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Un estudio demuestra que reírse de uno mismo es una señal de bienestar psicológico

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El humor autocrítico no implica que tengas problemas de autoestima, sino justo al contrario.

E.M.C.

14 Febrero 2018 13:52

Si eres de los que suele hacer bromas riéndote de ti mismo en plan heavy estarás más que acostumbrado a que la gente te mire con cara de asumir que tienes unos problemas emocionales del 15. O a que directamente te pregunten si estás bien o te digan en un imperativo condescendiente que “no hables así de ti”.

"Se me olvidó que no puedes hacer bromas sobre depresión fuera de Twitter, me parto, mi compañero de trabajo estaba como, '¿Estás listo para que el año se acabe?', y yo le dije, 'Estoy listo para que esta vida se acabe', y se quedó como 'Tío, ¿qué?".

Si sueles utilizar el humor autocrítico, sentirte un Chandler Bing en tu día a día es de lo más habitual. De hecho, personajes como él han podido fomentar la idea de que las personas que hacemos este tipo de bromas tenemos siempre un millar de historias traumáticas acosándonos entre bambalinas, y que estos chistes son la única forma que tenemos mantenerlas a raya.

Hasta ahora tampoco teníamos mucho con lo que argumentar si alguien nos quería atacar con el tema: los estudios realizados hasta el momento defendían esa misma teoría de “entre broma y broma, la verdad asoma”. Ahora, finalmente, una investigación de la Universidad de Granada realizada con 1068 personas adultas de entre 18 y 65 años cree haber probado lo contrario.

"Estoy en un punto muy bajo ahora mismo, pero la buena noticia es que lo peor está por venir".

El uso frecuente del humor autocrítico está relacionado con un bienestar psicológico general, y no tiene porque ser una muestra de que tenemos en frente a una personas tratando de enmascarar sus inseguridades.

El estudio, llevado a cabo por expertos en psicología del centro del Centro de Investigación de Mente, Cerebro y Comportamiento y publicado en el diario Personalidad y Diferencias Individuales utilizó el Cuestionario de Estilos de Humor desarrollado en 2003 por Rod Martin y Patricia Doris.

"Cuando estás en tu intento de selfie 295 y todavía te niegas a aceptar el hecho de que eres feo y hoy no es tu día".

La conclusión más importante es el reconocimiento de que el uso de bromas que van contra uno mismo no tiene que tener connotaciones negativas. “En particular hemos observado grandes puntuaciones en dimensiones del bienestar psicológico como la felicidad y, a un nivel más bajo, la sociabilidad”, dijo Jorge Torres Marín, coautor del estudio.

El estudio probó también como otros tipos de humor pueden ser particularmente beneficiosos en otros contextos. El humor afiliativo, que consiste en hacer bromas que harían gracia a la mayoría de personas, ayuda a fortalecer las relaciones sociales. El humor autoevaluador, que nos permite reírnos de nosotros y las circunstancias pero de una forma optimista, es una herramienta clave para encarar los contratiempos de la vida.

"Yo borrando mis tuits tristes viejos".

Aunque encontraron también que en ocasiones podía ser indicativo de rabia contenida.“Los resultados sugieren que ese tipo de humor, incluso cuando se presenta como benigno o bienintencionado, puede también representar una estrategia para enmascarar emociones negativas”, dijo el coautor Ginés Navarro-Carrillo.

Los investigadores consideran que este estudio no es suficiente, y se necesitaría seguir trabajando para poder comprender realmente las diferencias culturales del humor.

"Yo desenmascarando a la persona que sigue arruinando mi vida".

[Vía Independent]

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