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Una instagramer acaba herida por querer sacarse una foto bañándose con tiburones

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“Tengo suerte de tener mi mano”

E.M.C.

12 Julio 2018 12:45

Katarina Zarutskie es una Instagramer de 19 años de Miami que bloguea sobre su vida, viajes y da consejillos varios para el día a día a sus seguidores. Estudia negocios internacionales y enfermería universidad y lleva trabajando como modelo desde los 14.

Hace cosa de un mes Zarutskiem hizo una escapadita a las Bahamas con su novio y su familia. Lógicamente aprovechó para sacarse unas cuantas fotografías con potencial de like masivo.

Su parte instagramer debió cegar por completo a su parte enfermera, porque Zarutskie perdió completamente la noción de peligro al ver una cala llena de tiburones gata. “Van a quedar unas fotos guapísimas”, debió pensar antes de endosarle a su novio la tarea de fotógrafo mientras se sumergía en al agua.



“Los tiburones gata son criaturas calmadas”, se justificó en un una entrevista con BuzzFeed, aclarando que había visto en Instagram imágenes de otras personas nadando junto a estos animales “muchísimas veces antes”.

Al parecer varias páginas de turismo de la zona promueven esta actividad como algo “seguro” y “una experiencia única en la vida”. Aunque a su novio no le parecía buena idea, Zarutskie no pudo resistirse.

“Me quedé flotando boca arriba y entonces un tiburón vino, me mordió el brazo y me tiró hacia abajo”.

Bueno, sin acritud, pero IGUAL ERA DE ESPERAR, TE ESTABAS BAÑANDO CON TIBURONES. TÍA.

En su defensa hay que decir que después de llevarse el tarisco de su vida Zarutskie reaccionó muy bien: mantuvo la calma y sacó rápidamente su brazo del agua para que la sangre no se expandiera y atrajese a más tiburones. Según explicó, aunque estaba asustada, sabía que no podía dudar si quería salir de allí de una pieza. “Tengo suerte de tener mi mano”, aseguró.



Desde entonces ha tenido que estar en tratamiento de antibióticos para evitar una infección por la mordedura, pero se está recuperando bien.

Cuando el lunes decidió postear sobre el incidente en su Instagram, fue asediada por los haters que la acusaban de estar culpando al tiburón, aunque ella asegura que ama a los tiburones y no pretendía señalarlos ni condenarlos por nada, que sabe que no hicieron nada malo.

Zarutskie dijo haber aprendido “una gran lección” con esto: “Son animales salvaje y es una situación no controlada”. Y quiso advertir a otros sobre los peligros que tiene hacer lo que hizo, “Estás en su casa”.

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