

La situación puede empeorar a principios de septiembre: “A partir de entonces, no hay ningún programa externo garantizado. Todo está en el aire. Ni Polònia, ni APM [programas emblemáticos de la televisión catalana] ni nada. Absolutamente nada está garantizado a partir de otoño”, apunta Vicent Sanchís, director de TV3 a PlayGround. “Aún estamos mirando como pagar la segunda temporada de El Foraster o la sustitución de Benvinguts a la Familia [la serie de la noche]”.

Sanchís se ha mostrado especialmente duro en apariciones públicas respecto a la situación de TV3 en las que ha llegado a asegurar que todo esto una “maniobra política para aniquilar TV3”. “Yo no puedo asegurarlo, porque me faltan elementos. Pero parece claro que van a por nosotros. Pero no porque lo diga yo, nos lo ha explicado gente de diversos partidos que negociaban esa ley con el PP. Nos han asegurado que esta nueva legislación se ha hecho pensando en TV3, lo que no dicen en público”, asegura.

¿Qué dinero reclama Hacienda?

A finales de año, se empezó a aplicar una nueva interpretación del IVA por la que Hacienda reclamaba a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) más de 147 millones de euros. No es la única. Todas las televisiones públicas, excepto TVE, deben importantes cantidades de dinero a la Administración debido a una cambio de criterio de la Agencia Tributaria. Este proceso se encuentra en pleno litigio, por lo que ahora mismo no es el principal foco problemático que enfrenta TV3 ni ninguna de las televisiones autonómicas.

El verdadero problema es un cambio en la ley de contratos del sector público, modificada el pasado 10 de noviembre, justo en el trimestre, por cierto, de más agitación política por el ‘el procés’. Aquí no se trata de un cambio de criterio como en el anterior caso, se trata de un cambio de legislación, por lo que la Agencia Tributaria exige la parte proporcional del IVA del año pasado y de este. Una cantidad que asciende a unos 30 millones de euros. Esa “deuda” es la que ha supuesto un recorte drástico en los presupuestos de la televisión, que ya había previsto 2018 con otra partida distinta. Esos recortes afectan, sobre todo, a producciones y coproducciones externas —los programas de más éxito de TV3 se enmarcan en esta categoría— y a compras de derechos como la final de la Copa del Rey.

Si la nueva ley afecta a todas las televisiones, ¿por qué está afectando más a TV3?

Sanchis lo tiene claro: “No tenemos gobierno. Las otras autonómicas pudieron aprobar los presupuestos a tiempo y tienen forma de negociarlo o discutirlo con sus gobiernos y con el gobierno central. Nosotros, no”.

Raimon Masllorens, presidente de los productores audiovisuales federados (PROA), confirma que TV3 es la televisión más afectada por la nueva ley.

“Las otras TV no han tirado la casa por la borda de esta manera. Sabemos que esta maniobra es muy extraña y es muy posible que no prospere. Las otras televisiones lo están trabajando políticamente, pero no han tomado ninguna decisión que paralice la industria, pero aquí el Consejo de CCMA ha decidido parar toda la producción externa”. Masllorens tira fichas para los dos lados. Por un lado, a Madrid: “La idea es desarmar TV3, están atacando TV3 por tierra, mar y aire. Eso es una evidencia absoluta”. Por otro, a la Corporación: “Creo que se han equivocado cortando el grifo tan pronto. Al final nos darán la razón respecto a la ley, pero la hostia ya nos la habremos dado”.

La “hostia” va a parar, por un lado, a TV3 — con la pérdida de programas, la televisión pierde prestigio y perderá presumiblemente audiencia—, pero sobre todo va a parar a las productoras y tiene un importantísimo coste en el capital humano. Si las productoras externas no venden programas, la gente no tiene trabajo.

"Para la gente joven menor de 30 años las productoras son la principal salida al mercado laboral audiovisual. Es la única forma de trabajar para TV3. Si las productoras no tienen capacidad de contratar, el sector se colapsa" (Paco Escribano, Minoria Absoluta)

Las productoras, las más afectadas

“Esto afecta a muchísima gente. No se está comprando nada. Podemos decir que la industria está parada. Antes, tú presentabas un proyecto y TV3 podía financiar una parte, y a partir de ahí podías ir a buscar financiamiento fuera del país con mayor facilidad. Ahora todo esto no está pasando”, apunta Paco Escribano, director de la productora Minoria Absoluta, responsables de programas como Està Passant o Crackòvia. Escribano también recalca que los jóvenes son el colectivo más afectado. “Para la gente joven menor de 30 años las productoras son la principal salida al mercado laboral audiovisual. Es la única forma de trabajar para TV3. Pero si las productoras no tienen capacidad de contratar eso se traduce en una parada general del sector”. Para él, esto tiene consecuencias también en la innovación, “no digo que no se innove desde TV3, hay programas muy buenos, pero en la plantilla no hay gente menor de 30 años”.

Veníamos ya de unos años muy malos, con TV3 por los suelos. Diferentes gobiernos no han apoyado la tele antes de los IVAS. Lo de los IVAS ha sido la bomba final que ha llegado en una situación extrema”, explica Tono Folguera, de la productora Lastor Films. Esta productora externa ha llegado a vender documentales para el programa Sense Ficció de TV3 por 10.000 euros en prime time, muy por debajo del precio real. Eso era en los buenos tiempos.

