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Tenemos que dejar de repetir que Marilyn Monroe sería “gordita” con los estandartes actuales

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Getty.
 

Marilyn nunca fue plus size, ¿cómo empezó esta mentira y por qué la gente no para de repetirla?

Elena Rue Morgue

12 Julio 2018 13:39

Una de las epidemias interneteras más extendidas y que más rabia dan es la de las citas falsas adjudicadas a personas famosas. El descontrol de la difusión de estas frases célebres inventadas (o dichas por una persona y agenciadas a otra por conveniencia o despiste) ha llegado a un nivel en el que se hacen memes al respecto, siendo Paulo Coello su gran estrella.

De todas las citas falsas que se adjudican a las grandes estrellas, me toca especialmente la moral una que desde hace muchos años veo que se le encasqueta a Marilyn Monroe y la gente postea y repostea sin pararse a pensar que, históricamente, ya descuadra.

La frase es la siguiente.

“A todas las chicas que pensáis que sois gordas por no tener una talla cero, sois bonitas, es la sociedad la que es fea”.

Hay un motivo muy evidente para saber a primera vista que es imposible que Marilyn Monroe dijera jamás aquello, y es que en su época la talla cero ni siquiera existía.

Todos hemos escuchado mil veces eso de que Marilyn sería “gorda” o “rellenita” según los estándares de hoy, que tendría una talla 42 o 44. La sociedad actual ha subido a Marilyn al altar de los referentes plus size y — lo siento si le estoy pinchando el globo a alguien — pero esto es simple y llanamente mentira.

Noticia: Marilyn Monroe era delgada

Hace unos años llegó a mi ciudad una exposición de trajes originales que la actriz había llevado a lo largo de su vida personal y profesional, y puedo asegurar una cosa: cuando uno ve un vestido de Marilyn a metro y medio de distancia lo primero que le viene a la cabeza es, “¿Cómo alguien puede tener una cintura tan pequeña como para meterse ahí dentro?”.

Me tuve que asomar a mirar la espalda para comprobar que las prendas no estuvieran ajustadas al maniquí. No. Ni pinzas, ni alfileres, ni nada de nada. Aquellos espectaculares vestidos de medidas imposibles se mostraban tal y como Marilyn los llevó en su día. De hecho, cuando hace poco su famoso vestido blanco de La tentación vive arriba se subastó y lo colocaron en un maniquí de la talla 34, tuvieron que dejarlo abierto, el maniquí era demasiado grande para poder abrocharlo.

Es curioso que se contraponga a Marilyn una y otra vez como “mujer real con curvas” a las modelos de pasarela. Las medidas de 90-60-90 perfectas de top model que todos tenemos grabadas a fuego en la mente no distan apenas nada de las de la actriz, que según su sastre eran de 88.9 – 55.8 – 88.9 y según su estudio de 93.9 – 58.4 – 91.4.

El bulo

Tengo serias sospechas de que la propagación de este bulo tienen que que ver con el hecho de que, aunque todo el mundo sepa quién es Marilyn, probablemente muchos no hayan visto una película suya en la vida.

"Marilyn era una estrella de talla grande preciosa. No tiene que ver con lo flaca que estás, sino con cómo muestras tu talento".

"Cariño, no estás gorda. ¿Sabías que Marilyn Monroe era una modelo de tallas grandes? ¿Sabías que era despampanante?".

"Hoy en día Marilyn Monroe sería considerada una modelo plus size...".


Cualquiera que haya visto a Marilyn en pantalla puede dar fe de que esta mujer jamás fue plus size.

Quienes creen a pies juntillas el falso mito de que Marilyn era una chica rellenita probablemente se basen en imágenes muy concretas de la actriz, como esta famosa fotografía en la que posa con un bañador blanco en la playa. Surprise Surprise, en esas fotos Marilyn estaba embarazada.

La actriz, que sufría una complicadísima endometriosis, soñaba con ser madre. La enfermedad hizo no solo que perdiese al bebé que esperaba en doce ocasiones, sino que además fue el motivo por el que acabó muriendo de sobredosis. Para tratar el dolor de la endometriosis Marilyn consumía grandes cantidades de medicamentos que, finalmente, acabaron por consumir su vida

Es cierto que la actriz subió de peso en algunas épocas. De los 53 kg que pesaba habitualmente, Marilyn llegó a los 63 kg en alguna época debido a su depresión. Pero decir que alguien cuyo peso más elevado fue de poco más de 60 kg es un disparate como la copa de un pino.

