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Él es el último hablante de una lengua que se creía perdida desde hace 300 años

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Los chanás perdieron su lengua, pero muchos argentinos tienen su sangre

PlayGround

16 Agosto 2017 15:21

Este hombre indígena es el último de su estirpe. Habla en nombre de un pueblo indígena extinguido. O al menos esto se creía.  



Blas Jaime, de la provincia de Entre Ríos, es el último hablante de la lengua chaná, que se daba por perdida desde hace 300 años.

La directora argentina Marina Zeising lo ha convertido en el protagonista de Lántec Chaná (Lántec chaná significa literalmente “lengua chaná”), un documental de la productora Actitud Cine que se estrenó en Argentina el pasado 3 de agosto.

El reino de Chaná era un matriarcado situado en la confluencia del río Negro con el río Uruguay y sufrió los embates del colonialismo muy pronto.

Los hispanos se asentaron en la región en 1527, y muchos chanás murieron por enfermedades que les contagiaron, y los que sobrevivieron fueron forzados a abandonar su lengua y tradiciones.

Los colonos asesinaron a la mayoría de hombres chaná y se quedaron con las mujeres, de ahí que la etnia continuara a nivel genético.

En el censo argentino hay 13000 familias registradas con orígenes chaná, pero solo la de Blas Jaime mantuvieron la lengua chaná en el ámbito familiar.

Técnicamente los chanás no se extinguieron: más del 50% de los habitantes de la provincia de Entre Ríos tienen sangre chaná, pero “en algún momento la transmisión oral se cortó”.

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