PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Historias

El sexo era uno de los últimos espacios libres de wifi… hasta ahora

H

 

Las apps para competir en el sexo ya están aquí

PlayGround

23 Septiembre 2015 15:53

Hay ecuaciones fáciles de resolver. Por ejemplo, esta:

Si aumenta el interés por controlar las calorías de los alimentos que consumimos, la grasa que quemamos de camino al trabajo o cuando hacemos deporte, ¿qué va a ser lo siguiente?

Efectivamente, el sexo.

Muchos desarrolladores de aplicaciones estaban al tanto: los adictos a la vida sana estaban utilizando apps deportivas como FitBit durante el coito.

Algunos por curiosidad (¿qué postura me pone más en forma?), otros por pura adicción a la mejor versión de sí mismos (¿Cómo desaprovechar una actividad tan sana como el sexo?, ¿cómo no incorporarla a la rutina de ejercicios?).

Una de las apps nacidas específicamente para ello es Lovely, que podría definirse como un pulsómetro para el pene. Se coloca en la base del mismo y es capaz de contabilizar cuántas calorías se queman, así como la velocidad y la fuerza.


Hoy he quemado 1.000 calorías con Juan. ¿A que no lo superas?



También detecta el tipo de postura utilizada para hacer recomendaciones y sugerencias a los amantes. 

Su competidora, que aún no está disponible, es SexFit. Ofrece la posibilidad de programar la vibración y de avisar a los usuarios de cuándo sus ritmos se están sincronizando para tener más placer. ¿Cómo los avisa? Con unas luces LED.

Parece que la tecnología móvil está a punto de invadir, también, nuestras camas. La idea es convertir el sexo en un juego y hacer del móvil una herramienta para mejorar las relaciones con nuestra pareja.

Pero también hay quien ve potencial en convertirlo en una competición y en información para compartir en las redes sociales: "Hoy he quemado 1.000 calorías con Juan. ¿A que no lo superas?".

Puede que dentro de un tiempo nos guste batir récords y llegar a objetivos. Puede que el sexo sea una actividad a la que nos obliguemos para estar en forma.

Pero también hay quien opina que todo esto el colmo: lo necesario para terminar de matar el sexo, uno de los últimos reductos de libertad y espontaneidad libre de wifi.

¿Cuantificar el sexo puede disminuir su calidad?

Y estar pendiente de un marcador, ¿puede hacer que dejemos de prestar atención a nuestra pareja? 







share