De hecho, hubo momentos al final de su vida después de una de las múltiples operaciones a las que se tuvo que someter por su endometriosis en las que Marilyn llegó a estar preocupantemente delgada.

Eso no ha evitado que incluso otras celebrities como Elizabeth Hurley (a la que a partir de ahora podemos referirnos como invent woman) se hayan referido a Marilyn como “gorda”. “Siempre he pensado que Marilyn se veía fabulosa, pero me mataría si estuviera tan gorda…”, dijo la actriz en el año 2000. “Fui a ver su ropa en una exposición y quería coger una cinta de costura y medir sus caderas. Era muy grande”. La cintura de Hurley mide unos centímetros que la de Marilyn, su cadera solo cuatro centímetros más.


El origen de la mentira

Es imposible tener claro al cien por cien cómo y cuándo empezó a gestarse esta idea tan equivocada sobre la figura de Marilyn Monroe, pero el cambio en el tallaje de la moda femenina en los Estados Unidos en la década de los 80 es probablemente el lugar por donde pueden tener los tiros.

En los 50 Monroe tenía una talla 12, algunos dicen que era una 16. Interpretación de la gente sin hacer ningún tipo de investigación: según el tallaje americano una 12 es lo equivalente a una 42 europea, ¡una 16 equivale a una 46! Wow, ¿entonces Marilyn sí era plus size, o qué?

Que no, hombre, que ya hemos dicho que no. En los 80 las empresas se dieron cuenta de que dorando la píldora a las clientas haciendo que se sientan más delgadas sus ventas aumentarían.

La talla 8, que entonces era la más pequeña del mercado, es hoy una talla mediana. Las medidas de pecho, cintura y cadera han subido unos 15 centímetros de media. Así es como acabamos con tallas tan absurdas como la “00”.

Marilyn tenía una 12 de vestido (por el pecho) y una 8 de pantalón, en el tallaje de entonces, que sería una S o una XS actual. La mayoría de su ropa tenía que ser arreglada o confeccionada a medida porque sus medidas eran entonces — como lo siguen siendo ahora — muy poco habituales.

Ah, y lo de la supuesta talla 46 no es más que esta misma patinada, pero llevada un pasito más allá. El equivalente británico de la talla 12 yanqui es una 16, así que alguno se vino arriba del todo sacando sus propias conclusiones y dijo que Marilyn gastaba una 46.

La rutina espartana de Marilyn

Lo cierto es que Marilyn hacía bastante por cuidar su cuerpo, realizando ejercicios que no eran demasiado comunes entre las mujeres de su generación y llevando una dieta estricta.

Hacía pesas constantemente y su alimentación consistía básicamente en raciones muy moderadas de carnes magras, verdura y huevos. Es básicamente imposible estar gorda con el estilo de vida que llevaba esta mujer.

*Podéis leer más sobre su rutina diaria en esta entrevista que dio en 1952*.

Una mentira agradable de creer

"El mito de que Marilyn sería considerada una chica de talla grande hoy en día se ha convertido en un grito guerra en las luchas culturales sobre la imagen corporal femenina", dijo la reportera de la NPR Jessica Seigel, que pudo probarse por sí misma uno de los microscópicos vestidos de la artista que, siendo ella delgada, estaba a un palmo de poder cerrarse.

"La perogrullada de que la mujer más sexy del mundo estaría gorda por los estándares de glamour de hoy en día se ha repetido sin justificación en cientos de artículos y libros”, comentó la periodista.

Mi teoría es que, para muchísimas mujeres, esta es una mentira muy agradable de creer. En un mundo en el que estamos constantemente bombardeadas por imágenes de bellezas moldeadas con hambre, bisturí y Photoshop puede ser reconfortarte creer que el mayor sex symbol de la historia se parecía a ti. Echarle la culpa tiempo, a cómo el ideal de belleza ha cambiado, caer en esa romantización del pasado es muy tentador.

El problema es que usar una mentira para sentirse mejor no arregla ni tus problemas ni los de la sociedad. La belleza de Marilyn, sus proporciones y su cintura de avispa eran atípicas entonces como lo son hoy. Sus curvas se convirtieron en un mito, precisamente, porque eran excepcionales, no porque fueran la norma.

Debemos plantarnos ante la dictadura del peso, de las tallas, de las medidas perfectas y toda esa mierda que nos cuelan desde niñas para ganar dinero a costa de nuestras inseguridades, pero endiosar como un referente de la belleza alternativa a la mujer que representa, precisamente, una idea de perfección absoluta que ha traspasado generaciones, es una estupidez.

Hay mil razones para amar a Marilyn como para tener que inventarnos que era gorda como motivo para hacerlo.

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