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La maravilla del día son estos montajes de líderes mundiales luciendo un “man-bun”

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Ver a todos estos señores con el famoso moño masculino te va a dar la vida y ganas de morirte al mismo tiempo

Elena Rue Morgue

13 Abril 2018 14:43

El “man-bun” — que se traduciría literalmente como moño de hombres, pero que voy a traducir como el “maromoño”, porque creo que la idea de “el moño de los maromos” condensa muchísimo mejor el concepto — ha sido el estilismo masculino más controvertido de los últimos años.

¿El motivo? Que tiende a hacerse o muy bien, o dolorosamente mal. Pongo ejemplos.

Esto es un maromoño bien.

Esto es otro maromoño fetén. Agradable de ver. Y probablemente de tocar.

Y más. Derroche de sensualidad. Fantasía de que se lo suelte y te deje cepillarle el pelo. Seguro que huele a lavanda.

Ahora llega el bajón. Esto es un chico que aspiraba a tener un maromoño y se quedó en cebolla.

*Insertar aquí broma sobre que mirarlo te hace llorar como una cebolla aquí*

A estos yo los llamo "niños cebolla".

Los maromoños y los niños cebolla se han vuelto parte de nuestra sociedad, es uno de los peinados más populares del momento, pero es una moda que por su carácter desenfadado no ha alcanzado a las altas esferas de la política internacional, por eso estos montajes resultan tan espectaculares.

Get ready for the cringe.

Obama con maromoño.

Obama como niño cebolla.

George Bush con maromoño.

George Bush con pinta de haber repetido 40 veces primero de la eso.

La prueba de que no hay peinado que arregle lo de Trump.

Putin con maromoño

Putin como niño cebolla. Para quien pensara que era imposible que este señor diese más miedo.

Clinton con maromoño tiene pinta de conocer a toda la peña de las asociaciones de marihuana de la ciudad.

Poner a Hitler como niño cebolla me parece una bonita forma de revisar la historia.

Nixon con maromoño sigue sin ser un maromo.

Y Kim Jong Un no pierde demasiado por ser un niño cebolla.

Pero por favor, la versión del papa es muy necesaria.

Perdón/de nada.

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