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Culture

Este influencer de 12 años cobraba 1000€ por publicación sin que lo supieran sus padres

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Adobe Stock.
 

Un publicista explica el caso de un niño que se hacía de oro a espaldas de sus padres

Elena Rue Morgue

12 Junio 2018 13:31

Después de ver historias como las de Lil Tay, la estrella de Internet de 9 años que, bajo las órdenes de su hermano y su madre se comporta como un rapero macarra en miniatura, cuesta no presuponer que todos los niños influencers no son víctimas de la explotación de sus familias.

Al fin y al cabo, ¿cómo va a tener un crío que apenas llega a la adolescencia la visión de negocio y la capacidad de generar un personaje rentable en las redes sociales? Eso es imposible, right?

Pues existen excepciones que pueden descolocar incluso a los profesionales que trabajan con influencers cada día.

Alejandro Rivas es experto en marketing, fundador de la agencia MarcaSfera y profesor de dirección de marketing y social media en IEDGE. Hace unos días explicó en su Twitter su experiencia con un influencer de solo 12 años.

Pasó hace un par de años.

Por aquel entonces en su empresa no habían trabajado nunca con chavales de entre 11 y 15 años.

Clásico momento en el que te das cuenta de que te has hecho viejo y no tienes ni idea de qué se lleva entre la peñita joven.

Total, que proponen la idea creativa.

Y se dan cuenta de que estos críos ya tienen el negocio bastante bien organizado.

Algunos tienen incluso representante y todo.

Contacta con esta mega estrella preteen flipando todavía de no saber de su existencia hasta el momento.

En publi siempre piden las cosas “para ayer”, así que toca mover el asunto con un petardo en el culo.

Papeleo y pa’lante.

El material perfecto...

… pero el chaval no manda la documentación necesaria.

Y las cosas se ponen raras:

Al parecer a muchas marcas acceden sin problemas a estas condiciones. O no saben lo que se juegan o les da igual.

Alex y sus compañeros consideran que eso ni está bien, ni vale la pena correr el riesgo.


El chaval a sus 12 años y ganando 4000 € no acaba de entender cuál es el problema.

Su padre es tonto o se lo hace, no está del todo claro.

A pesar de la presión por parte del cliente, desde la agencia deciden no arriesgarse.

Curiosidad máxima por saber quién es el chiquillo en cuestión, que al parecer ya tiene 15 años y un imperio montado en torno a su imagen en Internet.

¿Qué haríais vosotros si descubrierais que ha habido marcas trabajando sin vuestro consentimiento legal con vuestro hijo menor de edad, usando su imagen con fines comerciales?




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