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"Probablemente sea lo peor que me he llevado a la boca como vegana"

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Adobe Stock.
 

Palabra de vegana: "Estas son las cosas que no deberías comer para no odiar la comida vegana para siempre"

Elena Rue Morgue

08 Junio 2018 13:13

Si quieres empezar a tontear con la comida vegana, tatúate a fuego estos tres mandamientos para no olvidarlos mañana por la mañana:

Si vas a cocinar tú, asegúrate de mirar buenas recetas. No culpes al veganismo de tu torpeza.

Si vas a comprar algo preparado, investiga antes en Internet. No culpes al veganismo de la torpeza de una empresa.

Y si vas a un restaurante, no seas gandul y dale un buen repaso a sus críticas. No culpes al veganismo de un mal cocinero.

He escuchado la misma historia entre 20 y 30 millones de veces. El protagonista A, al que llamaremos el “vegano en potencia”, tiene cierta sensibilidad con la causa animalista, ha visto algunos vídeos de una granja en Ohio, Wichita o algún lugar similar en el que tratan a palos a los animales. Mucha sangre y mucha pena. Aunque le gusta más un bocadillo de lomo con queso que pillar una terraza con sombrilla en pleno agosto, quiere darle una oportunidad a la comida vegana porque cada vez tiene más remordimientos al comer carne.

El protagonista B, al que llamaremos el “lo probaré para poder criticarlo” es el típico que va al cine a sabiendas de que va a odiar esa película solo para poder criticarla con propiedad. Tiene cero interés en el veganismo como movimiento, y utiliza argumentos como la de “el tigre y la cebra” y la isla desierta en la que solo hay posibilidad de sobrevivir comiendo animales siempre que puede. Pero le gusta comer, así que es probable que de probat comida vegana rica, se sorprendiera gratamente y empezase a valorar el veganismo de otra forma, y fuese perdiendo poco a poco los prejuicios.

A y B, partiendo de puntos muy diferentes, pueden encontrarse fácilmente en el mismo punto: aborrecer de por vida la comida vegana por haber probado lo que no debían al entrar en contacto con ella.

Estas son las cosas que nadie debería comer si no quiere odiar la comida vegana para siempre. Algo así como la lista negra de los alimentos veganos para los propios veganos:

Tofu

Vale, ahora es cuando me toca explicarme, porque así de primeras vetar el tofu, alimento vegano más conocido, de la alimentación vegana suena bastante desconcertante.

El tofu puede ser un alimento espectacular, pero solo si el que lo cocina sabe lo que está haciendo. Recuerdo la primera vez que lo probé. Tenía unos 15 años, y mi novio me llevó a un restaurante japonés. Me pedí un plato de vete-tú-a-saber-qué solo porque llevaba tofu y a mi yo de 2005 aquello le sonaba súper cosmopolita y fancy. Lo mordí, sabía a queso Burgo de Arias con polvo, como si lo hubiesen rebozado en una estantería vieja. Salí corriendo al baño a punto de vomitar. Soy un poco dramática, no lo vamos a negar.

El caso es que tofu así, a palo seco, es un horror a menos de que te hayas acostumbrado a ese sabor. Es terriblemente insípido, pero tiene bastantes cosas buenas:

Nutricionalmente, es una fuente de proteínas super sana, y bajo engrasa; comprado en supermercados orientales es extremadamente barato, y como hay tofu de muchas texturas diferentes, nos permite crear platos con la consistencia que buscamos si elegimos bien.

El tofu puede convertirse en el “huevo” de un revuelto buenísimo, en un NY cheesecake brutal. Doy fe porque he preparado estos platos a omnívoros y se han quedado muy gratamente sorprendidos.

Tofu cocinado estilo \"huevos revueltos\".

Si compras tofu, mira recetas veganas en condiciones para hacer algo divertido con él, porque como lo cortes en dados para echarlo a una ensalada o lo pases vuelta y vuelta por la sartén como una pechuga de pollo de hospital, no querrás volver a saber nada de él nunca.

