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Soldados revelan bases militares secretas con el uso de apps de fitness

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Hay algo en esas líneas aparentemente aleatorias que podría ser un problema de seguridad nacional

Marc Casanovas

29 Enero 2018 12:47

La aplicación de fitness Strava ya es de uso generalizado entre los deportistas amateurs. Su página oficial deja bien a las claras sus dos grandes objetivos. Uno: “monitorea y analiza cada aspecto de tu actividad”. Dos: "Convierte a cada iPhone y Android en una sofisticada computadora para atletismo y ciclismo”. Es algo así como tener todos tus pasos controlados por GPS que se puede compartir con tus amigos en las redes sociales.

Pero vamos a la letra pequeña. Si sumas los 13 millones de usuarios es fácil imaginar un mapa mundi detallado lleno de información a sólo un clic de distancia de la yema de tu dedo. Evidentemente se puede desactivar la opción de compartir datos, pero las ganas de mostrar tus logros al mundo pueden con todo y el componente narcisista forma parte del juego virtual.

Mapa de actividad en la ciudad de Auckland

Drew Robb, ingeniero jefe de la empresa, anunciaba a bombo y platillo su última actualización: “Me complace anunciar nuestra primera actualización importante del mapa de calor global desde 2015. Esta actualización incluye seis veces más datos que antes, en total mil millones de actividades hasta septiembre de 2017.”

El problema viene cuando esta actualización va con una bola extra inesperada y alguien descubre que los soldados de todo el mundo hacen su entreno con esta aplicación sin quitar la opción de “compartir datos”.

Base militar de EE.UU.

Nathan Ruse, fundador del Institute for United Conflict Analysts (IUCA), compartía este fin de semana una revelación de mapas inquietantes al acceso de cualquier usuario y, de rebote, de cualquier gobierno. La ubicación exacta de bases de EE.UU gracias a los entrenos de los soldados alrededor de las instalaciones.

Todo se ve claramente. Todo se ve muy bonito. Como dice Strava, “todo perfectamente monitoreado”. Cada centímetro del territorio descifrado convirtiendo un bonito juego en un problema para la seguridad nacional y las operaciones secretas (OPSEC)..

Pero que nadie crea que es un error exclusivo de los marines. La cosa tiene alcance mundial y soldados de todo el mundo han caído en el mismo error. Mapas de Afganistán, el área operativa rusa en Khmeimim con la patrulla de guardia y bases petroleras en Turquía en medio de la nada.

El mejor resumen viene de nuevo de la mano de Nathan Ruser: “Si los soldados usan la aplicación como lo hacen las personas normales, al activar el seguimiento cuando van a hacer ejercicio, podría ser especialmente peligroso. Esta pista en particular parece que registra una ruta de trote regular. No debería poder establecer ningún patrón de información”. "Pero podría", le falta decir.

A partir de ahora, el manual del buen soldado merece una nueva actualización señalando a Strava como “opción a evitar”.

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