PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left
Artículo Nadie sabe dónde está Liu Xia, la poeta perseguida por el régimen chino Lit

Lit

Nadie sabe dónde está Liu Xia, la poeta perseguida por el régimen chino

H

 

A través de Aministía Internacional, más de 70.000 personas piden al régimen chino que libere a la esposa del Liu Xiaobo

Eudald Espluga

16 Agosto 2017 13:19

Finalmente, la incertidumbre se ha resuelto en una terrible evidencia: nadie sabe dónde está Liu Xia.

Si hasta ahora siempre nos veíamos obligados a hablar de la poeta en condicional, citando las pocas y dudosas informaciones que nos llegaban acerca de su paradero, de su estado físico y mental o de si había podido estar junto a su marido las horas previas a su fallecimiento, desde finales de julio se ha cortado todo tipo de comunicación.

Lo último que trascendió las fronteras chinas fue una fotografía, en la que se la veía a bordo de un barco, durante la ceremonia realizada para esparcir las cenizas de su marido.

(Foto de Mark Schielfelbein para Associated Press)

A través de los medios estatales, el régimen ha comunicado que la viuda es libre y que "China promete proteger los derechos legítimos como ciudadana de la esposada de Liu Xiaobo". Además, el portavoz del Ayuntamiento de Shenyang, ha explicado que Liu Xia "se encuentra presa del dolor tras la muerte de su marido", por lo que ha pedido que no se la moleste: "es mejor que no reciba mucha interferencia de fuera durante este tiempo ahora que Liu Xiaobo a muerto". 

Sin embargo, no solo no se la ha dejado marchar del país —como pidió Liu Xiaobo antes de morir— sino que la mantienen incomunicada, vigilada y lejos de su casa. Si el arresto domiciliario al que se vio sometida durante el encarcelamiento de su esposo implicaba una violación de la ley china, puesto que Liu Xia no está acusada de nada, su detención supone un paso más allá en la vulneración de sus derechos.

El aislamiento al que se encuentra sometida es tan radical y absurdo que la policía china ha llegado incluso a secuestrar y torturar a un activista político que pretendía mandar a Liu Xia una foto de una foto de Lionel Messi firmada, ya que su esposo Liu Xiabobo era un apasionado del argentino.

Ahora, a través de Amnistía Internacional, más de 70.000 personas han firmado una petición —en forma de carta abierta— para exigir al presidente Xi Jinping que libere inmediatamente a la poeta y se ponga fin al seguido de restricciones arbitrarias a las que se encuentra arbitrariamente sometida desde que en 2010 se le concedió el premio Nobel de la paz a su marido. Además, en Francia han lanzado un requerimiento a Emmanuel Macron para que intervenga directamente.

Esta reacción de la comunidad internacional no debe sorprendernos si tenemos en cuenta la gratuidad del ensañamiento del gobierno chino con Liu Xia. Ella misma declaraba, refiriéndose a su situación, que "ni Kafka hubiera podido escribir nada tan absurdo". Porque ha de tenerse en cuenta que Liu Xia nunca se ha comprometido políticamente, ni se ha posicionado públicamente en contra del régimen.

(Una de las fotografías recogidas en 'The Silent Strenght of Liu Xia')

Es cierto: su trabajo artístico -tanto su poesía como sus fotografías- pueden considerarse una forma de denuncia. Una denuncia del silencio impuesto al que se encuentra sometida. Pero es una crítica que llega después de los ataques injustificados del régimen contra ella y su esposo.

Así, la persecución contra Liu Xia tiene algo de paradójico. Porque si la poeta puede ser vista por el gobierno chino como una amenaza, es precisamente por todo aquello que simboliza: la víctima de un sistema totalitario que anula cualquier forma de disidencia y falsea la realidad para amoldarla a su relato. Sin embargo, a diferencia de su marido, Liu Xia se ha convertido en tal símbolo sin ni tan solo desearlo. Ha sido el producto de los propios excesos del régimen: una especie de profecía autocumplida que va cobrando cada vez mayor importancia y que amenaza con resquebrajarlo.

share