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Un estudio revela cómo la gentrificación ha influido en el auge del 'chemsex'

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Quinn Dombrowski
 

El cierre de espacios gais y el aumento del precio de la vida en Londres han propiciado el crecimiento de este fenómeno

Rubén Serrano

23 Febrero 2018 15:12

El chemsex es un fenómeno en auge dentro de la comunidad gay. Combinar sexo y drogas como la cocaína, el GHB o la tina para estimular el placer y la desinhibición puede llegar a ocasionar serios problemas como la dependencia, la sobredosis o transmisiones de ITS.

Tradicionalmente, en estas orgías que se realizan en casas privadas el factor de las aplicaciones móviles ha jugado un papel importante. Muchas de ellas se organizan a través de Grindr o Scruff y otras se alargan durante días debido a que los usuarios no paran de invitar a más hombres a que se unan a la fiesta.

Sin embargo, Jamie Hakin, profesor de la universidad de East Anglia (Inglaterra), apunta a que el factor que ha potenciado el crecimiento del chemsex es la gentrificación. Esta conclusión es el resultado de un estudio en el que se ha entrevistado con 15 hombres gais y bisexuales.

Reino Unido está considerado como la cuna europea del chemsex y Londres no es una ciudad ajena a este cóctel de sexo entre hombres y estupefacientes. Entre 2006 y 2007, el 58 % de espacios nocturnos LGTB+ cerraron sus puertas. La crisis económica de 2008 disparó los precios de la vida en la capital británica, que a día de hoy siguen afectando a los clubs que sobrevivieron.

Según Hakin, muchos miembros del colectivo gay se quedaron sin espacios a los que acudir. Encerrados en sus casas sin saber dónde ir y cómo lidiar con la soledad que sentían, algunos decidieron buscar esa conexión que les faltaba en las aplicaciones móviles. Unos pocos, optaron por incluir las drogas en sus encuentros con otros hombres.

Me sentía muy solo. Buscaba compañía. Estaba muy deprimido en Londres: no tienes amigos, no tienes familia y vives en una gran ciudad. Tienes el fin de semana para ti mismo pero no sabes realmente qué hacer”, explicó uno de los hombres a los que Hakin entrevistó.

La tesis de Hakin apunta a que las orgías son solo una excusa para conocer a otras personas y formar parte de un grupo.

En palabras del experto, el sexo no es necesariamente lo más importante del chemsex: “Algunos participantes me contaron que ahora hay menos cultura gay en Londres y que la gente sigue buscando lugares en los que encajar y pertenecer”.

La tesis de Hakin apunta a que las orgías son solo una excusa para conocer a otras personas y formar parte de un grupo. “El sexo es solo una de las muchas actividades que tienen lugar en el chemsex pero también hay actividades que no son sexuales, como conversaciones profundas sobre sentimientos”, señala.

Vauxhall es un barrio históricamente pobre de Londres que con la gentrificación está recibiendo una gran llegada de capital económico. “Los espacios gais que le dieron a Vauxhall su identidad han disminuido en la última década debido a el alto precio de las rentas y la actitud de las autoridades de la zona que prefieren negocios más ‘respetables’”, remarca Hakin.

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