Queso vegano

Otra vez acabo de jugar al titular engañoso, porque hay quesos veganos que están buenísimos. Pero los que son malos, madre del señor, qué malos son.

El mayor exponente en los quesos veganos de mierda es el Quefu.

Es verlo y me entran ganas de llorar.

El Quefu es el innombrable en los foros veganos. El voldemort. Probablemente lo peor que me he llevado a la boca (gastronómicamente hablando) desde que me hice vegana, y he tenido rupturas sentimentales en las que he tocado fondo culinariamente hablando de maneras que no querría reconocer en un artículo.

El queso siempre es el alimento del que más cuesta desprenderse a la hora de dar el salto al veganismo, así que antes de comprar un queso vegano, investiga bien qué productos pueden darte lo que buscas en ese queso, teniendo siempre presente para qué vas a usarlo en la cocina (si quieres que se derrita, que gratine...). Son productos caros, y una buena hostia a la cartera y al paladar pueden ser motivo suficiente para no querer volver a arriesgar en ello.

Google is your friend.

Quesos veganos que me dan ganas de llorar, pero de felicidad.

Comida vegana cocinada por no veganos

Tristemente en un país como España ser vegano si te gusta — como a todo el mundo — tener vida social y poder comer por ahí con tus amigos, sorry my friend, pero estás jodido. Si tus inicios en el veganismo se dan pidiendo en bares y restaurantes no veganos que te preparen un plato vegano lo más probable es que te encuentres con una de estas posibilidades.

- Que directamente te manden a zurcir mierdas.

- Que te sirvan algo sin entender del todo lo que implica que sea vegano o dándoles exactamente igual tu ideología que para ellos es una hippiada ridícula y finalmente acabes con un plato que sí tiene productos de origen animal en la mesa. Con el consecuente cabreo y decepción correspondientes.

- Que te sirvan algo que, en el mejor de los casos es insípido, en el peor incomestible. En los 7 años que llevo siendo vegana creo que puedo contar con los dedos de una mano las veces que me han preparado un plato vegano decente fuera de carta en un restaurante no especializado. Lo habitual es que te den una ensalada mixta a la que le han quitado el atún, patatas fritas a la solitude o, si el tipo es majo, unas verduritas a la plancha.

En definitiva, si tus primeros tonteos con el veganismo son en lugares en los que no están acostumbrados a preparar comida vegana, te irás el 99% de las veces con hambre y mala hostia. ¿Qué existe la posibilidad de que un cocinero no vegano en un restaurante no vegano te prepare un platazo impresionante? Hombre, pues posible es, pero como es muy improbable y no todos nacemos con una flor en el culo, no te voy a recomendar que intentes probar la comida vegana en un "Tasca Maria Jesús: platos combinados y menús".

Mira restaurantes especializados en comida vegana y que tengan buenas críticas.

Comida de herbolario

Y quién dice herbolario, dice tienda de dietética. Históricamente han sido los establecimientos más accesibles a la hora de poder comprar algún tipo de producto vegano o vegetariano (más de lo segundo que de lo primero), pero tienden a estar anclados en productos preparados old school que no le llegan ni a la suela de los zapatos a los que fabrican marcas especializadas en comida vegana que intentan innovar en sabor y texturas.

Si te compras unas salchichas de tofu con aspecto, sabor, tacto y olor a corcho, o unas albóndigas de avena y garbanzos que se desmigan como si les hubiese atizado una wrecking ball cuando les clavas el tenedor, es más que probable que automáticamente pienses que la comida vegana es ponzoña. Ponzoña carísima, porque los precios suelen ser de puñalada en el hígado para arriba.

Para que te hagas una idea de lo malo que suele estar todo lo que puedas comprar en estos sitios: una de sus marcas estrella es Soria Natural, los mismos que producen el Quefu. Realmente, le hacen a la Soria un flaco favor teniendo su nombre asociado a semejante depresión para el paladar.

La comida vegana, además de ética, puede ser espectacularmente rica, pero saber elegir bien es la clave que te salvará de una sobremesa de drama.

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