PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

La 'injusticia ambiental' que castiga a los usuarios del transporte público

H

 

Un estudio realizado en Londres describe cómo los usuarios del transporte público se exponen a "niveles de partículas nocivas notablemente superiores" que quienes contaminan con sus vehículos

PlayGround

14 Febrero 2017 19:13

Los ciudadanos que optan por el transporte público para moverse por la urbe se ven expuestos a niveles mucho más altos de partículas nocivas que aquellos que contaminan usando sus coches cada día.

Un reciente estudio conducido por investigadores de la Universidad de Surrey acaba de poner de manifiesto esa "injusticia ambiental" entre los distintos usuarios de transportes.

El estudio, realizado en Londres, buscaba comparar cuál era la exposición de los pasajeros a las llamadas partículas PM10 (partículas "torácicas" menores de 10 ?m que pueden penetrar hasta las vías respiratorias bajas, y entre las que se incluyen partículas de polvo, cenizas, hollín o partículas metálicas dispersas en la atmósfera) según viajaran en coche, autobuses o metro. Y los resultados reflejaron este paradójico contraste: mientras que los conductores de automóviles son quienes producen más contaminación por viajero, son los usuarios de transportes públicos los más expuestos a estas partículas dañinas.



Según los resultados del estudio, los usuarios de Metro sufren la mala calidad del aire ya que respiran el hollín concentrado en las vías subterráneas. La situación es peor en las líneas en las que circulan trenes viejos con ventanas de apertura en comparación con las que han introducido trenes nuevos con ventanas herméticas. Las cifras concretan que la exposición de los usuarios de Metro es de 68 microgramos de PM10 frente a los 8 microgramos que experimentan los automovilistas.

En la superficie, siguen las diferencias y los usuarios de autobuses tampoco salen bien parados. A ellos les toca absorber los mayores niveles de carbono que expulsan los tubos de escape. Su exposición a partículas nocivas es hasta ocho veces mayor que la que afecta a los automovilistas.

"Encontramos que hay un elemento de injusticia ambiental entre los que viajan en transporte público y quienes crean la mayor contaminación", dijo el Dr. Prashant Kumar, autor principal del estudio. "Definitivamente, hay un interesante intercambio de exposición a la polución entre los diferentes modos de transporte".



[Vía Telegraph]

share