Tanto Escribano como Folguera creen que este cambio en la ley del IVA es, como mínimo, “sospechoso”.

"Hemos rodado una peli en condiciones precarias donde la gente no ha cobrado nada o prácticamente nada. Cuando hicimos la película en castellano todo el mundo cobró" (Tono Folguera, Lastor Films)

Folguera asegura que todo se ha ido al “garete” y que se ha “roto el equilibrio”. “En el fondo, las productoras nos podremos buscar la vida, aunque habrá otras que no y eso será una desgracia. Pero, quizás, las producciones que haríamos aquí, iremos a hacerlas a otros sitios. Y si antes era en catalán, pues las haremos en castellano o en inglés. Esto como país, es un drama”, explica. Las dos producciones previstas que tienen para este año son en Canarias y Navarra, dos comunidades con incentivos fiscales para rodar.

Folguera pone como ejemplo la última película de Carlos Marques-Marcet (director de 10.000 km y En Tierra Firme). Su tercera película, después de una película en castellano y otra en inglés, será en catalán (algo que se decidió y rodó antes de la modificación de la ley). Problema: TV3 se ha desmarcado del proyecto por falta de presupuesto, algo que no hubiera pasado en condiciones “normales” al tratarse de una película en catalán de un director conocido.

¿Esto qué implica? “Hemos rodado una peli en condiciones precarias donde la gente no ha cobrado nada o prácticamente nada. Cuando hicimos la película en castellano todo el mundo cobró”, explica. Sucesos así desincentivan, y desincentivarán aún más, la producción en catalán. "Los premios Gaudí [los premios de cine de Cataluña] del año que viene serán curiosos de ver".

"No hay nadie en el sector que no lo esté notando", asegura Escribano.

"El problema es que nos hemos acostumbrado a que todo este tejido pivote sobre la existencia de una tele pública mastodóntica. Ahora esa pieza falla y la industria en general está sufriendo las consecuencias. La corporación es un objeto tan masivo que deforma el tejido espacio-tiempo. Es como tener un agujero negro en el sistema solar", explica el escritor y guionista Oriol Jara.

Guerra interna de las productoras contra TV3

En mitad de este entuerto, el conflicto también está latente entre las productoras y TV3.

Masllorens, director de PROA, también recuerda que solo se ha capado el presupuesto a las productoras externas, pero no se ha tocado nada de estructura interna de TV3 para evitar conflictos, un modelo cuestionado por el mismo sector audiovisual catalán desde hace años.

TV3 cuenta con una macroestructura, diseñada en los años 80, formada por más de 2.000 trabajadores con las mejores condiciones laborales del sector, tanto por sueldos como por horarios. El 53% del presupuesto general, de unos 300 millones de euros, va a parar a los sueldos de los trabajadores. Fuentes de productoras consultadas para este artículo defienden que si los recortes no se limitaran a las producciones externas, el golpe hubiera sido menos duro.

“Claro que hace falta cambiar el modelo. Es una afirmación con la que estaríamos de acuerdo todos. Pero en estos momentos, que nuestra prioridad debería ser revisar, pactar, cambiar o modernizar nuestro modelo, no lo estamos haciendo porque tenemos otros problemas más perentorios. La situación política actual no permite debates sesgados”, asegura Sanchis, de TV3, quien asegura que “no tenían otra alternativa” que cortar de las productoras. "TV3 está obligada a trabajar con productoras externas, como todas las televisiones del mundo, y a estimular el sector audiovisual catalán. Es una de sus funciones y una de las prioridades. Si no lo estamos haciendo es por falta de dinero".

"El talento se está marchando al extranjero o está produciendo para Telecinco, Antena 3, Movistar…. Nadie quiere producir un catalán, nadie quiere ser un mártir" (Issona Passola, directora de la Academia de Cine Catalán)

Aplicación del 155 e impuesto a las operadoras

Issona Passola, directora de la Academia de Cine Catalán, también lo tiene claro y asegura que viene de lejos. “No solo es la crisis de TV3. El Tribunal Constitucional tumbó en julio el canon digital catalán, una tasa de 25 céntimos a las operadoras por cada conexión a Internet”. Esa cantidad, irrisoria para las operadoras, estimulaba y daba algo de oxígeno al sector audiovisual con un presupuesto de cerca de 20 millones de euros. “El TC tumbó esta ley, también la ley contra la pobreza energética catalana, la ley de transacciones bancarias, todo leyes catalanas... y, además, de corte progresista. Era una forma de recortar la autonomía política de la Generalitat”, crítica. La aplicación del 155 no ayuda, claro —si bien finalmente no se intervino TV3— Passola asegura que mientras no se levante el 155 "hay más miedo y más incertidumbre para el sector, en general".

Pasola cree que hay que ser “muy voluntarista” para rodar en estos momentos en catalán. “El talento se está marchando al extranjero o está produciendo para Telecinco, Antena 3, Movistar…. Nadie quiere producir un catalán, nadie quiere ser un mártir”, asegura la académica, quien tilda estos momentos como el “peor momento” del sector audiovisual de Cataluña.

Passola, agrega, para acabar: “La verdad es que estamos en un shitty point, como dirían los ingleses, pero en las películas después del shitty point viene el desenlace. Y aquí no parece que vaya a pasar nada. De hecho, parece que lo peor, está aún por llegar”.

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