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Pedalear a pleno sol: cuando el ciclismo profesional acaba en cáncer de piel

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El caso del exciclista colombiano 'Lucho Herrera' hace saltar las alarmas: ¿están los ciclistas más expuestos a desarrollar cáncer de piel?

claudio moreno

28 Septiembre 2017 17:34

El histórico ciclista colombiano ‘Lucho’ Herrera acaba de confesar que hace 6 años padeció cáncer de piel por culpa de la exposición solar que tuvo durante su etapa profesional:

"No teníamos la precaución de aplicarnos protector solar porque no había tiempo. A veces sudaba mucho o me echaban agua y se caía", contó en Blu Radio.

Pensemos que un ciclista profesional se expone a la radiación en las grandes vueltas y también en el entrenamiento diario. Horas y horas pedaleando contra el sol en las peores horas del día. Aún así, parece un diagnóstico improbable: ¿de verdad hay riesgo de desarrollar cáncer sobre un sillín?

Responde la dermatóloga Cristina Eguren: “Exposiciones tan prolongadas como la de los ciclistas es, de hecho, la forma más común de desarrollar dicha enfermedad. Además ‘Lucho’ cuenta que solía entrenar en latitudes elevadas de manera que su exposición al sol era aún más intensa”.

El apodado ‘Jardinerito de Fusagasugá’ forjó su carrera en las rampas empinadas de las grandes vueltas, corriendo 5, 6 ó 7 horas diarias con temperaturas de 38-40 grados. Literalmente, se dejó la piel:  "Uno es joven, no le paraba bola… pero a la edad que tengo, vienen las consecuencias".

Ahora tiene 56 años, cuando sufrió el cáncer 50 y cuando ganó la Vuelta a España, 26. ¿Por qué ha tardado casi un cuarto de siglo en aparecer la enfermedad? Según Cristina Eguren, cuando somos jóvenes la piel acumula el daño y lo manifiesta, por lo general, a partir de los 60 años. “De hecho, las quemaduras que más riesgo aportan son las de la infancia, por eso es importante proteger a los niños”.

En el caso del colombiano después de ponerse en manos de un dermatólogo consiguió superar la enfermedad. ¿Cómo podría haberla evitado? “Cubriendo el cuerpo con maillots que filtren el sol y cremas protectoras. Por suerte, en la actualidad hay cremas de texturas muy cómodas, que no dejan residuos y fotoprotectores específicos para el sudor”, explica Eguren.

Quizás el caso de ‘Lucho’ no nos toque de cerca porque pocos aguantamos 6 horas en una bici, pero la serie deporte-insolación-cáncer no es exclusiva del ciclismo profesional. La doctora aclara que el ejercicio al sol con cierta frecuencia, sea cual sea, siempre entraña riesgo:

“El problema es que la radiación ultravioleta produce mutaciones en las células de la piel y estas suelen ser reparadas por nuestro sistema, sin embargo, cuando se acumulan muchas, existe la posibilidad de que alguna quede por reparar y de ahí se desarrolle una lesión tumoral maligna. En esos casos pueden aparecer lesiones en la piel de diferentes tonos, si eso ocurre (no siempre es cáncer) habrá que consultar al dermatólogo”.

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