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¿Podemos ser feministas sin ser veganos?

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Los animalistas responden de manera contundente: NO

rosa molinero

05 Diciembre 2017 17:31

Un titular del New York Times normalmente es sagrado. La publicación es un referente del periodismo internacional al que no le chista casi nadie. Hasta ahora. Porque a raíz del artículo "La fermentación está cambiando, con el queso feminista" (The Culture Is Changing, With Feminist Cheese), la ONG animalista Mercy For Animals ha decidido responderle: “Querido New York Times, el queso ‘feminista’ no existe”.

El artículo del NYT recorría distintas queserías estadounidenses que son dirigidas por mujeres. Es más, anotaba que contrariamente a la denominación del queso por el origen, algunos de estos quesos fabricados por mujeres tenían nombres de mujeres, como Josephine Baker, Ruth Bader Ginsburg, Marie Curie, Jane Goodall o el Womanchego, que este año ha recibido un premio.

Lo hacían como forma de reivindicar que la elaboración de quesos, durante el siglo XX, ha sido un trabajo de mujeres.

Sin embargo, a Mercy For Animals no le hizo ninguna gracia que se empleara el término “feminista” para darle una etiqueta a lo que ellos consideran “una explotación de los animales hembra en la ganadería, especialmente por su leche, óvulos y órganos reproductivos”, como explican en su respuesta.

"Las fabricantes de queso se olvidan a alguien: a las vacas a las que les roban su leche para hacer queso. (...) La miseria de las madres animales no se puede negar".

Esto reaviva un debate que no puede dejarse de lado: ¿se puede ser feminista sin ser animalista?

La filósofa Angélica Velasco Sesma en su ensayo La ética animal. ¿Una cuestión feminista? (Feminismos Cátedra, 2017), denomina “ideología de la subordinación-dominación-explotación de los animales" a todo aquello que nos hace creer que tenemos derecho a satisfacer nuestras necesidades explotando a los animales.

Y esos conceptos son los que se emplean también para denunciar la subordinación, dominación y explotación de los hombres hacia las mujeres. De ahí sale la reivindicación de Mercy For Animals y las cuestiones que explora Velasco Sesma: no puede ser feminista cualquier actividad que subordine, domine y explote a los animales, ya que son el mismo mal que denuncia el feminismo.

Velasco Sesma se pregunta: “¿Es posible acabar con un tipo de opresión si no se atiende a las raíces mismas de la dominación?”.

Preguntada por PlayGround, Angélica Velasco Sesma explica lo siguiente:

"Este tema es bastante controvertido, pues implica en muchos casos interferir en la libertad de decisión de las mujeres, lo cual va en contra de los presupuestos básicos de feminismo. Sin embargo, creo que todas las personas deberían analizar cuáles son las consecuencias del ejercicio de su libertad. A veces, desarrollamos ciertas actividades libremente, pero estas actividades suponen un enorme sufrimiento ya sea para otras personas o para animales no humanos. O incluso acarrean consecuencias negativas desde el punto de vista ecológico.

"Deberíamos ir un poco más allá del individualismo neoliberal y penar en términos de empatía, respeto y responsabilidad. Todos los agentes morales (es decir, todas aquellas personas con capacidades para actuar moralmente) tenemos la obligación de no causar daño a aquellos seres que pueden sufrir. Las actividades que se salten este mandato moral no deberían considerarse moralmente aceptables".

¿Queremos un mundo en el que las mujeres no seamos discriminadas pero que esté basado en el más terrible sufrimiento de los no humanos?

Angélica Velasco Sesma

"Y las feministas, en nuestra búsqueda de un mundo justo e igualitario, tendríamos que rechazar cualquier acto que implique dominación. Por supuesto que cualquier persona (incluso las no feministas) tendría que rechazar la dominación, pero yo se lo pido especialmente a las feministas porque tengo fe en nosotras y en nuestra capacidad de cambiar el mundo".

"¿Queremos un mundo en el que las mujeres no seamos discriminadas pero que esté basado en el más terrible sufrimiento de los no humanos? Yo creo que no. Al menos yo no lo quiero".

Afirma la filósofa en su ensayo que “el ecofeminismo ha mostrado que los diversos sistemas de dominación se encuentan vinculados a nivel conceptual”. No en vano es el ecofeminismo una propuesta de solución, ya que intenta establecer “nociones igualitarias y respetuosas y dualismos que no se presenten de forma jerárquica que permiten desarrollar un pensamiento en el que la diferencia no sirva de pretexto para la dominación”.

La explotación de los animales es una escuela de insensibilización moral.

Angélica Velasco Sesma

Es decir, que por ser distinto no seas tratado y valorado de peor forma. Tanto que la explotación de tu vida se tome por sentado. Es lo que el antropocentrismo extremo predica y lo que a la vez es un argumento muy común: "¿Cómo vamos a ocuparnos de los animales con la de cosas que tenemos que solucionar para nosotros, los humanos?". Pero el quid de la cuestión es que la raíz del problema de ambos puede que sea la misma.

Velasco Sesma sentencia: “La explotación de los animales es una escuela de insensibilización moral. Un carácter moralmente admirable se aleja necesariamente de los comportamientos de dominación y se compromete con el respeto de todos los individuos, humanos y no humanos”.

“Un proyecto ético verdaderamente emancipador debe atender a todas las formas de dominación y tratar de superarlas”.

Nunca antes se había hablado tan alto y claro sobre feminismo, y esto implica escuchar distintas voces y mirar hacia dentro, aunque a veces sea molesto.

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