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La revolución del slow gaming, los videojuegos en los que no ocurre nada

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Conducir un camión, ser granjero, convertirse en cabra... ¿a qué se debe el éxito del slow gaming?

Juan Carlos Saloz

22 Noviembre 2016 17:09

Pocas sagas de videojuegos llegan a tener más de cinco títulos. A excepción del FIFA, que se publica anualmente, y de videojuegos clásicos como Tomb Raider o Super Mario, la mayoría de sagas se quedan en las tres o cuatro entregas antes de hundirse.

Es por ello que llama la atención que Farming Simulator lleve 17 volúmenes. Efectivamente, vivir como un granjero vende tanto como para llegar a las 17 entregas.

En el juego, comienzas con una pequeña porción de tierra y un par de máquinas de cultivo. Pero, poco a poco, te vas haciendo con recursos que te permiten comprar más terreno y máquinas con las que mejorar tus plantaciones.

Se trata de hacer un gran negocio de lo que en principio no era nada. Sin embargo, la mayoría de usuarios acaba jugando para pasarse horas montado en un tractor, cosechando de un lado a otro sin más objetivo que el de relajarse.

“Cuando juego a Farming Simulator no puedo perder. Estoy solo con mi tractor”, explica Mason, un jugador habitual, para Newscientist.

“Cuando juego a Farming Simulator no puedo perder. Estoy solo con mi tractor”.

Mason

Farming Simulator es solo un título de entre las decenas que podemos encontrar dentro del slow gaming. Son videojuegos creados para relajarse, que huyen de los estereotipos clásicos del GTA o Call of Duty. Aquí no prima el caos, la batalla y ni siquiera la aventura. Prima la experiencia calmada y el realismo.

Existen varios juegos basados en conducir camiones por paisajes preciosos, como Euro Truck Simulator o American Truck Simulator. También podemos ser cabras –sí, cabras– con Goat Simulator. Hasta podemos vivir las últimas horas de un astronauta en un planeta desierto: en Orchids to Dusk, vemos como se nos acaba el oxígeno mientras no podemos hacer nada más que esperar.

La mayoría de estos juegos provienen de compañías independientes, pero algunas grandes compañías ya han apostado por ellos. Solo hay que ver el éxito de ventas –que no de crítica– que supuso No Man’s Sky para verlo. El título de Hello Games prometía un universo prácticamente infinito en el que nuestro mayor objetivo era, simplemente, explorar.

El fenómeno ha ido cada vez a más. En la actualidad, hay youtubers, como Squirrel, que consiguen millones de reproducciones gracias a estos videojuegos. Por ende, hay millones de personas capaces de ver media hora de juegos en los que prácticamente no pasa nada y ni siquiera son los protagonistas.

Los slow games acaban con el concepto neoliberal de los videojuegos tradicionales.

El doctor en videojuegos Víctor Navarro explica, en el ensayo Slow gaming, notas para un juego de la contemplación, que existen tres claves que explican el fenómeno. Estas son:

1- Dilatación del tiempo

Los juegos tradicionales se basan en ir hacia delante sin parar, luchando contra decenas de enemigos que van apareciendo, superando pantallas y con niveles a contrarreloj. Pero el slow gaming busca todo lo contrario. Nos fuerza a habitar un presente silencioso y estático, por el que podemos deambular y contemplar cada detalle como si se tratara de una obra de arte.

2- Análisis exhaustivo

Mientras que en juegos como Uncharted solo nos dan tiempo en los puzles para encontrar alguna pista con la que poder avanzar, en los slow games la relación con los gráficos es distinta. No hay pistas que buscar, pero el análisis de las texturas nos puede ayudar a entender mejor el mundo en el que nos encontramos. A entender la intención del autor con su obra.

3- Ausencia de recompensas

Asimismo, desde Super Mario tenemos un sentido totalmente neoliberal de los videojuegos, recolectando monedas para luego tener una recompensa. Esto desaparece con el slow gaming. Ninguna acción se somete a una evaluación con recompensas y penalizaciones. Por ejemplo, para ganar en Prune tienes que tallar una planta y acompañarla durante su crecimiento.

Gracias al slow gaming, la oportunidad de relajarse con un videojuego está de vuelta.

“Muchas personas juegan para relajarse. Yo suelo jugar después de un duro día de trabajo. Me ayuda a estar tranquilo, nunca falla”, explica el usuario Mike en un subforo de Reddit dedicado a los simuladores de camiones. “Para mí, estos juegos son una manera de revivir un sueño de mi infancia. Puedo conducir un vehículo de toneladas sin necesidad de estar lejos de casa durante semanas ni de tener una gran responsabilidad sobre mis hombros”.

La idea de jugar como una manera de acabar con el estrés aparece desde los orígenes de los videojuegos. Es una manera aparcar tus problemas ejerciendo un rol distinto al tuyo. Sin embargo, a medida que han avanzado los videojuegos, se han vuelto más angustiosos y dinámicos.Y, con ello, relajarse jugando se ha vuelto cada vez más complicado. Con algunos videojuegos de terror o bélicos, de hecho, el efecto es justo el contrario.

Gracias al slow gaming, pues, la oportunidad de relajarse con un videojuego está de vuelta.

Puedes observar la lluvia en un día caluroso y conducir por un paraje por el que probablemente nunca pases. Todo con una calma nada tiene que ver con lo que nos habían hecho creer que es un videojuego.

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