PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Lit

PlayLit Weekly: 5 lecturas recomendadas de la semana

H

 

Algunos temas de libros, ideas y ficciones publicados en otros medios del 26 de enero al 4 de febrero y que quizá te perdiste

Luna Miguel

05 Febrero 2018 16:53

PlayLit Weekly es una selección semanal de lecturas y noticias relacionadas con el pensamiento, el sistema editorial y la creación literaria publicadas por otros medios y que quizá te perdiste. A continuación nuestras 5 propuestas de la semana del 27 de enero de diciembre al 4 de febrero:

1. Un cara a cara que no es un enfrentamiento, sino una poderosa fiesta. Así es la conversación entre Leila Slimani y Afua Hirsch en la que las novelistas debaten no ya sobre el sexismo del mundo editorial sino también sobre el profundo racismo que lo vertebra. Al final, esta industria es un relfejo de la sociedad en la que vivimos, y los libros que la francesa y la británica acaban de publicar y con los que están cosechando grandes éxitos en la escena anglosajona versan precisamente sobre el dolor de quien se sabe extranjero, diferente, raro... incluso si no lo es. En su conversación, Slimani y Hirsch reconocen que sus figuras pueden ayudar a cambiar estas cuestiones. Que habrá que trabajar duro pero que su éxito ya es un paso adelante en una lucha llena de injusticias. Porque, como señala la autora de Canción dulce, “este es el problema que hay con nosotros: que pasamos demasiado tiempo explicando nuestra simple existencia… Lo dijo Toni Morrison: el verdadero problema del racismo es la distracción. Mientras todos los demás inventan y exploran, tú tienes que perder el tiempo justificar el hecho de que existes”. (Vía The Guardian)

2. Otro cara a cara, pero menos espontáneo, es el de Martin Amis y Zadie Smith en un artículo de Dwithg Garner. Lo que el periodista hace en esta ocasión es abrir los recién publicados ensayos de estos escritores y tratar de trazar las similitudes y diferencias entre sus dos generaciones (ella nació en 1975 y él en 1949) y entre sus tan distintas voces. Al final, tras un repaso minucioso a los temas y a las narraciones de ambos, el periodista remarca que hay menos diferencias de las que podría esperarse de dos autores tan opuestos: aquí ambos están obsesionados por la transgresión, están obsesionados con hacer un retrato de los artistas que les emocionan y por supuesto están obsesionados con dibujar el paso del tiempo que tanto les atormenta. Garner remarca aquí una frase fabulosa del libro de Amis, probablemente recuperada de Leonard Michaels, según la cual “los escritores mueren dos veces, una cuando el cuerpo fallece, la otra cuando lo que muere es su talento”. (Vía The New York Times)

3. Pero aunque el talento pueda llegar a morir, lo que siempre recordamos de un escritor es su hermosura, sus anécdotas más tonta y entrañables, sus fabulosas epifanías. Eso hace Rodigo Fresán al reseñar las Cartas de John Cheever recientemente publicadas en Literatura Random House. Fresán escribe esto: “Es triste aunque sea motivo de risa: muchas personas recién se enteraron de quién era John Cheever cuando se sentaron a ver (y no a leer) un formidable episodio de la serie Seinfeld de 1992 titulado The Cheever Letters. No era la primera oportunidad en que la sitcom se reía de/con la literatura (el personaje del padre de Elaine estaba directamente inspirado en otro agonista de los barrios residenciales y gran narrador caído en desgracia durante buena parte de su carrera: Richard "Revolutionary Road" Yates) y allí un puñado de cartas se salvaban de un incendio para que una pasmada hija y esposa se enterasen de que el hasta entonces muy masculino y macho hombre de la casa había sido amante homosexual de uno de los más grandes escritores norteamericanos del siglo XX. Alguien que —con su típica prosa epifánica y luminosa, ahora en folios chamuscados— celebraba allí orgasmos y encuentros a escondidas”. Y después de leerlo nosotros sólo queremos seguir cotilleando en la intimidad del autor. (Vía ABC)

4. De una profunda intimidad va Escribir con caca, el libro de Luis Felipe Fabre que aborda la biografía del poeta Salvador Novo, un escritor que según se sabe vivió enamorado hasta la médula de Federico García Lorca y perteneció a un grupo literario cuyo nombre sorprenderá a algunos: “Los Anales”. Diego Álvarez Miguel disecciona este ensayo tan curioso que disecciona a su vez a toda una generación de autores ignorados y en especial a la obra de Novo, eternamente incomprendido, eternamente rastreador de la belleza, eternamente joven. Álvarez Miguel lo explica mejor aquí: “De la mierda a la beatificación, en muy resumidas cuentas, así es como Luis Felipe Fabre pretende explicar el proceso poético, la creación de toda una obra, del ano al cielo, de la caca al espíritu”. (Vía Oculta Lit)

5. Y hablando del espíritu —y de cómo enloquecerlo— Jaime Green publicó un artículo hace unos días en el que aseguraba haber pasado 24 horas seguidas leyendo y sin parar. Pero al final, asegura, no perdió la cabeza. Sólo fue una agradable prueba. Una manera de recordarse a sí misma lo placentero que es dejarlo absolutamente todo y ponerse a leer. “Esto no se me ocurrió a mí. Se llama “24 en 48”, lo que es muy sencillo: lees durante 24 horas en 48 horas, desde las 12:01 a.m. del sábado hasta las 11:59 p.m. del domingo. Había visto el hashtag revoloteando por Twitter, intermitentemente durante años. Me llevó un tiempo extrañamente largo averiguar qué significaba. Este año fue cuando lo escuché con suficiente antelación. Así que lo anoté en mi calendario. Un evento de dos días, el redathon”. (Vía ElectricLit)

share