PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Fire

Hay alguien que no para de mandar juguetes sexuales de Amazon a desconocidos

H

Adobe Stock.
 

Recibir paquetes de desconocidos es siniestro. Que sean juguetes sexuales es muy siniestro. Que Amazon te diga que no sabe cómo pararlo es terrorífico

E.M.C.

15 Febrero 2018 17:00

En Estados Unidos y Canadá varias personas han tenido que llamar la atención de Amazon con una queja bastante insólita: no paran de recibir paquetes de la compañía que nunca han pedido. Algunos contienen luces LED, otros altavoces Bluetooth y, los más desconcertantes, juguetes sexuales.

En las noticias se han difundido historias de estudiantes y familias a los que les han empezado a llegar estos paquetes misteriosos. Por poner un par de ejemplos, una estudiante canadiense se encontró recientemente con un vibrador en su correo, y otro universitario, con un juguete sexual masculino llamdo Fleslight. Amazon ha reconocido que los juguetes sexuales están siendo una parte importante de estos envíos fantasma, pero desconocen el motivo que se esconde detrás de ello.

Nikki, una de las afectadas — que ha preferido no compartir su apellido por motivos de seguridad — ha hablado con The Daily Beast para explicar su experiencia. “Al principio pensé que era un error”, dijo. Pero cuando los paquetes empezaron a sucederse, fue sintiéndose cada vez más y más intranquila.

“La parte rara de esto es que si fuese una broma un hacker mandando cosas a mujeres en Internet, sería caro. Miré y el juguete sexual costaba 25$, lo cual es bastante sustancial”, comentó. “Parece algo muy personal”.

Nikki vive ahora con el miedo de estar siendo ciberacosada. Leyó en internet la historia de un hombre británico que estuvo utilizando Amazon para enviarle regalos sexuales a una mujer a la que ciberacosaba, y que la empresa se negó a facilitarle su identidad por motivos de confidencialidad.

“Esencialmente quiero saber el nombre de este hombre y dónde reside para asegurarme de que no vive en mi ciudad. Eso está empezando a afectarnos a mí y a mi compañera de piso, ninguna de las dos quiere pasar tiempo en nuestro apartamento ya”, contó.


Por el momento, Amazon no ha sido capaz de averiguar quién está detrás de esto, ni por qué está comprando estos productos, ni por qué los envía a clientes de forma aparentemente aleatoria. Un portavoz de la empresa dijo que se trata de “un mal comportamiento que está siendo investigado”.

Aseguró también que “eliminamos de la plataforma a los vendedores que violan sus políticas, retienen su pagos y trabajamos con las fuerzas de la ley para tomar las acciones apropiadas”. Pero, en este caso, se sienten con las manos atadas:

"Estamos investigando las consultas de los clientes que han recibido paquetes no solicitados, ya que esto violaría nuestras políticas. Hemos confirmado que los vendedores involucrados no recibieron nombres ni direcciones desde envíos de Amazon ", explicó el portavoz a The Daily Beast.

Nikki asegura que desde que inició su batalla por descubrir la identidad del posible acosador, no ha parado de sentir que le mentían, le ignoraban o que no la tomaban en serio. Después de llamar a atención al cliente una y otra vez, repitiendo infinidad el mismo proceso y dándose contra una pared.

“Estaba claro que nadie era capaz de ayudarme, y muchos simplemente no estaban por la labor”, explicó. Nikki llegó a pedir la ayuda de la policía tal y como le pidieron desde Amazon, pero cuando la policía estuvo al teléfono con ellos, volvieron a hacerse los suecos una vez más.


Lo cierto es que según fuentes tanto internas como externas de la compañía, hay una teoría ganando fuerza, que por suerte dista bastante de la de un depredador sexual con una cuenta corriente con muchos ceros. Se trataría de un "hackeo de reviews verificadas".

Amazon utiliza un sistema que da mucho más peso a las valoraciones de producto que han sido realizadas por alguien con una compra verificada en su web. Enviar productos de esta forma puede ser una estrategia para que las cuentas falsas puedan autopuntuarse con 5 estrellas y posicionarse en el top de las búsquedas de Google y Amazon.

La estafa funcionaría de la siguiente manera: los hackers crearían cuentas de email falsas para abrir cuentas de Amazon con las direcciones de correo de las personas aleatorias a las que luego mandarían los paquetes (que habrían comprado ellos mismos con tarjetas de regalo, evitando así dejar sus datos personales). Una vez el "comprador" recibiera el paquete se podrían puntuar a sí mismos con 5 estrellas desde las cuentas fraudulentas.

El portavoz de la empresa, sin embargo, ha rechazado la posibilidad de que todo se trate de una estafa.

[Vía The Daily Beast]

share