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Detenido un repartidor inmigrante que entregó comida en una base militar

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Pablo Villavicencio fue a entregar comida italiana y salió arrestado para su deportación: “Estas tácticas están diseñadas para intimidara las comunidades inmigrantes"

R.M.T

11 Junio 2018 16:13

Una base militar estadounidense se ha ganado un boicot por parte de la sociedad: los restaurantes cercanos a la zona han declarado que NO van a repartirles más comida. ¿Por qué? El repartidor, esposo, padre de dos niñas y migrante ilegal Pablo Villavicencio, de 35 años, podría ser deportado de forma inminente porque desde la base militar Fort Hamilton, en Brooklyn, llamaron a Inmigración.

Así lo confirmaba para Pluralist una trabajadora de Orders2.me, una web de reparto muy usada en la zona: “Hemos recibido varias llamadas con la petición de retirar la base armada Fort Hamilton de la zona de reparto. No repartiremos más comida allí”.

Sandra Chica, originaria de Colombia y ciudadana estadounidense, contó en declaraciones para El Diario NY que su marido había sido trasladado a la cárcel de migración de Manhattan, desde donde pudo llamarle y contarle todo lo ocurrido.

“Había un guardia de seguridad distinto a las otras veces y me dijo que tenía que ir a otro acceso para entrar. Un hombre alto de piel oscura empezó a hacerme un montón de preguntas, me preguntó que por qué no tenía mi tarjeta de la seguridad social. Llamó a la policía y la policía le dijo que no tenía ningún antecedente criminal, que estaba limpio. Pero el hombre dijo, ‘me da igual’. Me dijo que tenía que esperarme y llamó a La Migra”, contaba Villavicencio para The New York Post.

No era la primera vez que Villavicencio repartía los pedidos de Nonna Delia’s, el restaurante italiano en el que ha trabajado los últimos nueve meses, en Fort Hamilton, donde entraba con su documento de identidad de la ciudad de Nueva York. Pero esta vez, otro guardia debía permitirle el paso.

Cuando el sargento al que normalmente repartía se enteró de lo ocurrido, salió en su defensa, sin éxito. Desde la base militar, una portavoz explicó para los medios que Villavivencio había firmado un permiso para que revisaran sus antecedentes cuando no pudo obtener un pase para acceder a la base por falta de un número de la seguridad social. Entonces se descubrió una orden activa del Servicio de Inmigración y ahora su deportación es inminente. Sin embargo, Villavicencio afirma que no firmó ningún documento y menos uno que pudiera ponerle en apuros.

El presidente del Comité de Inmigración del Concejo Municipal, Carlos Menchaca, defendía al repartidor y contaba que el trámite de su green card estaba activo y criticaba la actuación del militar que llamó a La Migra.

“Estas tácticas están específicamente diseñadas para intimidar a las comunidades de inmigrantes mediante el miedo. La ciudad de Nueva York se mantiene fuerte y trabaja arduamente para proteger los derechos civiles de todos, y el NYPD [la policía de Nueva York] no coopera con ICE excepto en circunstancias extremadamente limitadas”, declaró Menchaca. Por otro lado, el governador de Nueva York, Andrew Cuomo, que se presentará a la reelección en las próximas votaciones, le ha ofrecido representación legal gratuita.

Otras organizaciones civiles que apoyan a los migrantes se han mostrado solidarios con Villavicencio y han subrayado lo cruel e injusto de la decisión que tomó el militar. El presidente del Brooklyn Borough, Eric Adams, dijo que “el arresto de Pablo con una identificación municipal está causando un sismo entre la comunidad de inmigrantes”. Porque, hasta la fecha, Nueva York es una de las llamadas “ciudades santuario” en las que se protegen los derechos de las personas migrantes. Y pese a que el presidente Donald Trump quiso acabar con ellas, desposeyéndolas de los fondos federales, un juez detuvo dicha orden en abril por ser anticonstitucional.

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